Lo que comenzó como el regreso de un procedimiento policial terminó convirtiéndose en una historia de rescate, solidaridad y segundas oportunidades. Efectivos de la Policía Rural y Ecológica (Priar) de La Cruz encontraron a un pequeño cachorro abandonado mientras volvían de un allanamiento y decidieron cambiar para siempre su destino.
El animal deambulaba solo en plena ruta de Corrientes, asustado y esquivando vehículos, a pocos segundos de ser atropellado. Al advertir la situación, los uniformados detuvieron la marcha del patrullero y lo pusieron a salvo.
Durante el trayecto de regreso, el cachorro conquistó rápidamente a todos los integrantes de la patrulla. Entre juegos y muestras de cariño, la decisión fue unánime: se quedaría con ellos. Así nació "Piru", nombre elegido por los policías y que en guaraní significa "flaco".
Tras el rescate, el nuevo integrante de la dependencia fue trasladado a una veterinaria, donde recibió atención médica, fue vacunado y comenzó el tratamiento necesario para garantizar su bienestar.
Desde la Policía destacaron que lo que para alguien significó un abandono, para Piru representó el inicio de una nueva vida rodeado de cuidado y afecto. Hoy, el cachorro ya forma parte de la familia del Priar de La Cruz y acompaña el día a día de los efectivos que lo rescataron.
La emotiva historia fue compartida por la fuerza como un ejemplo de compromiso no solo con la seguridad, sino también con la protección y el bienestar animal. "¡Bienvenido, Piru, a la familia de la Policía Rural y Ecológica!", expresaron en el mensaje con el que presentaron oficialmente al nuevo integrante de la unidad.