Los amantes de la literatura tienen este año una excusa perfecta para sumergirse en el mundo de una de las escritoras más populares de todos los tiempos: los 200 años de la muerte de Jane Austen, emblema de las letras inglesas. Para conmemorar este bicentenario, el condado inglés de Hampshire, donde nació, vivió y murió Austen, recrea el universo de la escritora con varios actos y exposiciones que tendrán su punto culminante el 18 de julio.
La novelista, que se hizo famosa décadas después de su fallecimiento con 41 años, tuvo su época más productiva cuando residió, junto a su madre y su hermana, en una pequeña casa del pueblo de Chawton a la que se mudaron en 1809, tras la muerte del padre.
Según anuncian la fundación Hampshire Cultural Trust está trabajando con el Museo Casa de Jane Austen y otros socios locales en una serie de actividades para celebrar la creatividad y el talento de Jane. El año estará lleno de exposiciones, charlas, paseos, concursos de escritura y actuaciones.
¿Qué proponen? Desde picnics con recetas del período de la regencia hasta juegos de época para reconstruir ese pasado previctoriano.
La casa
La casita al borde de una carretera, en la que se conservan enseres de las tres mujeres, la madre y las dos hijas, puede visitarse hoy como museo y es destino ineludible para los millones de admiradores de Jane Austen llegados de todo el mundo. Para el bicentenario, la Casa Museo de Jane Austen ha decidido redecorar con una reproducción del papel pintado original dos habitaciones de la vivienda, donde puede verse, como principal atracción, la mesita redonda y baja donde la escritora plasmó sus novelas y que originalmente fueron publicadas bajo seudónimo.
La exposición Jane Austen en 41 objetos, en alusión a la edad que tenía cuando falleció, recorre además su biografía a través de piezas singulares de la colección del museo, como una cajita de agujas hecha a mano por la propia Jane para una de sus sobrinas.
Jane pasó los últimos ocho años de su vida en la casa de Chawton, donde revisó Sentido y sensibilidad (publicada en 1811), Orgullo y prejuicio (1813) y La Abadía de Northanger (1818), además de escribir Mansfield Park (publicada en 1814); Emma (1816) y Persuasión (1818).
“Los trazos de este lugar se observan en muchas de sus novelas”, declara la responsable del museo, Mary Guyatt. “En ellas, Jane Austen recrea con frecuencia el espacio doméstico y expone sus restricciones, y a menudo describe a personas que viven en lugares pequeños y visitan viviendas mucho más grandes y opulentas”, explica.
Algo similar le ocurrió a ella misma, pues al morir en 1805 su padre, el reverendo George Austen, la escritora, su madre y su hermana mayor -ambas llamadas Cassandra- se vieron sin vivienda y tuvieron que conformarse con la pequeña casita de Chawton, cedida por su hermano Edward.
Edward, que heredó la fortuna de unos parientes, les ofreció esa residencia mientras que él vivía en una mansión isabelina cercana mucho más suntuosa, que las mujeres a menudo visitaban.
Otras paradas
La mansión de Edward, también en Chawton, está actualmente abierta al público y alberga una de las principales colecciones de escritura femenina de 1600 a 1830, lo que incluye primeras ediciones de las obras de Austen.
Una visita al condado de Hampshire, en el sur de Inglaterra, podría empezar en Steventon, la localidad donde Jane Austen nació el 16 de diciembre de 1775, en la rectoría en la que ejercía de párroco su padre.
Pocos edificios quedan relacionados con la joven, que pasó allí los primeros 25 años de su vida, pero el pueblo y sus alrededores se ven reflejados en sus obras, que abordan la vida y las relaciones de las clases media y alta en la Inglaterra georgiana.
En 1801, cuando George Austen se jubiló, la familia se mudó a la ciudad de Bath, en el suroeste inglés, donde Jane y su hermana hicieron vida social pero la primera apenas escribió.
Fue en la casita de Chawton, a la que se trasladaron cuando el reverendo murió, donde Jane Austen floreció como escritora, aunque su fama como novelista no empezó hasta finales del siglo XIX.
Con 41 años, la escritora enfermó de una dolencia no especificada -se cree que era el mal de Addison- y, tras mudarse con su hermana a Winchester para estar cerca de los médicos, acabó muriendo allí.
Su tumba puede visitarse en la imponente catedral de la ciudad, donde está previsto que, el día del bicentenario, se ofrezca un servicio religioso para los seguidores de la novelista.
Paralelamente, la biblioteca de Winchester ha organizado la muestra La Misteriosa Señorita Austen, que revela aspectos desconocidos de la escritora, así como algunas piezas de su vestuario normalmente no accesibles para el público.
EN LA WEB
www.efetur.es
http://janeausten200.co.uk/
La exposición Jane Austen en 41 objetos, en alusión a la edad que tenía cuando falleció, recorre su biografía a través de piezas singulares de la colección del museo.