COMENZÓ LA RECTA FINAL Pese al hacinamiento en el Cocomarola, Lázaro Caballero puso a bailar al auditorio En lo organizativo hay que decir que, por tercera noche consecutiva el anfiteatro se vio colapsado. El público sufrió demoras de más de una hora en los baños y para comprar comida e incluso quedaron afuera del predio personas que habían comprados sus tickets. En los artístico, la velada fue lujosa.