La concentración y migración de grandes cardúmenes de peces mantiene bajo vigilancia a distintos sectores de la región. Mientras Corrientes atraviesa una veda extraordinaria por la presencia de dorados y sábalos, Paraguay también reforzó los controles para proteger el desplazamiento de estas especies.
En Corrientes, la medida comenzó el pasado miércoles en la zona de Empedrado debido a la concentración de cardúmenes y posteriormente se fue extendiendo hacia otros sectores del río Paraná. La situación llevó a intensificar los controles sobre la actividad pesquera.
Ahora, del lado paraguayo, el Ministerio del Ambiente y Desarrollo Sostenible (Mades) intensificó las tareas de fiscalización para acompañar la migración de cardúmenes que avanzan aguas arriba por los principales cauces hídricos del país.
Según informó el organismo, los controles buscan proteger una etapa considerada clave para la conservación y reproducción de las especies. Los equipos verifican tanto a pescadores comerciales como deportivos.
¿Qué se controla?
Entre los aspectos que se controlan se encuentran las licencias, los registros de embarcaciones, las artes de pesca utilizadas y el cumplimiento de las tallas mínimas establecidas por la Ley N.° 3556/08 de Pesca y Acuicultura de ese país.
La presencia de los equipos de fiscalización se extiende sobre los ríos Paraná y Paraguay, además de los riachos Paramí e Yacaré. El objetivo es acompañar de cerca el fenómeno migratorio y detectar prácticas que puedan poner en riesgo los recursos pesqueros.
Desde el Mades señalaron que el trabajo se realiza de manera coordinada con la Prefectura Naval Paraguaya, con el objetivo de fortalecer los controles en los distintos sectores donde se registra el desplazamiento de los peces.
La migración de los cardúmenes se produce en un contexto de especial atención en la región. En el caso de Corrientes, la concentración de dorados y sábalos motivó una veda extraordinaria luego se trasladó hacia otros puntos del Paraná.
Del lado paraguayo, las autoridades indicaron que mantendrán controles permanentes para proteger los cauces, ordenar la actividad pesquera y contribuir a la conservación de los recursos naturales durante este período de migración.