Carolina Fernández López, doctora en Recursos Naturales, ingeniera agrónoma y docente de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne), hizo pública una denuncia por acoso sexual, laboral y violencia de género contra un colega profesor, por hechos que, según relató, ocurrieron en 2017. La profesional aseguró que en aquel momento realizó presentaciones administrativas en la Facultad de Ciencias Agrarias de la Unne y en el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta), además de efectuar una exposición ante la Policía de la Mujer. Sin embargo, cuestionó la respuesta que recibió.
Según relató, el docente denunciado mantenía conductas de hostigamiento y en una oportunidad la habría llevado a un lugar apartado con el argumento de conversar sobre cuestiones laborales.
“Una vez con la excusa de hablar del trabajo me llevó a un lugar apartado y pasó a la acción, al manoseo y al ultraje. Me acorraló contra la pared a la que claramente recibió un no. Entonces me amenazó”, contó a El Litoral Fernández López.
La investigadora sostuvo que, tras rechazar esa situación, recibió amenazas para evitar que denunciara lo ocurrido. Entre las expresiones que atribuyó al denunciado mencionó: “Si decís algo en el trabajo voy a decir que sos lesbiana”, “Si decís algo nadie te va a creer porque vas a la psicóloga” y “No digas nada porque sos ‘la conflictiva’”.
La docente también afirmó que las consecuencias se trasladaron al ámbito laboral. Según señaló, una evaluación de desempeño redujo su calificación por ser considerada una persona “conflictiva”, mientras que en una instancia administrativa se argumentó que “el manoseo en el trabajo fue una sola vez y no hubo testigos”.
En relación con las actuaciones realizadas, explicó: “Yo todas las denuncias las hice por vías administrativas tanto de la Unne como del Inta. Cuando fui a la comisaría de la mujer me decían que vaya al juzgado directamente. Pero no llegué a hacer la denuncia en la justicia, porque hice hasta donde las fuerzas me dieron”.
Asimismo, indicó que en la facultad “no pasó de notas de ida y vuelta”. Fue desde el Inta que se reabrió el sumario y fue quien resolvió, aunque en ese momento el hombre ya no era más personal de la institución.
Años después, la docente decidió visibilizar públicamente su experiencia mediante un video difundido por la Federación Nacional de Docentes Universitarios (Conadu).
Nueve años después revivió lo ocurrido
“Nueve años después, grabé un vídeo para la Conadu, era más que nada a fin de visibilizar la conducta sistemática. Ahí empezaron a hablar otras alumnas que todavía tienen miedo”.
Fernández López también mostró una resolución administrativa en la que, tras analizar la documentación aportada, se concluyó que los hechos expuestos ante una profesional de la psicología encuadraban en la definición de violencia establecida en la Ley 26.485 de Protección Integral para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra las Mujeres.
La normativa establece que se considera violencia contra las mujeres toda conducta basada en una relación desigual de poder que afecte su vida, libertad, dignidad, integridad física, psicológica o sexual, tanto en el ámbito público como privado.
Al reflexionar sobre el proceso atravesado, la docente expresó: “Un camino difícil, momentos de dolor y soledad, pero la lucha toma sentido cuando al menos un poco de justicia puede lograrse, y sobre todo cuando podemos compartir para que todas estemos atentas y se destierren estos comportamientos”.
Este medio intentó contactarse con referentes del área de género de la universidad para conocer la postura institucional respecto de la denuncia y de las actuaciones realizadas en torno al caso, pero hasta el cierre de esta edición no obtuvo respuesta.