Aparición de un nuevo coronavirus y recomendaciones de bioseguridad
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CORRIENTES:

Aparición de un nuevo coronavirus y recomendaciones de bioseguridad

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Por el Dr. Jorge Osvaldo Gorodner*
Especial para El litoral

La salud humana está relacionada íntimamente con la salud del resto de los integrantes de los ecosistemas, de tal modo que las alteraciones en la integridad del mundo físico y de la biota, tienen su correlato en la salud humana y viceversa.
La presencia progresiva e incrementada de grandes perturbaciones locales, zonales, regionales y globales, especialmente con la proliferación masiva e invasora de múltiples agentes ambientales físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psico-socio-culturales que han acaecido en las últimas décadas, han tenido un profundo impacto en las características del entorno y del ambiente, además de efectos y consecuencias insospechadas -muchas de ellas perjudiciales- para la salud individual y de las comunidades comprometidas; si a ello le añadimos la cultura y conducta ancestral del hombre en importantes áreas del planeta, entre otros factores sospechados, recurriendo para su alimentación a animales silvestres sin intervención bromatológica, el panorama se torna complejo.
Coincidentemente ha tenido lugar en el mundo la emergencia o reemergencia de muchos eventos epidemiológicos, convirtiéndose en problemas sanitarios de magnitud. La preocupante contingencia sanitaria actual abarca la aparición de nuevos gérmenes y síndromes; incremento de enfermedades controladas o en descenso; enfermedades que se descubren como infecciosas; enfermedades exóticas; aumento de la resistencia a los antimicrobianos; disminución de inmunidad a patógenos, y pese a los avances científicos logrados, la aparición de nuevas patologías de alcance desproporcionado constituyen un desafío para lograr en un breve lapso soluciones adecuadas para su prevención, control y erradicación. Ejemplo de ello es la aparición del nuevo coronavirus 2019-nCoV en la ciudad centro-oriental china de Wuhan, capital de la provincia de Hubei, habitada por casi 11 millones de personas.
Según Wikipedia, el coronavirus de Wuhan, o nuevo coronavirus (2019-nCoV) o coronavirus del mercado de mariscos de Wuhan, es un virus que pertenece a la familia de los coronavirus. Su código genético está formado por una sola cadena de ARN por lo que se clasifica como ARN monocatenario positivo. Fue detectado por primera vez en diciembre de 2019. Su secuencia genética se ha aislado a partir de una muestra obtenida de un paciente afectado por neumonía en la ciudad de Wuhan (China). No se conoce el mecanismo exacto de transmisión. Actualmente no hay ningún tratamiento específico; no obstante, referencias señalan que se pueden utilizar los antivirales existentes.
El antecedente del Sras (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) inquietó al gobierno chino porque la similitud genética del nuevo coronavirus con su antecesor es del 88%, según se determinó. Aquella primera gran epidemia global del siglo XXI provocó más muertos que los brotes de gripe aviar de 1997 y de 2013, que fueron 455 y 616 respectivamente, y comenzó de modo similar a la actual, aunque un poco más al sur en China: en la provincia de Guangdong, por el comercio de animales exóticos para la alimentación humana.
En tal sentido, las primeras investigaciones epidemiológicas indican que podría hallarse involucrada la rata del bambú o el tejón, según dijo Zhong a The New York Times: “La rata del bambú, del tamaño de un gato, se ha convertido en una exquisitez bastante popular en los últimos años en China, promovida por sus supuestas propiedades buenas para la salud”. Por la presión de las protestas de la OMS, Beijing prometió una nueva regulación, más estricta, del tráfico de animales salvajes.
Otra posibilidad, señalaron investigadores chinos de Tianjin y Nanjing, en un estudio publicado en la Revista de Bioinformática, es que el 2019-nCoV haya surgido del murciélago de herradura, o rinolófido. Y un tercer grupo de expertos manifestó que se trataría de serpientes, “el más probable reservorio de animales salvajes” para el nuevo coronavirus.
El número de muertos por la epidemia de neumonía viral en China aumentó a más de 1.000 y el total de casos: 43.000. Se encuentran afectados 15 países con pacientes contagiados. 
Algunos de los síntomas del 2019-nCoV son similares a los del Sras, según publicaciones de The Lancet, basados en los 41 primeros casos detectados en China. Todos esos pacientes tenían neumonía, casi todos tenían fiebre, tres cuartas partes tosían y más de la mitad tenían problemas respiratorios.
Pero “hay diferencias importantes con el Sras, como la ausencia de síntomas que afecten a las vías aéreas superiores (moqueo, dolor de garganta, estornudos)”, indicó el profesor Bin Cao. La edad media de los 41 pacientes es de 49 años, 30 de ellos son hombres y 27 habían estado en el mercado de Wuhan, donde apareció el brote. Por último, casi un tercio presentaba insuficiencia respiratoria aguda y 6 murieron. Cabe señalar que no hay tratamiento específico, aunque pareciera que los antivirales tienen alguna efectividad. Asimismo, no se cuenta con vacunas por el momento. Por lo tanto, son importantes los cuidados intensivos y los paliativos que se suministren a los pacientes.
En cuanto a las recomendaciones de bioseguridad para el equipo de salud puede señalarse que desde hace siglos la infectología ha preocupado social y económicamente al mundo por el desafío que implica la morbilidad y mortalidad de numerosas patologías de fácil transmisibilidad y dificultoso control. En tal sentido, ante la carencia de agentes preventivos (vacunas) y curativos (antibióticos), las acciones para una atención especializada de singular calidad, alta capacitación profesional y consecuente producción científica por las investigaciones clínico-epidemiológica de las patologías prevalentes, encontró su lugar de desarrollo en el Hospital de Infecciosas. La reformulación de la asistencia en hospitales generales en la creencia que el arsenal antimicrobiano ponía fin al hospital de Infecciosas, ha sido un error debido al discrecional uso de antimicrobianos que crearon mutaciones microbianas con sus correspondientes resistencias difíciles de superar.
Ante un cuadro clínico infeccioso que requiera atención especializada se deben disponer de inmediato una serie de medidas adecuadas a los fines de controlar dicha contingencia, como aislar al paciente, proteger al equipo de salud evitando su contaminación, la de otros pacientes y contactos, asegurar la desinfección permanente de las instalaciones y los equipos o instrumentales necesarios, asegurar la mejoría del paciente a breve plazo mediante la aplicación de los recursos disponibles, incluidos los terapéuticos y garantizar la vigencia del sistema de vigilancia hospitalaria. Y para llevar a cabo lo señalado, se debe cumplimentar con una política de prevención, vigilancia y eventual control de las infecciones.
La posibilidad de que el equipo de salud se infecte está en relación con la magnitud de la infectopatía y de la virulencia del inóculo (agente infeccioso); el momento o estado inmunológico en que se encuentra el paciente y/o cualquiera de los integrantes del equipo de salud; el número de exposiciones a que se ha sometido el personal y su consiguiente riesgo laboral; y las facilidades y medidas para la protección del personal sanitario en riesgo por contactos con el paciente.

Prevención y control
La situación epidemiológica actual demanda observar rigurosamente las normas de bioseguridad, llevar a cabo a nivel hospitalario una política de vigilancia que contemple las acciones de prevención y control de las infecciones hospitalarias cumpliendo con los siguientes puntos:
l Aplicar rigurosamente las normas de bioseguridad.
l El objetivo será informar al equipo de salud sobre medidas protectivas para disminuir el riesgo a que se ve expuesto el personal de salud, incluyendo los alumnos de la carrera de medicina, enfermería y kinesiología, y los visitantes de los pacientes.
l Tener en cuenta que el riesgo que corre el equipo de salud a nivel hospitalario es 3 a 7 veces mayor que la población general.

El personal sanitario 
se puede infectar por:
l Inadecuado manejo de fluidos corporales de pacientes contaminados.
l Contagio a través de las vías aéreas.
l Accidental durante un acto asistencial.
l Contaminación ante maniobras invasivas.
l Accidentes de laboratorio.
l Contaminación de manos.
l Inadecuada protección frente a radiaciones de aplicación diagnóstica y/o terapéutica.

La posibilidad de infectar 
al equipo de salud está en 
relación con:
l Magnitud de la infectopatía y tamaño del inóculo.
l Momento inmunológico de los actores.
l Número de exposiciones y riesgo laboral.
l Medidas protectivas del personal en riesgo.

El modo de transmisión 
puede deberse a los 
siguientes factores:
l Inadecuado aislamiento del paciente.
l Accidental durante un acto asistencial.
l Punción accidental.
l Lesiones durante la colocación de catéteres.
l Contaminación al realizar maniobras invasivas.
l Durante procedimientos odontológicos
l Accidentes de laboratorio.
l Lesiones durante un acto quirúrgico.
l Contagio a través de vías aéreas.
l Contaminación de manos.

Las medidas universales 
de bioseguridad son:
l Multivacunación preventiva.
l Tratamiento especial de material contaminado o sospechoso.
l Uso de material descartable.
l Lavado de manos antes y después de revisar o atender pacientes.
l Uso de guantes de látex.
l Uso de barbijo N95 ante pacientes con patologías respiratorias.
La OMS  ha anunciado un alerta mundial por el coronavirus 2019-nCoV.

* El autor es doctor en Medicina (UBA), profesor honorario en Medicina (UBA); miembro de la Academia Nacional de Medicina; presidente de la Sociedad Argentina de Patologías Regionales y Medicina Tropical (AMA); director de la carrera del Doctorado en Medicina (Unne).

 

Bibliografía consultada

l Gorodner, J.O. y col.--Salud y Cambio Climático. Una Visión Sanitaria en América del Sur. Ed. Facultad de Medicina. Unne. Dic. 2019  https://med.unne.edu.ar/web/index.php/3d-flip-book/salud-y-cambio-climático/
l Coronavirus. La Nación. 24 de enero de 2020
l El coronavirus llegó a Europa: confirmaron dos casos en Francia. Infobae 24/1/2020
l Inés Capdevila. Coronavirus. La Nación. 24 de enero de 2020
l Del Sars al nuevo coronavirus: por qué el contagio esta vez puede ser mucho mayor de lo que se cree. Infobae 25/1/2020.
l Coronavirus. Casos confirmados en el mundo. La Nación 26/1/2020.
l Coronavirus: todo lo que necesitás saber sobre la peligrosa enfermedad que pone en jaque la salud mundial. Infobae 25/1/2020 Coronavirus de Wuhan Nuevo coronavirus (2019-nCoV) OMS. Consultado el 25 de enero de 2020.

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Aparición de un nuevo coronavirus y recomendaciones de bioseguridad

Por el Dr. Jorge Osvaldo Gorodner*
Especial para El litoral

La salud humana está relacionada íntimamente con la salud del resto de los integrantes de los ecosistemas, de tal modo que las alteraciones en la integridad del mundo físico y de la biota, tienen su correlato en la salud humana y viceversa.
La presencia progresiva e incrementada de grandes perturbaciones locales, zonales, regionales y globales, especialmente con la proliferación masiva e invasora de múltiples agentes ambientales físicos, químicos, biológicos, ergonómicos y psico-socio-culturales que han acaecido en las últimas décadas, han tenido un profundo impacto en las características del entorno y del ambiente, además de efectos y consecuencias insospechadas -muchas de ellas perjudiciales- para la salud individual y de las comunidades comprometidas; si a ello le añadimos la cultura y conducta ancestral del hombre en importantes áreas del planeta, entre otros factores sospechados, recurriendo para su alimentación a animales silvestres sin intervención bromatológica, el panorama se torna complejo.
Coincidentemente ha tenido lugar en el mundo la emergencia o reemergencia de muchos eventos epidemiológicos, convirtiéndose en problemas sanitarios de magnitud. La preocupante contingencia sanitaria actual abarca la aparición de nuevos gérmenes y síndromes; incremento de enfermedades controladas o en descenso; enfermedades que se descubren como infecciosas; enfermedades exóticas; aumento de la resistencia a los antimicrobianos; disminución de inmunidad a patógenos, y pese a los avances científicos logrados, la aparición de nuevas patologías de alcance desproporcionado constituyen un desafío para lograr en un breve lapso soluciones adecuadas para su prevención, control y erradicación. Ejemplo de ello es la aparición del nuevo coronavirus 2019-nCoV en la ciudad centro-oriental china de Wuhan, capital de la provincia de Hubei, habitada por casi 11 millones de personas.
Según Wikipedia, el coronavirus de Wuhan, o nuevo coronavirus (2019-nCoV) o coronavirus del mercado de mariscos de Wuhan, es un virus que pertenece a la familia de los coronavirus. Su código genético está formado por una sola cadena de ARN por lo que se clasifica como ARN monocatenario positivo. Fue detectado por primera vez en diciembre de 2019. Su secuencia genética se ha aislado a partir de una muestra obtenida de un paciente afectado por neumonía en la ciudad de Wuhan (China). No se conoce el mecanismo exacto de transmisión. Actualmente no hay ningún tratamiento específico; no obstante, referencias señalan que se pueden utilizar los antivirales existentes.
El antecedente del Sras (Síndrome Respiratorio Agudo Severo) inquietó al gobierno chino porque la similitud genética del nuevo coronavirus con su antecesor es del 88%, según se determinó. Aquella primera gran epidemia global del siglo XXI provocó más muertos que los brotes de gripe aviar de 1997 y de 2013, que fueron 455 y 616 respectivamente, y comenzó de modo similar a la actual, aunque un poco más al sur en China: en la provincia de Guangdong, por el comercio de animales exóticos para la alimentación humana.
En tal sentido, las primeras investigaciones epidemiológicas indican que podría hallarse involucrada la rata del bambú o el tejón, según dijo Zhong a The New York Times: “La rata del bambú, del tamaño de un gato, se ha convertido en una exquisitez bastante popular en los últimos años en China, promovida por sus supuestas propiedades buenas para la salud”. Por la presión de las protestas de la OMS, Beijing prometió una nueva regulación, más estricta, del tráfico de animales salvajes.
Otra posibilidad, señalaron investigadores chinos de Tianjin y Nanjing, en un estudio publicado en la Revista de Bioinformática, es que el 2019-nCoV haya surgido del murciélago de herradura, o rinolófido. Y un tercer grupo de expertos manifestó que se trataría de serpientes, “el más probable reservorio de animales salvajes” para el nuevo coronavirus.
El número de muertos por la epidemia de neumonía viral en China aumentó a más de 1.000 y el total de casos: 43.000. Se encuentran afectados 15 países con pacientes contagiados. 
Algunos de los síntomas del 2019-nCoV son similares a los del Sras, según publicaciones de The Lancet, basados en los 41 primeros casos detectados en China. Todos esos pacientes tenían neumonía, casi todos tenían fiebre, tres cuartas partes tosían y más de la mitad tenían problemas respiratorios.
Pero “hay diferencias importantes con el Sras, como la ausencia de síntomas que afecten a las vías aéreas superiores (moqueo, dolor de garganta, estornudos)”, indicó el profesor Bin Cao. La edad media de los 41 pacientes es de 49 años, 30 de ellos son hombres y 27 habían estado en el mercado de Wuhan, donde apareció el brote. Por último, casi un tercio presentaba insuficiencia respiratoria aguda y 6 murieron. Cabe señalar que no hay tratamiento específico, aunque pareciera que los antivirales tienen alguna efectividad. Asimismo, no se cuenta con vacunas por el momento. Por lo tanto, son importantes los cuidados intensivos y los paliativos que se suministren a los pacientes.
En cuanto a las recomendaciones de bioseguridad para el equipo de salud puede señalarse que desde hace siglos la infectología ha preocupado social y económicamente al mundo por el desafío que implica la morbilidad y mortalidad de numerosas patologías de fácil transmisibilidad y dificultoso control. En tal sentido, ante la carencia de agentes preventivos (vacunas) y curativos (antibióticos), las acciones para una atención especializada de singular calidad, alta capacitación profesional y consecuente producción científica por las investigaciones clínico-epidemiológica de las patologías prevalentes, encontró su lugar de desarrollo en el Hospital de Infecciosas. La reformulación de la asistencia en hospitales generales en la creencia que el arsenal antimicrobiano ponía fin al hospital de Infecciosas, ha sido un error debido al discrecional uso de antimicrobianos que crearon mutaciones microbianas con sus correspondientes resistencias difíciles de superar.
Ante un cuadro clínico infeccioso que requiera atención especializada se deben disponer de inmediato una serie de medidas adecuadas a los fines de controlar dicha contingencia, como aislar al paciente, proteger al equipo de salud evitando su contaminación, la de otros pacientes y contactos, asegurar la desinfección permanente de las instalaciones y los equipos o instrumentales necesarios, asegurar la mejoría del paciente a breve plazo mediante la aplicación de los recursos disponibles, incluidos los terapéuticos y garantizar la vigencia del sistema de vigilancia hospitalaria. Y para llevar a cabo lo señalado, se debe cumplimentar con una política de prevención, vigilancia y eventual control de las infecciones.
La posibilidad de que el equipo de salud se infecte está en relación con la magnitud de la infectopatía y de la virulencia del inóculo (agente infeccioso); el momento o estado inmunológico en que se encuentra el paciente y/o cualquiera de los integrantes del equipo de salud; el número de exposiciones a que se ha sometido el personal y su consiguiente riesgo laboral; y las facilidades y medidas para la protección del personal sanitario en riesgo por contactos con el paciente.

Prevención y control
La situación epidemiológica actual demanda observar rigurosamente las normas de bioseguridad, llevar a cabo a nivel hospitalario una política de vigilancia que contemple las acciones de prevención y control de las infecciones hospitalarias cumpliendo con los siguientes puntos:
l Aplicar rigurosamente las normas de bioseguridad.
l El objetivo será informar al equipo de salud sobre medidas protectivas para disminuir el riesgo a que se ve expuesto el personal de salud, incluyendo los alumnos de la carrera de medicina, enfermería y kinesiología, y los visitantes de los pacientes.
l Tener en cuenta que el riesgo que corre el equipo de salud a nivel hospitalario es 3 a 7 veces mayor que la población general.

El personal sanitario 
se puede infectar por:
l Inadecuado manejo de fluidos corporales de pacientes contaminados.
l Contagio a través de las vías aéreas.
l Accidental durante un acto asistencial.
l Contaminación ante maniobras invasivas.
l Accidentes de laboratorio.
l Contaminación de manos.
l Inadecuada protección frente a radiaciones de aplicación diagnóstica y/o terapéutica.

La posibilidad de infectar 
al equipo de salud está en 
relación con:
l Magnitud de la infectopatía y tamaño del inóculo.
l Momento inmunológico de los actores.
l Número de exposiciones y riesgo laboral.
l Medidas protectivas del personal en riesgo.

El modo de transmisión 
puede deberse a los 
siguientes factores:
l Inadecuado aislamiento del paciente.
l Accidental durante un acto asistencial.
l Punción accidental.
l Lesiones durante la colocación de catéteres.
l Contaminación al realizar maniobras invasivas.
l Durante procedimientos odontológicos
l Accidentes de laboratorio.
l Lesiones durante un acto quirúrgico.
l Contagio a través de vías aéreas.
l Contaminación de manos.

Las medidas universales 
de bioseguridad son:
l Multivacunación preventiva.
l Tratamiento especial de material contaminado o sospechoso.
l Uso de material descartable.
l Lavado de manos antes y después de revisar o atender pacientes.
l Uso de guantes de látex.
l Uso de barbijo N95 ante pacientes con patologías respiratorias.
La OMS  ha anunciado un alerta mundial por el coronavirus 2019-nCoV.

* El autor es doctor en Medicina (UBA), profesor honorario en Medicina (UBA); miembro de la Academia Nacional de Medicina; presidente de la Sociedad Argentina de Patologías Regionales y Medicina Tropical (AMA); director de la carrera del Doctorado en Medicina (Unne).

 

Bibliografía consultada

l Gorodner, J.O. y col.--Salud y Cambio Climático. Una Visión Sanitaria en América del Sur. Ed. Facultad de Medicina. Unne. Dic. 2019  https://med.unne.edu.ar/web/index.php/3d-flip-book/salud-y-cambio-climático/
l Coronavirus. La Nación. 24 de enero de 2020
l El coronavirus llegó a Europa: confirmaron dos casos en Francia. Infobae 24/1/2020
l Inés Capdevila. Coronavirus. La Nación. 24 de enero de 2020
l Del Sars al nuevo coronavirus: por qué el contagio esta vez puede ser mucho mayor de lo que se cree. Infobae 25/1/2020.
l Coronavirus. Casos confirmados en el mundo. La Nación 26/1/2020.
l Coronavirus: todo lo que necesitás saber sobre la peligrosa enfermedad que pone en jaque la salud mundial. Infobae 25/1/2020 Coronavirus de Wuhan Nuevo coronavirus (2019-nCoV) OMS. Consultado el 25 de enero de 2020.