Lunes 08de Agosto de 2022CORRIENTES17°Pronóstico Extendido
Lunes 08de Agosto de 2022CORRIENTES17°Pronóstico Extendido
/Ellitoral.com.ar/ Especiales

Fantasmas aparecen en un exmanicomio cordobés

Sorprendente caso de extrañas apariciones se presenta en un exhospital neuropsiquiátrico que primero fue un centro de salud para tuberculosos en Córdoba. El lugar donde ocurren estos fenómenos paranormales está a unos pocos kilómetros de la turística población de Cosquín, que se vio convertida en un punto de interés para los investigadores.
Presencias. Figuras extrañas y transparentes son vistas a menudo allí.
Desolación. Los solitarios y abandonados pasillos del exhospital cordobés.

Por Francisco Villagrán

villagranmail@gmail.com

Especial para El Litoral

Hace años el lugar fue hospital para tuberculosos donde se internaba a los enfermos de esta peste que en su momento fue muy temida y posteriormente fue transformado en un hospital neuropsiquiátrico de tormentosa reputación, en el cual se aseguraba en esa época que ocurrían cosas muy extrañas, como muertes y asesinatos entre los pacientes que allí estaban. Hoy se convirtió en un vórtice de hechos paranormales que conmueven a los circunstanciales visitantes y aterran a los vecinos que viven en las cercanías del viejo hospital, que se llamó en último tramo Hospital Neuropsiquiátrico de Santa María del Valle de Punilla. A fines de los años 60, el gobierno cordobés destinó a ese fin a la estructura edilicia destinada originalmente a la atención de enfermos de tuberculosis razón por la que fue levantado en los primeros tramos del siglo XX.

Los vecinos de la localidad de Tillard, distante unos 5 km. de Cosquín, afirman que en el lugar donde funcionó el hospital de tuberculosos y después el neuropsiquiátrico fue literalmente copado por delincuentes, asesinos y violadores que se ocultan en algunas de las áreas aún habitables de la fantasmagórica estructura. Además,  la historia oscura del loquero añade otro capítulo también de terror: durante la última dictadura militar el edificio fue utilizado como un centro clandestino de detención por las fuerzas represoras. En consecuencia hubo allí muchas muertes, mucho dolor y es factible que las almas de quienes murieron allí sufriendo, aun estén deambulando por la zona. Esto es más que posible, teniendo en cuenta todo lo que pasó allí. 

Su historial

Fue la tenaz voluntad del tisiólogo Fermín Rodríguez que inspiró la construcción del hospital en tiempos en que la tuberculosis era un mal que devastaba al mundo y los tratamientos aplicados a quienes padecían la afección no siempre llegaban a buen puerto. El lugar elegido era el ideal, habida cuenta de estar enclavado en las faldas de las Sierras Chicas donde circulaba el aire fresco y puro y esto era otra respuesta viable para contrarrestar el mal.

Sin embargo el proyecto de Rodríguez se vio sobrepasado por el número de enfermos y sus reducidas posibilidades económicas para atender las necesidades, por lo que el gobierno de Córdoba se hizo cargo del predio y lo agrandó para crear un sanatorio provincial que cobró notoriedad en los años 30 por los servicios brindados a una población de enfermos de tuberculosis que ya para entonces llegaban desde todo el país. La muerte solía ser una visita habitual que recorría los pasillos del hospital para tuberculosos que funcionó de esa manera hasta que la enfermedad fue controlada por los avances científicos, con lo cual el gobierno provincial decidió en 1968 convertir en un lugar en un hospital neuropsiquiátrico.

El manicomio del Valle de Punilla, como se lo conocía, fue epicentro de infinidad de historias truculentas asociadas a la crudeza de los tratamientos a los que eran sometidos los pacientes allí internados, muchos de los cuales eran atribuídos a las escalofriantes experiencias de perfil paranormal registradas en ese establecimiento sanitario hoy abandonado. 

Según  especialistas e investigadores de lo paranormal, es lógico que ocurran este tipo de fenómenos, en lugares en los que hubo mucho sufrimiento, dolor y muerte, como hospitales, sanatorios, centros médicos, morgues, etc. 

Es justamente lo que habría ocurrido en este hospital cordobés, donde muchos espíritus errantes aun hoy estarían recorriendo los pasillos y habitaciones abandonadas  de este hospital que otrora fue el orgullo de la medicina cordobesa. Los edificios viejos y grandes especialmente son elegidos por los habitantes del  más allá para su morada temporal, especialmente si tienen otros elementos que perduran a través de los años.

Sensaciones angustiantes

No solo ruidos extraños sino también la percepción de sensaciones extremadamente angustiantes por parte de quienes desafían sus miedos y recorren los pasillos ya derruidos del establecimiento que pareciera aglutinar el dolor padecido en distintas etapas por tuberculosos y dementes. Todo esto compone lo que en parapsicología como “paquetes de memoria” registrados por quienes cuentan con la facultad de percibir fenómenos paranormales que allí ocurren. Las percepciones más comentadas son además de la sensación de sentirse observado, la sensación de sentir un roce apenas perceptible con cuerpos invisibles o ver movimientos rápidos de figuras que parecen deslizarse rápidamente por el ambiente y espacios en los que ya hace tiempo que no hay nada. Salvo, aparentemente el vestigio del sufrimiento de los seres que allí vivieron, es el mudo testimonio de las numerosas almas en pena que pueblan el lugar.

A veces en noches de mal tiempo, con tormenta y lluvias, los vecinos del lugar afirman que se sientes gritos a veces desgarradores como si alguien estuviera sufriendo mucho o siendo torturado, pero al amanecer con las primeras luces del alba, todo desaparecía y volvía a la normalidad. “Acá hubo mucho sufrimiento y dolor y creo que eso en algún sentido aun se expresa con cuestiones a las que no podemos comprender y nos parecen increíbles”, sostuvo un antiguo vecino del lugar que ya está acostumbrado a este tipo de extraños fenómenos.

 Pero no deja de estar preocupado no por los fenómenos paranormales del más allá. Los fantasmas que allí se manifiestan suman a delincuentes y adictos a todo tipo de drogas, que desafían a los fantasmas y se animan a realizar sus fechorías en la zona y se convierten en habituales habitantes del lúgubre lugar. Actualmente pocos se animan a circular por la zona, teniendo en cuenta la historia trágica y triste en torno al viejo edificio. Muchas personas en la actualidad que pasan por el lugar, manifiestan sentir extrañas experiencias que no hacen más que refirmar los hechos allí relatados.

¿Te gustó la nota?

Ocurrió un error

Comentarios