Luego de padecer una larga agonía, murió en la tarde de ayer el acordeonista, autor y compositor chamamecero Carlos Talavera. El deceso se produjo alrededor de las 16, en el área de terapia intensiva del Hospital Juan Ramón Vidal de la ciudad, donde estaba internado desde enero pasado. Al cierre de esta edición se había previsto que sus restos fueran velados en el Anfitea-tro Cocomarola, para ser trasladados durante la madrugada de hoy hacia Santo Tomé, localidad donde residía. Discípulo y heredero de Ernesto Montiel, prolongó el estilo montielero haciéndose cargo del Cuarteto Santa Ana tras el fallecimiento de su creador. Talentoso, creador, perfeccionista, detallista y exigente, Talavera se transformó en un permanente hacedor de músicos. Una infección urinaria agravó el estado general durante las últimas 48 horas y determinó su muerte. El músico sufría de una leucemia crónica desde hace doce años y que se profundizó en los últimos meses. El notorio deterioro de su salud impidió que pudiese presentarse con el Cuarteto Santa Ana en la última edición de la Fiesta Nacional del Chamamé. Misionero de nacimiento, adoptó a Santo Tomé como su ciudad. Allí, además de su carrera como músico, creó una peña artística en un rancho que tenía en el predio de su casa y a la que bautizó con el nombre de El Pial. El lugar se convirtió en un punto de encuentro obligado de todos los músicos al término de cada noche en el tradicional festival provincial de folklore. Talavera nació en la estancia El Aguacerito, en la localidad de Garupá, en el departamento Capital de la provincia de Misiones, el 26 de febrero de 1941. A los 14 años comenzó a tocar el acordeón de forma intuitiva. En 1958 se radicó en Bue-nos Aires buscando un futuro como músico profesional. A su llegada recibió la invitación de Polito Castillo para integrarse a su Embajada Cartelera Correntina, con la que realizó sus primeras presentaciones. En 1965 formó el Trío Litoral junto al bandoneonista santafesino Luis Santa Cruz y el cantante entrerriano Julio Luján. Con esta formación grabó su primer registro fonográfico. A principios de la década del ‘70 lanzó su propio conjunto, donde lo acompañaron artistas como Atilio Ramírez, Atilio Puchot, Orlando Ocampo y Raúl Ramírez. Con esta formación grabó para el sello Music Hall los discos Carlitos Talavera y su conjunto, El respetuoso del acordeón, Mi más lindo recuerdo y La estampa de un gaucho amigo, entre otros registros. Al participar como invitado en un programa radial en Radio Argentina, conoció a Ernesto Montiel, quien a partir de ese momento lo apadrinó en su carrera artística. En esta etapa, Montiel le obsequió uno de sus acordeones Anconetani. Luego del fallecimiento de Montiel, Talavera se hizo cargo del Cuarteto Santa Ana junto a ex integrantes del conjunto. A partir de allí y hasta ayer, llevó al Cuarteto Santa Ana por los principales escenarios argentinos y de países limítrofes. Grabó más de 30 discos. El 8 de mayo de 2009 se presentó en el Teatro Oficial Juan de Vera de la ciudad de Corrientes, acompañado del bandoneón de Adolfo Piris y las voces y guitarras de Raúl Obregón y Carlos Ramírez. El legado Como autor, compuso temas como Casita de barro, Estancia Tres Taperas, El petiso rocillo, Once hermanos, Allá en Garupá, El cruceño, La cordiona colorada, Barrio La Loma, Cañada Santa Ana, Santo Tomé del recuerdo y Contigo en Misiones, entre más de 200 temas musicales.