El momento de mayor intensidad de El Niño podría llegar entre diciembre de 2026 y enero de 2027, una ventana que coincide con la etapa más lluviosa del año en buena parte del centro y norte de la Argentina.
Los especialistas advierten que el fenómeno puede reforzar las precipitaciones y las tormentas, en especial sobre la cuenca del Plata, aunque sus efectos no se traducen de forma automática en inundaciones en cada región.
La principal novedad es que el pico máximo del evento, inicialmente esperado hacia el cierre de este año, tiene posibilidades de extenderse a enero.
La evolución del calentamiento en el Pacífico ecuatorial mantiene bajo observación a los organismos climáticos y a las provincias que ya enfrentan crecidas de ríos.
El Litoral y las nacientes de la cuenca del Plata concentran la atención
Las provincias del noreste aparecen entre las áreas con mayor exposición. Madelon mencionó a Misiones, Corrientes, Entre Ríos, el este de Formosa, el este de Chaco y el noreste de Santa Fe. También incluyó a Santa Catarina, Paraná y Río Grande do Sul, en Brasil; Uruguay y el este de Paraguay.
El motivo está vinculado con la ubicación de las nacientes y los principales cursos de agua de la cuenca del Plata.
Las lluvias abundantes en esos territorios pueden trasladarse a los ríos Paraná y Paraguay, con efectos posteriores aguas abajo.
La Organización de los Estados Americanos advirtió el 26 de octubre sobre un mayor riesgo de precipitaciones intensas, crecidas e inundaciones en sectores de esa cuenca. La señal regional obliga a seguir tanto la lluvia acumulada como los niveles de los ríos, más allá de la intensidad que alcance El Niño en el océano.
Infobae