A través de la Nota Técnica Conjunta Nº 4/2026, profesionales de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), la Universidade Federal de Santa María (Ufsm) de Brasil y la Administración Provincial del Agua (APA) Chaco actualizaron el estado de situación del fenómeno El Niño en la regiòn NEA, advirtiendo sobre un fortalecimiento progresivo de las condiciones oceánicas y atmosféricas que podría desencadenar eventos meteorológicos de gran magnitud hacia el último trimestre del año.
El informe toma como base las proyecciones elaboradas por organismos internacionales como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Según la NOAA, existe más de un 90 % de probabilidad de que el indicador de temperatura del Pacífico ecuatorial supere los límites habituales durante la primavera y el verano, alcanzando la categoría de evento "muy fuerte", con picos de intensidad previstos entre octubre y diciembre.
Escalas de riesgo: lluvias locales y la evolución de las cuencas del Paraná
Los autores del estudio precisaron que los gobiernos locales deben articular esquemas de monitoreo en dos escalas simultáneas.
La primera corresponde a las precipitaciones locales dentro del territorio, las cuales pueden generar anegamientos urbanos, saturación de los sistemas de drenaje, cortes de rutas y afectación a sectores productivos en cuestión de horas, independientemente del nivel de los cauces principales.
La segunda escala se enfoca en el comportamiento hidrológico de los ríos que alimentan al Paraná medio, analizando por separado los aportes del río Iguazú, el Alto Paraná y el río Paraguay.
El reporte remarca que el caudal del río Iguazú posee una dinámica de respuesta rápida ante tormentas severas en su alta cuenca, mientras que el Alto Paraná aporta volúmenes sostenidos en el tiempo, combinación que puede incidir de manera directa en los niveles del río frente a las costas de Corrientes y el Gran Resistencia.
Orientaciones operativas y planes de contingencia para las comunas
Frente a la incertidumbre sobre la distribución espacial de las tormentas, el documento técnico insta a los intendentes de la provincia del Chaco a desplegar medidas preventivas inmediatas.
Entre las recomendaciones prioritarias figuran la limpieza de canales, colectores y sistemas de bombeo, la verificación de defensas y terraplenes, el relevamiento de zonas vulnerables y la actualización de los protocolos de respuesta y asistencia social.
Asimismo, las instituciones participantes aconsejaron establecer rutinas de seguimiento diario de los boletines oficiales del Instituto Nacional del Agua (INA), la APA Chaco y Defensa Civil, instando a no tomar la proyección climática como una alerta de inundación inminente, sino como una ventana de oportunidad clave para organizar los recursos logísticos municipales antes del inicio del período de mayores precipitaciones.