La exfuncionaria de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) que fue demandada por daños y perjuicios realizó ayer un descargo público, tras el cierre de la vía judicial en la causa iniciada por la casa de estudios. El conflicto se originó a partir de una publicación en redes sociales vinculada a una sesión del Consejo Superior de la institución.
En su declaración, la ingeniera agrónoma, Silvia Matilde Mazza, sostuvo que la publicación que comenzó el conflicto se basó en un fragmento audiovisual de una sesión del Consejo Superior y en registros oficiales difundidos por la propia universidad. Afirmó que su mensaje fue una opinión personal sobre el funcionamiento institucional.
“Mi comentario constituyó una valoración sobre hechos públicos, visibles y verificables”, expresó. En 2024 subió a Facebook un video sobre la audiencia del Consejo Superior y escribió: "Que hermosura la democracia en nuestras universidades. Me hace acordar a Videla". Esto generó repudio y el inicio de una vía judicial que la Cámara Federal de Apelaciones de Corrientes cerró a su favor.
Sin embargo, la involucrada quiso aclarar que "nada de lo expresado tuvo como finalidad minimizar, relativizar o banalizar las gravísimas violaciones a los derechos humanos cometidas durante la última dictadura militar”.
Defensa de su publicación
Mazza señaló que el expediente tratado en aquella sesión involucraba un proceso de revisión administrativa dentro de la universidad. En ese marco, sostuvo que su crítica se centró en el desarrollo de la votación y en aspectos del debate interno.
De esa manera, comentó que durante la sesión advirtió "circunstancias que merecían ser objeto de reflexión y crítica como miembro de la comunidad universitaria". También remarcó que su intervención no buscó atacar a la institución, sino cuestionar prácticas que consideró relevantes para la transparencia.
“Se trató de una opinión vinculada al modo en que se desarrolló la votación de un órgano colegiado”, afirmó en su descargo.
Libertad de expresión y debate institucional
La exfuncionaria argumentó que sus expresiones se encuentran amparadas por el derecho a la libertad de expresión en temas de interés público. En ese sentido, sostuvo que las universidades deben estar sujetas al control ciudadano y al debate democrático, incluso cuando las críticas resulten incómodas para las autoridades.
“Criticar conductas de sus funcionarios no significa atacar a la universidad”, señaló.
Pedido de derecho a réplica
En el tramo final de su declaración, Mazza cuestionó el uso del conflicto en sede judicial y expresó su desacuerdo con las críticas institucionales posteriores al fallo.
También anunció que solicitará derecho a réplica para que su versión sea difundida por los mismos canales utilizados por la universidad. “Las instituciones no se debilitan por la crítica. Se debilitan cuando la crítica es silenciada”, concluyó.