El cantante itateño realizó la presentación de su trabajo musical en el salón parroquial, con un importante marco de público y con artistas invitados. El evento tuvo un fin solidario, ya que la entrada era un alimento no perecedero para los que más necesitan.
Minutos después de las 21, comenzó el espectáculo musical en el que Sergio Sosa presentó en su pueblo, Itatí, su trabajo musical al que denominó “Dos Mundos”.
El artista local interpretó conocidos chamamés que están en su trabajo, como “A mi Corrientes porá”, “Peregrino de la esperanza” y “Boquita de miel”.
Junto con su papá Omar “Pilungo” Sosa y su tío Abel, deleitó con “Viejo naranjal”. Otros invitados fueron los talentosos jóvenes Luciano y Julieta Obregón, con quienes interpretó “Bañado Norte”.
La velada continuó con “Por el río volveré”, de su autoría junto con su hermana Andrea Sosa, otra artista itateña que brilló en los escenarios del país.
Sofía Morales, la correntina que participó del programa de TV nacional “La Voz Argentina”, también estuvo en el evento interpretando “A la abuela Emilia” y “Recordando a Concepción” junto con Sergio.
El numeroso público acompañó con los aplausos en cada una de las interpretaciones musicales, que están plasmadas en el trabajo, entre los que se encuentran “Por un maldito error” y “Enamorándome”, ambas canciones de la autoría del cantante itateño.
Otro momento significativo fue cuando, otra invitada, en este caso Andrea Sosa, cantó junto con su hermano “Amor ardiente”, tema que hiciera conocido don Tránsito Cocomarola.
En el final se escuchó “Sobredosis de chamamé”, “Puerto Tirol” y “Paloma blanca”.
Antes de concluir el espectáculo, que fue transmitido en vivo desde el Facebook del portal “Noticias Itateñas”, Sergio Sosa agradeció a los que hicieron posible el evento, a los sacerdotes de la comunidad religiosa de la Basílica por posibilitar el salón parroquial, a las autoridades locales, entre los que se encontraban el viceintendente de Itatí, Edgar Silva Bizarro, y el secretario de Turismo, Roberto Valdez Toñanez, y a los itateños que dejaron sus donaciones para los más necesitados.