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Un recambio pensado

Jueves, 26 de marzo de 2026 a las 11:10

Por José Luis Zampa

 

El cambio en el Ministerio de Hacienda estaba escrito desde el momento en que asumió la nueva administración encabezada por Juan Pablo Valdés. Solamente había que esperar la oportunidad.

El gobernador tiene su impronta y, aunque mantiene una excelente relación con su antecesor, busca el camino para encausar la gestión hacia la modernización del Estado en pos de una meta que es, desde un principio, el leit motiv de la era JPV: disminuir el peso específico del empleo público en la economía provincial y equilibrar esa variable mediante la conquista de inversores privados que se afinquen en Corrientes para crear empleo.

La salida del ahora ex ministro Marcelo Rivas Piasentini se inscribe en esa búsqueda y no es intempestiva. Aunque muchos hayan interpretado que el recambio ministerial fue producto de los descuentos salariales al sector docente, la decisión venía siendo meditada desde el día uno.

La crispación de los docentes ante la evidencia de que habían sufrido una drástica quita de haberes por haber participado de dos paros en marzo fue, al final de cuentas, la brecha temporal para producir un cambio que sirvió para descomprimir las tensiones por los descuentos. Y de consuno, se consumó una renovación de gabinete que estaba en carpeta.

Aunque para los sectores más críticos la dimisión de Rivas fue como ver rodar a una cabeza a modo de resarcimiento gestual por las podas salariales, el problema de fondo no emanó de la birome ministerial, sino de la matriz legislativa (decretos) aplicada para activar la resta desde el sistema de liquidaciones. Cuando se dieron cuenta de que habían habilitado un descuento desmesurado, el procedimiento automático estaba activado y era imposible de frenar pese a la orden en contrario impartida por las más altas esferas del Ejecutivo.

El propio gobernador admitió en declaraciones a la prensa que la distorsión entre los días de paro y la guadaña que pasó por los sueldos del sector educativo es atribuible a la fórmula contemplada en decretos vigentes, que a partir de ahora serán revisados y -de ser necesario- modificados en razón de que no contemplan reducciones parciales o fraccionadas.

Así, la salida del ahora ex ministro acaeció en medio de la polémica por los descuentos, pero sin admoniciones puertas adentro del Gobierno. De hecho, la voluntad de la actual administración es endurecer posiciones frente a la protesta de sectores como el amorfo movimiento de autoconvocados, desde donde agentes inorgánicos de la oposición acicatearon la bronca para sacar provecho de un momento económico harto complicado por la caída de la coparticipación.

Las fuentes consultadas por este cronista dan cuenta, además, del cansancio que embargaba al renunciado ministro luego de ocho años en la trinchera. Fueron dos períodos de gobierno en los que se dedicó a planificar la ingeniería financiera que permitió garantizar el cronograma salarial y la cadena de pagos, baluarte indiscutido de las gestiones de Vamos Corrientes. 

Por lo que se sabe, Rivas Piasentini no se desvinculará por completo de las responsabilidades institucionales en el sector público. Todo indica que continuará en un rol menos agitado, pero con el teléfono directo para aportar expertise allí donde sea convocado.

El dato más demostrativo de que lo actuado hasta ahora en el Palacio de Hacienda está avalado por la autoridad política provincial es el nombre del reemplazante: se trata del contador Héctor Grachot, un técnico de carrera que responde a la consigna de renovar sin vulnerar el legado.

Con el nuevo ministro el gobernador juega a lo seguro, apoyado en la certeza de que las finanzas provinciales continuarán siendo manejadas bajo criterios de prudencia fiscal y transparencia administrativa. Una buena forma de ajustar el rumbo sin romper la continuidad.

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