El clásico correntino entre Regatas y San Martín se alista para vivir dos nuevas ediciones, la séptima y octava, en la principal categoría que tiene el básquet del país: la Liga Nacional. El primer juego será esta noche, desde las 21, en el Fortín Rojinegro, y el segundo el lunes 8, a partir de las 21.30, en el Estadio de los Sueños.
La expectativa es enorme y muchos ya se imaginan los duelos, como los que sostendrán los bases Phillip Mc Hopson y Diego Ciorciari, los goleadores Paolo Quinteros y John De Groat y los pivotes Hakeem Rollins y James Williams.
Algunos conjeturan sobre las tácticas que utilizarán los entrenadores Nicolás Casalánguida y Sebastián González, mientras que otros preparan sus gargantas para alentar al equipo de sus amores en los diferentes escenarios que seguramente estarán colmados.
Pero claro, hace bastante tiempo los eventos deportivos cuentan con aditamentos para que el espectáculo sea integral. Además de jugadores, DT y árbitros, hay otros protagonistas que son parte de la fiesta, aquellos que tienen como principal misión animar a los aficionados durante el desarrollo de los encuentros y que se ganaron un lugar especial dentro del contexto que rodea a un partido de basquetbol en los principales torneos del mundo: las mascotas.
“Tincho”, el gallo de San Martín, y el “Fantasma del Parque” también se prepararon de manera especial para los clásicos y tuvieron su propia previa en el Fortín, sede del encuentro de esta noche.
Convocados por El Litoral, compartieron vestuario y se animaron a intercambiar algunos secretos de la vestimenta que los mantiene en el anonimato como parte de las características de estos simpáticos personajes.
Después llegó el momento de salir al rectángulo de juego por algunos minutos, aunque para ellos, principalmente cuando las temperaturas son elevadas, parecen una eternidad. Con los movimientos que sus disfraces les permiten, mostraron sus habilidades para el basquetbol, alguna que otra acrobacia y también posaron como los actores centrales de cualquier obra teatral.
En medio de las fotos y de la amable charla entre ellos, en la que no faltaron los anticipos de triunfos para uno y otro club, contaron parte de la experiencia que significa vivir los partidos desde un lugar muy particular.
“Hace unos meses surgió esta posibilidad, me interesó la idea y comenzamos a armar el gallo para poder estar en los diferentes encuentros. Como juego desde los 6 años al básquet tenía una noción de lo que debía hacer, pero me puse a investigar para poder cumplir con las expectativas”, comentó “Tincho”, que hará su debut en el clásico correntino.
Mientras que el “Fantasma”, que utiliza la camiseta número 11, tiene mayor experiencia: “Estoy con este personaje hace dos años. Cuando quedó la vacante en el club me ofrecí para ocupar ese lugar porque además de gustarme este trabajo, soy hincha de Regatas y era la forma de estar cerca del equipo”.
Una de las satisfacciones que tiene esta labor está dada por el cariño de lo más pequeños. “Desde mi aparición los chicos se acercan para saludar y constantemente están pidiendo sacarse una foto. Es algo muy especial que no lo esperaba, pero resulta muy gratificante. De la misma forma los propios jugadores tienen una excelente onda y se prestan para algunas de las ocurrencias”, sostuvo el gallo rojinegro que lleva la 10 en su dorsal.
“El cariño de los chicos es algo que alimenta las fuerzas para cada presentación. Durante los partidos trato de recorrer el sector de plateas y populares para estar más cerca de ellos porque quieren las fotos como recuerdo y uno no puede negarse a los pedidos. Todos, incluidos los más grandes, entienden para qué estamos y eso ayuda a que cada partido sea una fiesta, al menos esa es nuestra intención”, dijo el “Fantasma”.
Las mascotas, que en algunos momentos soportan la acusación de mala fortuna cuando pierde el equipo, anticiparon el clásico y después siguieron con su preparación para levantar a los aficionados, aunque no tendrán la posibilidad de cambiar la mueca de sus rostros por un triunfo o una derrota, por lo tanto, poder transmitir la sensación de alegría o tristeza es parte de la habilidad que deben mostrar estos pintorescos protagonistas.