Con una superficie forestada de más de 516.000 hectáreas de pino y eucalipto, la provincia de Corrientes genera un volumen significativo de residuos madereros en los aserraderos locales.
Frente al hábito extendido de quemar restos como la viruta, la estudiante Brenda Araceli Tomassi, de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), lleva adelante una investigación para transformar esos descartes en un recurso productivo mediante la bioconversión para el cultivo de hongos comestibles.
El estudio, titulado “Evaluación del cultivo de hongos comestibles y medicinales para la bioconversión de residuos de la industria maderera de Corrientes”, constituye el Trabajo Final de Graduación de la alumna.
Desarrollado en el Instituto de Botánica del Nordeste (Ibone) gracias a una beca de la Secretaría General de Ciencia y Técnica de la Unne, el proyecto contó con la dirección del doctor Nicolás Niveiro, docente e investigador de Micología en la Facena.
La presentación de sus avances le valió a la autora una mención especial al mejor póster durante la XXXI Reunión Científica y Tecnológica de la institución.
Fases del estudio, especies y optimización del sustrato
La investigación se estructuró en dos etapas principales para evaluar la viabilidad técnica del proceso. En la primera fase se testearon cuatro cepas sobre viruta pura de eucalipto: dos especies del género Pleurotus (gírgolas), una del género Ganoderma y una Gymnopilus.
Los ensayos determinaron que la gírgola Pleurotus ostreatus fue la única variedad capaz de desarrollarse y fructificar eficientemente, debido a su capacidad enzimática para degradar lignina, celulosa y hemicelulosa.
En la segunda etapa, la investigadora evaluó el rendimiento de la Pleurotus ostreatus en cuatro formulaciones de sustrato:
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Viruta de eucalipto pura: registró los niveles más bajos de rendimiento debido a la lentitud en la descomposición de la madera no tratada y al bajo contenido de nitrógeno.
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Viruta con salvado de trigo: incrementó el desarrollo hídrico y la velocidad de aparición de los hongos al aportar la carga nutricional faltante.
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Viruta con paja de arroz: mejoró la porosidad, favoreciendo la circulación de aire y la retención de humedad.
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Mezcla combinada (viruta, paja de arroz y salvado de trigo): ofreció los mayores niveles de rendimiento y peso en la cosecha, alcanzando significancia estadística según los análisis de varianza (ANOVA).
Los resultados preliminares alcanzados por la Unne confirman que la viruta de eucalipto representa un insumo viable para la producción intensiva de alimentos.
El modelo ofrece una alternativa de economía circular para revalorizar la biomasa de la industria forestal en el Nordeste argentino, evitando la quema de madera en desuso.