ellitoral.com.ar

Jueves 19 de Septiembre de 2019 CORRIENTES24°Pronóstico Extendido clima_parcial

Dolar Compra: $55,00

Dolar Venta: $58,50

Las mediciones de las condiciones de vida, de acuerdo con el Indec

El organismo publicó cómo realiza sus informes técnicos, entre ellos, las estadísticas de pobreza e indigencia. 
El lunes Valdés había manifestado que el método estaba errado y que, próximamente, darían a conocer un índice propio.
 

imagen_1

“Las nociones de pobreza e indigencia empleadas por el Indec para el cálculo de incidencia se corresponden con el método de medición indirecta, denominado también ‘línea’. El concepto de línea de indigencia (LI) procura establecer si los hogares cuentan con ingresos suficientes para cubrir una canasta de alimentos, capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas, denominada ‘canasta básica alimentaria’ (CBA). De esta manera, los hogares que no superan ese umbral o línea son considerados indigentes”, explica el organismo nacional a través de un informe metodológico que publicó esta semana.
El documento, si bien es de carácter periódico, en esta ocasión se encargaron de difundir una compilación de metadatos de cada uno de los indicadores de coyuntura que componen la serie Informes Técnicos. Estos contemplan las estadísticas semestrales de incidencia de la pobreza y la indigencia en los 31 aglomerados urbanos.
El Indec difundió el documento con información extra que comprende el área productora y responsable intelectual, una descripción de la temática que aborda, su periodicidad, su alcance geográfico, su universo de estudio, prácticas y procedimientos de recolección de datos, principales variables investigadas y su localización en la página web del instituto.
“Los componentes de la CBA se valorizan con los precios relevados por el índice de precios al consumidor (IPC) para cada período de medición. Asimismo, la línea de pobreza (LP) extiende el umbral para incluir no sólo los consumos alimentarios mínimos, sino también otros consumos básicos no alimentarios. La suma de ambos conforma la canasta básica total (CBT), la cual es también contrastada con los ingresos de los hogares relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH)”, aclara el trabajo.
Vale recordar que el pasado lunes el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, reiteró que el organismo “mide mal las condiciones de vida” por lo que avanzan con un índice propio. A fines de marzo, el instituto publicó que el aglomerado urbano Corrientes tiene un 49 por ciento de su población bajo la línea de pobreza y cerca del 13 por ciento, bajo la línea de indigencia. Para el mandatario provincial, según manifestó el lunes a la prensa, las cifras no son certeras y, de acuerdo con las proyecciones propias, estarían 10 puntos por debajo de lo que marcó el Indec.
El universo de estudio de las condiciones de vida del instituto es la población urbana residente en viviendas particulares de la Argentina, que vive en ciudades de más de 100 mil habitantes y en capitales de provincia. El relevamiento de datos se realiza mediante encuesta por muestreo. Esto significa que, para conocer las diversas características del total de los hogares, se encuesta una fracción representativa de ellos. Las viviendas son seleccionadas a través de un esquema de muestreo de tipo probabilístico, estratificado y polietápico. La EPH registra la información a través de un cuestionario en papel administrado en una entrevista directa, según informó el Indec.
A partir del 2016 se realizaron modificaciones en la metodología. Se incorporaron canastas regionales, entre ellas, del NEA. La Canasta Básica Total se obtiene mediante la ampliación de la CBA. Se consideran los bienes y servicios no alimentarios como vestimenta, transporte, educación, salud, entre otros, consumidos por la población de referencia. Además, se actualizaron hábitos de consumo, los cuales cambiaron de manera importante si se comparan las encuestas de fines de los 80 con las de 2004/2005, que consisten en una reducción del peso relativo de la canasta alimentaria, a favor de rubros como transporte, comunicaciones o vivienda, que tendían a crecer.

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

Las mediciones de las condiciones de vida, de acuerdo con el Indec

El organismo publicó cómo realiza sus informes técnicos, entre ellos, las estadísticas de pobreza e indigencia. 
El lunes Valdés había manifestado que el método estaba errado y que, próximamente, darían a conocer un índice propio.
 

“Las nociones de pobreza e indigencia empleadas por el Indec para el cálculo de incidencia se corresponden con el método de medición indirecta, denominado también ‘línea’. El concepto de línea de indigencia (LI) procura establecer si los hogares cuentan con ingresos suficientes para cubrir una canasta de alimentos, capaz de satisfacer un umbral mínimo de necesidades energéticas y proteicas, denominada ‘canasta básica alimentaria’ (CBA). De esta manera, los hogares que no superan ese umbral o línea son considerados indigentes”, explica el organismo nacional a través de un informe metodológico que publicó esta semana.
El documento, si bien es de carácter periódico, en esta ocasión se encargaron de difundir una compilación de metadatos de cada uno de los indicadores de coyuntura que componen la serie Informes Técnicos. Estos contemplan las estadísticas semestrales de incidencia de la pobreza y la indigencia en los 31 aglomerados urbanos.
El Indec difundió el documento con información extra que comprende el área productora y responsable intelectual, una descripción de la temática que aborda, su periodicidad, su alcance geográfico, su universo de estudio, prácticas y procedimientos de recolección de datos, principales variables investigadas y su localización en la página web del instituto.
“Los componentes de la CBA se valorizan con los precios relevados por el índice de precios al consumidor (IPC) para cada período de medición. Asimismo, la línea de pobreza (LP) extiende el umbral para incluir no sólo los consumos alimentarios mínimos, sino también otros consumos básicos no alimentarios. La suma de ambos conforma la canasta básica total (CBT), la cual es también contrastada con los ingresos de los hogares relevados por la Encuesta Permanente de Hogares (EPH)”, aclara el trabajo.
Vale recordar que el pasado lunes el gobernador de Corrientes, Gustavo Valdés, reiteró que el organismo “mide mal las condiciones de vida” por lo que avanzan con un índice propio. A fines de marzo, el instituto publicó que el aglomerado urbano Corrientes tiene un 49 por ciento de su población bajo la línea de pobreza y cerca del 13 por ciento, bajo la línea de indigencia. Para el mandatario provincial, según manifestó el lunes a la prensa, las cifras no son certeras y, de acuerdo con las proyecciones propias, estarían 10 puntos por debajo de lo que marcó el Indec.
El universo de estudio de las condiciones de vida del instituto es la población urbana residente en viviendas particulares de la Argentina, que vive en ciudades de más de 100 mil habitantes y en capitales de provincia. El relevamiento de datos se realiza mediante encuesta por muestreo. Esto significa que, para conocer las diversas características del total de los hogares, se encuesta una fracción representativa de ellos. Las viviendas son seleccionadas a través de un esquema de muestreo de tipo probabilístico, estratificado y polietápico. La EPH registra la información a través de un cuestionario en papel administrado en una entrevista directa, según informó el Indec.
A partir del 2016 se realizaron modificaciones en la metodología. Se incorporaron canastas regionales, entre ellas, del NEA. La Canasta Básica Total se obtiene mediante la ampliación de la CBA. Se consideran los bienes y servicios no alimentarios como vestimenta, transporte, educación, salud, entre otros, consumidos por la población de referencia. Además, se actualizaron hábitos de consumo, los cuales cambiaron de manera importante si se comparan las encuestas de fines de los 80 con las de 2004/2005, que consisten en una reducción del peso relativo de la canasta alimentaria, a favor de rubros como transporte, comunicaciones o vivienda, que tendían a crecer.