ellitoral.com.ar

Miércoles 19de Diciembre de 2018CORRIENTES22°Pronóstico Extendidoclima_nublado

Dolar Compra:$37,30

Dolar Venta:$39,10

Historia caacateña

Por Juan Carlos Raffo

Caá Catí, nombre que en guaraní significa monte de olor pesado.
A raíz un incendio que se produjo en el archivo de su iglesia se quedó sin los documentos que remitían a los orígenes de su fundación, y por este motivo el pueblo nunca tuvo una fecha de recordación histórica, sino que la celebración máxima del calendario se realizó siempre el día de su patrona, 7 de octubre, en advocación de Nuestra Señora del Rosario.
A partir de la iniciativa de la Municipalidad y del Concejo Deliberante, que encomendó a la profesora de Historia y directora de la Escuela Normal, Nilka Cáceres la tarea de investigar sobre el origen de Caá Catí, el 7 de abril de cada año se celebrará la fundación de este pueblo, fecha que recuerda el día de la muerte de uno de sus más notables hijos: el Coronel Bernabé Antonio Esquivel (Chiquillo).
El 7 de abril de 1851 muere en su pueblo natal el coronel Bernabé Antonio Esquivel (a) Chiquillo. Había nacido en Caá Catí, cuando este pueblo presentaba el aspecto de una gran aldea, aunque según Valerio Bonastre, nació en la ciudad de Corrientes hacia 1789 o 1790; eso sí, él siempre se consideró un auténtico caacatieño.
Perteneció a una importante familia cuyos antepasados se remontaban a los tiempos de la conquista y colonización hispánicas. Sus padres fueron Nicolás Esquivel y Micaela Esquivel y fue el último de siete hermanos, cinco varones y dos mujeres.
En 1813 "Chiquillo" ya figuraba como teniente de un Escuadrón de Caballería que era comandado por su hermano Juan Mariano, con quien acompañó a Belgrano en su incursión al Paraguay y más tarde hasta la Banda Oriental.
Cuando el 31 de marzo de 1843 los hermanos Joaquín y Juan Madariaga inician desde su exilio en el Brasil su invasión libertaria a Corrientes, "Chiquillo" se suma a sus huestes y ayuda a recuperar la provincia de manos rosistas en la batalla de Laguna Brava, el 6 de mayo de 1843, librada precisamente a orillas de la laguna de este nombre, situada muy cerca de la ciudad de Corrientes, camino a San Luis del Palmar.
Durante el gobierno de Benjamín Virasoso después de la trágica batalla de Vences, en la que peleó al lado del gobernador Madariaga, el 27 de noviembre de 1847, adhirió a la Federación y fue respetado en sus funciones de la Comandancia.
Finalmente participó en la expedición contra invasores paraguayos llevada a cabo en 1849 por el coronel Miguel Virasoro.
Llevó a cabo una obra progresista en su pueblo de Caá Catí en todos los ramos de la administración y fue por eso que quedó su recuerdo en la historia. Falleció en Caá Catí el 7 de abril de 1851.

Caá Catí
Corría el año 1764... y aparecían los primeros antecedente sobre la Fundación de Caá Catí, nombre que en guaraní significa monte de olor pesado, es el que designa a la población que es cabecera del departamento de General Paz.
A principios del siglo XVIII el Cabildo correntino estableció un presidio que tenía por misión contener los avances y desmanes que solían cometer los aborígenes de las misiones jesuíticas de la zona del río Uruguay.
En 1743 llegó a la zona de Caá Catí fray Ignacio Lezcano, mercedario, que pidió limosna para levantar allí una capilla y al que luego el doctor Casajús, párroco de Saladas, lo nombró encargado de una ayudantía de parroquia. La capilla fue levantada en tierras que fueron del capitán Simón Hernández y, a su vez, los mercedarios, compraron una estancia en la zona en 1751.
En 1818 las tropas de Andresito, lugarteniente de Artigas, asaltaron el pueblo y se llevaron sus archivos parroquiales.
En 1823, durante el gobierno de Juan José Fernández Blanco, primer gobernador constitucional de Corrientes, fue replanteado y mensurado el pueblo y el 23 de noviembre se aprobó el deslinde de los terrenos destinados al pueblo, dividido en 25 manzanas, incluida la plaza principal.
En 1831 fue designado Comandante Militar Juan Alberto Albarenga, a quien lo sucedió en el cargo el 31 de diciembre de 1849, Bernabé Antonio Esquivel (a) Chiquillo. Era directora de la Escuela de Niñas la señora Petrona Reyna y preceptora Juana Cabral.
Por decreto del 13 de octubre de 1852 se elevó al rango de villa y el 5 de diciembre de 1856 a la categoría de ciudad. Un servicio de mensajerías lo mantenían vinculado al resto de la provincia, siendo su puerto natural el de Itá Ibaté.
Por ley del 18 de mayo de 1910 le fue cambiado su nombre guaraní por el de General Paz, pero desde 1970, por decisión del entonces gobernador Adolfo Navajas Artaza, se llama nuevamente Caá Catí, preservando el departamento el nombre del ilustre cordobés.
¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

Historia caacateña

Por Juan Carlos Raffo

Caá Catí, nombre que en guaraní significa monte de olor pesado.
A raíz un incendio que se produjo en el archivo de su iglesia se quedó sin los documentos que remitían a los orígenes de su fundación, y por este motivo el pueblo nunca tuvo una fecha de recordación histórica, sino que la celebración máxima del calendario se realizó siempre el día de su patrona, 7 de octubre, en advocación de Nuestra Señora del Rosario.
A partir de la iniciativa de la Municipalidad y del Concejo Deliberante, que encomendó a la profesora de Historia y directora de la Escuela Normal, Nilka Cáceres la tarea de investigar sobre el origen de Caá Catí, el 7 de abril de cada año se celebrará la fundación de este pueblo, fecha que recuerda el día de la muerte de uno de sus más notables hijos: el Coronel Bernabé Antonio Esquivel (Chiquillo).
El 7 de abril de 1851 muere en su pueblo natal el coronel Bernabé Antonio Esquivel (a) Chiquillo. Había nacido en Caá Catí, cuando este pueblo presentaba el aspecto de una gran aldea, aunque según Valerio Bonastre, nació en la ciudad de Corrientes hacia 1789 o 1790; eso sí, él siempre se consideró un auténtico caacatieño.
Perteneció a una importante familia cuyos antepasados se remontaban a los tiempos de la conquista y colonización hispánicas. Sus padres fueron Nicolás Esquivel y Micaela Esquivel y fue el último de siete hermanos, cinco varones y dos mujeres.
En 1813 "Chiquillo" ya figuraba como teniente de un Escuadrón de Caballería que era comandado por su hermano Juan Mariano, con quien acompañó a Belgrano en su incursión al Paraguay y más tarde hasta la Banda Oriental.
Cuando el 31 de marzo de 1843 los hermanos Joaquín y Juan Madariaga inician desde su exilio en el Brasil su invasión libertaria a Corrientes, "Chiquillo" se suma a sus huestes y ayuda a recuperar la provincia de manos rosistas en la batalla de Laguna Brava, el 6 de mayo de 1843, librada precisamente a orillas de la laguna de este nombre, situada muy cerca de la ciudad de Corrientes, camino a San Luis del Palmar.
Durante el gobierno de Benjamín Virasoso después de la trágica batalla de Vences, en la que peleó al lado del gobernador Madariaga, el 27 de noviembre de 1847, adhirió a la Federación y fue respetado en sus funciones de la Comandancia.
Finalmente participó en la expedición contra invasores paraguayos llevada a cabo en 1849 por el coronel Miguel Virasoro.
Llevó a cabo una obra progresista en su pueblo de Caá Catí en todos los ramos de la administración y fue por eso que quedó su recuerdo en la historia. Falleció en Caá Catí el 7 de abril de 1851.

Caá Catí
Corría el año 1764... y aparecían los primeros antecedente sobre la Fundación de Caá Catí, nombre que en guaraní significa monte de olor pesado, es el que designa a la población que es cabecera del departamento de General Paz.
A principios del siglo XVIII el Cabildo correntino estableció un presidio que tenía por misión contener los avances y desmanes que solían cometer los aborígenes de las misiones jesuíticas de la zona del río Uruguay.
En 1743 llegó a la zona de Caá Catí fray Ignacio Lezcano, mercedario, que pidió limosna para levantar allí una capilla y al que luego el doctor Casajús, párroco de Saladas, lo nombró encargado de una ayudantía de parroquia. La capilla fue levantada en tierras que fueron del capitán Simón Hernández y, a su vez, los mercedarios, compraron una estancia en la zona en 1751.
En 1818 las tropas de Andresito, lugarteniente de Artigas, asaltaron el pueblo y se llevaron sus archivos parroquiales.
En 1823, durante el gobierno de Juan José Fernández Blanco, primer gobernador constitucional de Corrientes, fue replanteado y mensurado el pueblo y el 23 de noviembre se aprobó el deslinde de los terrenos destinados al pueblo, dividido en 25 manzanas, incluida la plaza principal.
En 1831 fue designado Comandante Militar Juan Alberto Albarenga, a quien lo sucedió en el cargo el 31 de diciembre de 1849, Bernabé Antonio Esquivel (a) Chiquillo. Era directora de la Escuela de Niñas la señora Petrona Reyna y preceptora Juana Cabral.
Por decreto del 13 de octubre de 1852 se elevó al rango de villa y el 5 de diciembre de 1856 a la categoría de ciudad. Un servicio de mensajerías lo mantenían vinculado al resto de la provincia, siendo su puerto natural el de Itá Ibaté.
Por ley del 18 de mayo de 1910 le fue cambiado su nombre guaraní por el de General Paz, pero desde 1970, por decisión del entonces gobernador Adolfo Navajas Artaza, se llama nuevamente Caá Catí, preservando el departamento el nombre del ilustre cordobés.