Un estudio científico llevado a cabo en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) logró determinar el tratamiento óptimo para superar la dureza de la cubierta seminal del ceibo (Erythrina crista-galli), árbol emblemático cuya flor es el símbolo nacional argentino.
La investigación aporta evidencia técnica clave para acelerar la multiplicación de plántulas destinadas a planes de reforestación, restauración ambiental y uso ornamental.
La experiencia estuvo liderada por Franco Vallejos, estudiante avanzado de Ingeniería Agronómica, bajo la dirección de la investigadora Claudia Luna y con la participación de un equipo de alumnos de la Cátedra de Silvicultura.
El proyecto surgió en el marco del Banco de Semillas creado por la FCA-Unne tras los devastadores incendios ocurridos a comienzos de 2022 en la región, con el propósito de recuperar los bosques nativos afectados.
Escarificación mecánica: mayor rapidez y germinación total
Para sortear la barrera física que presenta la semilla, los ensayos evaluaron cuatro métodos de escarificación: mecánico (lijado con lijadora orbital), químico (ácido sulfúrico y peróxido de hidrógeno) y físico (agua a 100 °C).
Los resultados permitieron identificar marcadas diferencias en los niveles de eficacia y sincronía germinativa.
El tratamiento mecánico mediante lijado orbital logró un 100% de germinación en los primeros siete días, sin provocar lesiones estructurales en los embriones. Si bien la escarificación con ácido sulfúrico también alcanzó la totalidad de la germinación, el proceso fue notablemente más lento y progresivo hasta el día 21.
En contraste, las pruebas con agua caliente y peróxido de hidrógeno mostraron rendimientos acotados de apenas 15% y 10% respectivamente.
Aportes metodológicos y conservación de la flor nacional
Para verificar la integridad biológica de las semillas tras las pruebas, el equipo empleó tinciones bioquímicas específicas con índigo carmín e implementó la prueba de tetrazolio, desarrollando un patrón de tinción inédito para la especie.
Asimismo, el trabajo determinó que la conservación a baja temperatura en heladera resulta un método altamente eficiente para resguardar las semillas durante periodos de 3, 6, 9 y 12 meses sin perder viabilidad.
Los avances de esta línea de investigación fueron expuestos en la XXIX Reunión de Comunicaciones Científicas, Técnicas y de Extensión de la Facultad de Ciencias Agrarias y en la XXXI Reunión de Comunicaciones Científicas y Tecnológicas de la Unne.
Las conclusiones sientan las bases metodológicas para replicar estos protocolos de propagación en otras especies arbóreas de la flora regional.