ellitoral.com.ar

Martes 12 de Noviembre de 2019 CORRIENTES33°Pronóstico Extendido clima_parcial

Dolar Compra: $57,75

Dolar Venta: $62,75

El NEA registra los menores indicadores de calidad de vida

Gran parte del Nordeste argentino, entre ellos, Corrientes, registran los menores indicadores de calidad de vida en Argentina. En la provincia, sólo algunas ciudades registran un 10 por ciento de los radios censales con mayor calidad de vida, entre ellos, el centro de la ciudad de Corrientes, y de otras localidades tales como Mercedes, Santa Ana y Paso de los Libres.
La diferencia es notable con Entre Ríos donde, al cruzar la frontera, se observan localidades con mayor calidad de vida. 
En tanto, los mayores radios censales se observan en Capital Federal y en la Patagonia. Mientras que en Chaco, existen pequeños islotes como Resistencia y algunas ciudades chicas del interior.
La información se extrae de un mapa interactivo desarrollado por investigadores del Conicet, específicamente del  Instituto de Geografía Historia y Ciencias Sociales y de Instituto Superior de Ingeniería de Software Tandil. El trabajo permite observar el nivel de calidad de vida en los más de 52 mil radios censales en lo que se divide la Argentina. Cuanto mayor es el índice en determinado lugar, más verde se lo verá en el mapa, mientras que el rojo indica lo contrario. 
En Corrientes, gran parte de su territorio se encuentra en rojo, a excepción de aglomerados urbanos como Capital y parte de la costa del río Uruguay, que oscila entre rojo y amarillo, con escasas pinceladas verdes.
“Para definir qué tan bien vive la gente que reside en un área determinada tomamos dos grandes grupos de indicadores: los socioeconómicos y los ambientales. En relación a los primeros tenemos en cuenta datos vinculados con dimensiones como la educación, la salud o la vivienda. 
En cuanto a los denominados ambientales, por un lado, atendemos a los clásicos problemas que pueden tener impacto negativo sobre el bienestar de los residentes, como inundabilidad, sismicidad, asentamientos precarios o contaminación, y, por otro, lo que llamamos ‘recursos recreativos’, que pueden ser ‘de base natural’, como las playas, relieves, balnearios o espacios verdes, o ‘socialmente construidos’, es decir, teatros, centros deportivos u otras actividades de esparcimiento, como algo que favorece una mejor calidad de vida”, explica Guillermo Velázquez, investigador superior del Conicet en el Instituto de Geografía Historia y Ciencias Sociales y desde hace más de 20 años trabaja en el estudio de la calidad de vida desde una perspectiva geográfica.
Al mapa se puede acceder a través del siguiente sitio: https://icv.conicet.gov.ar que proporcionó Conicet. Además, se basa en estudios que desarrollaron investigadores del Consejo, quienes analizaron la calidad de vida del país desde 1953 hasta 2010.
Algunos resultados del trabajo Geografía y calidad de vida en Argentina, revelan que, pese a una regresión en 2010 de los indicadores socioeconómicos y ambientales negativos, “sigue mostrando la mayor criticidad para la provincia de Formosa, en primer lugar, y Chaco, en segundo término”.
Para el caso específico de Corrientes, “muestra una diferenciación ambiental muy ligada a su historia geológica-geomorfológica y un mosaico de unidades geográficas que se han comportado diferencialmente en cuanto a su desarrollo socioeconómico. Es un claro ejemplo de territorio en donde las condiciones ambientales han ejercido poderosa influencia en la organización del espacio”, señala el estudio.
“Aún cuando difieren sustancialmente sus condiciones ambientales, sus procesos de poblamiento y sus modos de inserción en la economía de mercado, las provincias del Nordeste llegaron a los inicios del siglo XXI, junto con las restantes jurisdicciones del Norte Grande, formando la región más empobrecida y con peor calidad de vida del país”, señala el trabajo.
En Corrientes, por ejemplo, un indicador a tener en cuenta es el Producto Bruto Geográfico (PBG) per cápita. En 1953 este rondaba los 48 por habitante en la provincia, mientras que en 2010, era de 45.
Respecto de las corrientes migratorias, el informe detalla que “el conjunto regional del NOA y del NEA se muestra, en general, expulsor a lo largo de casi todos los períodos intercensales. Sólo hay algún proceso de migración de retorno en Santiago del Estero y Misiones e interrupciones vinculadas con la promoción industrial de los ochenta y noventa en Catamarca y La Rioja”.

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

El NEA registra los menores indicadores de calidad de vida

Gran parte del Nordeste argentino, entre ellos, Corrientes, registran los menores indicadores de calidad de vida en Argentina. En la provincia, sólo algunas ciudades registran un 10 por ciento de los radios censales con mayor calidad de vida, entre ellos, el centro de la ciudad de Corrientes, y de otras localidades tales como Mercedes, Santa Ana y Paso de los Libres.
La diferencia es notable con Entre Ríos donde, al cruzar la frontera, se observan localidades con mayor calidad de vida. 
En tanto, los mayores radios censales se observan en Capital Federal y en la Patagonia. Mientras que en Chaco, existen pequeños islotes como Resistencia y algunas ciudades chicas del interior.
La información se extrae de un mapa interactivo desarrollado por investigadores del Conicet, específicamente del  Instituto de Geografía Historia y Ciencias Sociales y de Instituto Superior de Ingeniería de Software Tandil. El trabajo permite observar el nivel de calidad de vida en los más de 52 mil radios censales en lo que se divide la Argentina. Cuanto mayor es el índice en determinado lugar, más verde se lo verá en el mapa, mientras que el rojo indica lo contrario. 
En Corrientes, gran parte de su territorio se encuentra en rojo, a excepción de aglomerados urbanos como Capital y parte de la costa del río Uruguay, que oscila entre rojo y amarillo, con escasas pinceladas verdes.
“Para definir qué tan bien vive la gente que reside en un área determinada tomamos dos grandes grupos de indicadores: los socioeconómicos y los ambientales. En relación a los primeros tenemos en cuenta datos vinculados con dimensiones como la educación, la salud o la vivienda. 
En cuanto a los denominados ambientales, por un lado, atendemos a los clásicos problemas que pueden tener impacto negativo sobre el bienestar de los residentes, como inundabilidad, sismicidad, asentamientos precarios o contaminación, y, por otro, lo que llamamos ‘recursos recreativos’, que pueden ser ‘de base natural’, como las playas, relieves, balnearios o espacios verdes, o ‘socialmente construidos’, es decir, teatros, centros deportivos u otras actividades de esparcimiento, como algo que favorece una mejor calidad de vida”, explica Guillermo Velázquez, investigador superior del Conicet en el Instituto de Geografía Historia y Ciencias Sociales y desde hace más de 20 años trabaja en el estudio de la calidad de vida desde una perspectiva geográfica.
Al mapa se puede acceder a través del siguiente sitio: https://icv.conicet.gov.ar que proporcionó Conicet. Además, se basa en estudios que desarrollaron investigadores del Consejo, quienes analizaron la calidad de vida del país desde 1953 hasta 2010.
Algunos resultados del trabajo Geografía y calidad de vida en Argentina, revelan que, pese a una regresión en 2010 de los indicadores socioeconómicos y ambientales negativos, “sigue mostrando la mayor criticidad para la provincia de Formosa, en primer lugar, y Chaco, en segundo término”.
Para el caso específico de Corrientes, “muestra una diferenciación ambiental muy ligada a su historia geológica-geomorfológica y un mosaico de unidades geográficas que se han comportado diferencialmente en cuanto a su desarrollo socioeconómico. Es un claro ejemplo de territorio en donde las condiciones ambientales han ejercido poderosa influencia en la organización del espacio”, señala el estudio.
“Aún cuando difieren sustancialmente sus condiciones ambientales, sus procesos de poblamiento y sus modos de inserción en la economía de mercado, las provincias del Nordeste llegaron a los inicios del siglo XXI, junto con las restantes jurisdicciones del Norte Grande, formando la región más empobrecida y con peor calidad de vida del país”, señala el trabajo.
En Corrientes, por ejemplo, un indicador a tener en cuenta es el Producto Bruto Geográfico (PBG) per cápita. En 1953 este rondaba los 48 por habitante en la provincia, mientras que en 2010, era de 45.
Respecto de las corrientes migratorias, el informe detalla que “el conjunto regional del NOA y del NEA se muestra, en general, expulsor a lo largo de casi todos los períodos intercensales. Sólo hay algún proceso de migración de retorno en Santiago del Estero y Misiones e interrupciones vinculadas con la promoción industrial de los ochenta y noventa en Catamarca y La Rioja”.