Mañana a las 16 se jugará la primera final entre Boca y River
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Mañana a las 16 se jugará la primera final entre Boca y River

Lo ratificó Daniel Angelici, presidente de Boca, luego de la recorrida de Roberto Tobar, árbitro del encuentro, por el campo de juego. Después, llegó el mensaje de Conmebol. El duelo se reprogramará para mañana a las 16.

Tras la recorrida del árbitro Roberto Tobar y sus asistentes por el campo de juego, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) confirmó la postergación del Boca-River de la primera final de la Copa Libertadores de América que debía jugarse esta tarde en la Bombonera debido a las lluvias torrenciales y a las altas probabilidades de tormentas eléctricas.

Representantes de Conmebol habían recorrido la cancha a las 13, hora prevista para abrir las puertas de la Bombonera, y poco después anunciaron que el partido podía jugarse en buenas condiciones luego del fuerte temporal de viento, lluvia y tormentas eléctricas que afectó a la Ciudad de Buenos Aires y alrededores.
 
El intendente del estadio, Fernando Jauregui, había dejado un mensaje de tranquilidad en momentos en que se dudaba de que el partido pudiera disputarse. "Despreocúpense. El campo de juego está bien y va a soportar. Ya hubo dos chaparrones fuertes a las 7 y a las 9. Luego de eso, drenó muy bien. Va a estar pesado pero muy bien. No se suspende nada", mencionó en declaraciones a Fox Sports.

Sin embargo, horas más tarde recrudeció el temporal. Se dieron comunicaciones cruzadas entre Alejandro Domínguez, titular de la Conmebol, y Daniel Angelici y Rodolfo D'Onofrio, presidentes de Boca y de River y los planteles, que estaban saliendo hacia la ribera, terminaron regresando a las habitaciones. La recorrida de Tobar sólo sirvió a modo de confirmación.

Fue Daniel Angelici, el titular del Xeneize, el encargado de oficiar como voz oficial. "Está suspendido", dijo al pasar, ante la consulta de la transmisión oficial. Posteriormente llegó la información de cuándo se disputará la Superfinal de ida: pasó para mañana a las 16, si el clima no vuelve a complicar su realización.

Una lluvia torrencial con fuertes vientos se abatió sobre Buenos Aires desde el amanecer de este sábado y muchos se preguntaron si las condiciones climáticas permitirían que se juegue el Superclásico Boca-River por la ida de la final de la Copa Libertadores de América.

Las calles de los alrededores del estadio de Boca, la mítica Bombonera, se fueron anegando a medida que la lluvia caía desde poco antes de las siete de la mañana y a seis horas del inicio del histórico encuentro, el césped aparecía con grandes charcos pero se estima que si cesa la lluvia torrencial, tomará entre treinta minutos y una hora el drenaje de la cancha.

Las puertas del estadio se abrieron a las 13, cuatro horas antes de la pitada inicial. Desde temprano, hinchas esperan en las inmedicaciones de la Bombonera, que se colmará con 53.000 personas que alentarán a Boca ya que la hinchada visitante no tiene permitido el acceso por cuestiones de seguridad.

 

 

 

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Mañana a las 16 se jugará la primera final entre Boca y River

Lo ratificó Daniel Angelici, presidente de Boca, luego de la recorrida de Roberto Tobar, árbitro del encuentro, por el campo de juego. Después, llegó el mensaje de Conmebol. El duelo se reprogramará para mañana a las 16.

Tras la recorrida del árbitro Roberto Tobar y sus asistentes por el campo de juego, la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) confirmó la postergación del Boca-River de la primera final de la Copa Libertadores de América que debía jugarse esta tarde en la Bombonera debido a las lluvias torrenciales y a las altas probabilidades de tormentas eléctricas.

Representantes de Conmebol habían recorrido la cancha a las 13, hora prevista para abrir las puertas de la Bombonera, y poco después anunciaron que el partido podía jugarse en buenas condiciones luego del fuerte temporal de viento, lluvia y tormentas eléctricas que afectó a la Ciudad de Buenos Aires y alrededores.
 
El intendente del estadio, Fernando Jauregui, había dejado un mensaje de tranquilidad en momentos en que se dudaba de que el partido pudiera disputarse. "Despreocúpense. El campo de juego está bien y va a soportar. Ya hubo dos chaparrones fuertes a las 7 y a las 9. Luego de eso, drenó muy bien. Va a estar pesado pero muy bien. No se suspende nada", mencionó en declaraciones a Fox Sports.

Sin embargo, horas más tarde recrudeció el temporal. Se dieron comunicaciones cruzadas entre Alejandro Domínguez, titular de la Conmebol, y Daniel Angelici y Rodolfo D'Onofrio, presidentes de Boca y de River y los planteles, que estaban saliendo hacia la ribera, terminaron regresando a las habitaciones. La recorrida de Tobar sólo sirvió a modo de confirmación.

Fue Daniel Angelici, el titular del Xeneize, el encargado de oficiar como voz oficial. "Está suspendido", dijo al pasar, ante la consulta de la transmisión oficial. Posteriormente llegó la información de cuándo se disputará la Superfinal de ida: pasó para mañana a las 16, si el clima no vuelve a complicar su realización.

Una lluvia torrencial con fuertes vientos se abatió sobre Buenos Aires desde el amanecer de este sábado y muchos se preguntaron si las condiciones climáticas permitirían que se juegue el Superclásico Boca-River por la ida de la final de la Copa Libertadores de América.

Las calles de los alrededores del estadio de Boca, la mítica Bombonera, se fueron anegando a medida que la lluvia caía desde poco antes de las siete de la mañana y a seis horas del inicio del histórico encuentro, el césped aparecía con grandes charcos pero se estima que si cesa la lluvia torrencial, tomará entre treinta minutos y una hora el drenaje de la cancha.

Las puertas del estadio se abrieron a las 13, cuatro horas antes de la pitada inicial. Desde temprano, hinchas esperan en las inmedicaciones de la Bombonera, que se colmará con 53.000 personas que alentarán a Boca ya que la hinchada visitante no tiene permitido el acceso por cuestiones de seguridad.