ellitoral.com.ar

Lunes 16 de Septiembre de 2019 CORRIENTES29°Pronóstico Extendido clima_sol

Dolar Compra: $54,25

Dolar Venta: $57,50

El inicio de la campaña

imagen_1
Si de números se habla, la campaña de Mandiyú en la “B” Nacional 87/88 fue excepcional. Sumando 20 triunfo, 18 empates y sólo 4 derrotas en los 42 partidos que disputó, con 54 goles a favor y sólo 24 en contra, siendo el equipo con menos tantos recibidos, reflejando un aspecto fundamental de ese equipo, la gran defensa. Al final del torneo, el equipo correntino le sacó 4 puntos a su inmediato seguidor, Quilmes.
Pero en realidad no fue tan cómodo como aparentan los números, ya que durante toda la temporada tuvo que viajar a lugares muy distantes, como La Pampa, Santiago del Estero, Tucumán, Río Negro, entre otros. Por lo cual el kilometraje que sumó , con las comodidades de la época, es un dato más que importante, con el agregado que de todos los equipos, el único que no tenía cancha propia, era Mandiyú.
Es una verdadera paradoja que esta gloriosa historia haya comenzado con un arranque malo, que generó desazón y preocupación en los hinchas locales.
La actuación de Mandiyú comenzó un 2 de agosto enfrentando a Tigre en la cancha de Huracán, fue 1 a 0. A esa derrota inicial como local, se le sumó un empate 1 a 1 en Tucumán frente a Atlético, con gol de Martínez Tapi.
Para la primera victoria hubo que esperar hasta la fecha 3, cuando de local vencieron a quien a la postre sería el peor equipo del torneo, Gimnasia y Esgrima de Jujuy por 2 a 0 con tantos de Quiroga y Odinne, quien fue el goleador del equipo con 16. Luego siguió una buena racha que se completó con dos 1 a 0, frente a Los Andes en Lomas de Zamora y contra Colón en Corrientes. Pero otra derrota llegó en Buenos Aires, con un 3 a 2 frente a Almirante Brown.
Luego de ese partido hubo otra buena seguidilla de resultados, dos 1 a 0 frente a Douglas Haig de Pergamino y frente a Huracán en el mismísimo Tomás Adolfo Ducó. Después llegaron dos empates, 1 a 1 en el superclásico del Nordeste frente a For Ever y un 0 a 0 contra Defensa y Justicia.
Se volvió a sumar de a 2 (los puntos que daban en aquellos años por triunfo) con un 2 a 0 frente a Ferro de General Pico, seguido de un 0 a 0 ante el poderoso Chacarita y un contundente 3 a 0 frente a Central Córdoba de Santiago del Estero y un valioso 1 a 0 en Mendoza por la victoria sobre Deportivo Maipú, y un 3 a 1 ante Temperley.
A esa altura Mandiyú ya era candidato. Pero el buen andar se detuvo en Córdoba, cuando Belgrano lo superó por 2 a 0, a los que le siguieron dos empates, contra Sportivo Italiano y Guaraní Antonio Franco de Posadas.
En estos días el equipo correntino tuvo que afrontar un verdadero desafío, ya que en apenas una semana jugó 3 partidos en destinos muy lejanos. Empató en 1 con Quilmes en Corrientes y a los 3 días, jugó a 1900 kilómetros de distancia, en Cipolletti contra el equipo homónimo que tenía un gran presente, cosechando otra igualdad que sonaba a casi épica dadas las condiciones. Después fue un regreso a Corrientes, para a los 4 días jugar en Tigre en la primera fecha de revanchas, ganando 1 a 0 y cerrando así el año.
Así terminó la primera ronda. Mandiyú ya estaba segundo, con 28 puntos a sólo 1 del líder Cipolletti de Río Negro. Después venían Belgrano (27), Quilmes (26), Chacarita (24) Huracán y Douglas Haig (ambos con 22).

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

El inicio de la campaña

El equipo supo desde el primer momento de que estaban capacitados para lograr el campeonato.
El equipo supo desde el primer momento de que estaban capacitados para lograr el campeonato.
Si de números se habla, la campaña de Mandiyú en la “B” Nacional 87/88 fue excepcional. Sumando 20 triunfo, 18 empates y sólo 4 derrotas en los 42 partidos que disputó, con 54 goles a favor y sólo 24 en contra, siendo el equipo con menos tantos recibidos, reflejando un aspecto fundamental de ese equipo, la gran defensa. Al final del torneo, el equipo correntino le sacó 4 puntos a su inmediato seguidor, Quilmes.
Pero en realidad no fue tan cómodo como aparentan los números, ya que durante toda la temporada tuvo que viajar a lugares muy distantes, como La Pampa, Santiago del Estero, Tucumán, Río Negro, entre otros. Por lo cual el kilometraje que sumó , con las comodidades de la época, es un dato más que importante, con el agregado que de todos los equipos, el único que no tenía cancha propia, era Mandiyú.
Es una verdadera paradoja que esta gloriosa historia haya comenzado con un arranque malo, que generó desazón y preocupación en los hinchas locales.
La actuación de Mandiyú comenzó un 2 de agosto enfrentando a Tigre en la cancha de Huracán, fue 1 a 0. A esa derrota inicial como local, se le sumó un empate 1 a 1 en Tucumán frente a Atlético, con gol de Martínez Tapi.
Para la primera victoria hubo que esperar hasta la fecha 3, cuando de local vencieron a quien a la postre sería el peor equipo del torneo, Gimnasia y Esgrima de Jujuy por 2 a 0 con tantos de Quiroga y Odinne, quien fue el goleador del equipo con 16. Luego siguió una buena racha que se completó con dos 1 a 0, frente a Los Andes en Lomas de Zamora y contra Colón en Corrientes. Pero otra derrota llegó en Buenos Aires, con un 3 a 2 frente a Almirante Brown.
Luego de ese partido hubo otra buena seguidilla de resultados, dos 1 a 0 frente a Douglas Haig de Pergamino y frente a Huracán en el mismísimo Tomás Adolfo Ducó. Después llegaron dos empates, 1 a 1 en el superclásico del Nordeste frente a For Ever y un 0 a 0 contra Defensa y Justicia.
Se volvió a sumar de a 2 (los puntos que daban en aquellos años por triunfo) con un 2 a 0 frente a Ferro de General Pico, seguido de un 0 a 0 ante el poderoso Chacarita y un contundente 3 a 0 frente a Central Córdoba de Santiago del Estero y un valioso 1 a 0 en Mendoza por la victoria sobre Deportivo Maipú, y un 3 a 1 ante Temperley.
A esa altura Mandiyú ya era candidato. Pero el buen andar se detuvo en Córdoba, cuando Belgrano lo superó por 2 a 0, a los que le siguieron dos empates, contra Sportivo Italiano y Guaraní Antonio Franco de Posadas.
En estos días el equipo correntino tuvo que afrontar un verdadero desafío, ya que en apenas una semana jugó 3 partidos en destinos muy lejanos. Empató en 1 con Quilmes en Corrientes y a los 3 días, jugó a 1900 kilómetros de distancia, en Cipolletti contra el equipo homónimo que tenía un gran presente, cosechando otra igualdad que sonaba a casi épica dadas las condiciones. Después fue un regreso a Corrientes, para a los 4 días jugar en Tigre en la primera fecha de revanchas, ganando 1 a 0 y cerrando así el año.
Así terminó la primera ronda. Mandiyú ya estaba segundo, con 28 puntos a sólo 1 del líder Cipolletti de Río Negro. Después venían Belgrano (27), Quilmes (26), Chacarita (24) Huracán y Douglas Haig (ambos con 22).