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La pandemia redujo el PIB mundial, los datos en Argentina

Magister Graciela Satóstegui

haschirsat@gmail.com

 

Según el Banco Mundial la pandemia de coronavirus es la crisis mundial más apremiante de nuestra época. Expone debilidades estructurales y exacerba la desigualdad. Mientras los países enfrentan los impactos de la COVID-19, los encargados de formular las políticas buscan soluciones eficaces y equilibradas para abordar los desafíos tanto en materia de salud pública como de recuperación económica. 

Expertos acercan datos que exponen la caída que experimentará la economía mundial, mostrando que ésta sufre su mayor descenso desde la Segunda Guerra Mundial y el producto interno bruto (PIB) per cápita disminuirá en el 90% de los países, en un proceso sincrónico sin precedentes.

En 2020, las cifras del PIB mundial se reducirán un 5,2%. La caída será del 7,0% en las economías desarrolladas y del 1,6% en las economías emergentes (véase el gráfico 1).

Fuente CEPAL en Base a Banco Mundial, Global Economic Monitor GEM.2020.Organización de Cooperación de Desarrollos Económicos(OCDE).OECD Economic OUTLOK Paris.

De América Latina y el Caribe: Proyección del PIB:

 

Referido al colapso del comercio mundial de mercancías, las medidas de confinamiento redujeron significativamente la producción manufacturera. Primero en China y luego en los principales centros del comercio mundial, como los Estados Unidos y Alemania. En 2020, el volumen del comercio mundial de bienes disminuiría entre un 13% y un 32%.

La interrupción de la producción, en países integrados a cadenas de valor mundiales, fue determinante en el deterioro del comercio de bienes intermedios, a lo que se sumó la menor demanda de bienes de consumo e inversión a nivel generalizado, como producto del confinamiento y la crisis económica.

En lo que se refiere a destrucción de empresas y empleos en los próximos seis meses CEPAL nos acerca estadísticas mundiales como:

• Cierre de 2,7 millones de empresas formales, de las cuales 2,6millones son microempresas.

• Pérdida de 8,5 millones de puestos de trabajo formales sólo por el cierre de empresas.

Sectores más afectados:

• El comercio perderá 1,4 millones de empresas y 4 millones de puestos de trabajo formales.

              • El turismo perderá por lo menos 290 000 empresas y un millón de puestos de     trabajo   formales.

Últimas estimaciones de CEPAL:

Cerrarían más de 2,7 millones de empresas formales en la región, de las cuales 2,6millones serían microempresas. Con una pérdida de 8,5 millones de puestos de trabajo, sin incluir las reducciones de empleos que realicen las empresas que seguirán operando. Observando la magnitud de la crisis se indicaría mantener y propiciar acciones monetarias convencionales y no convencionales. 

                “Tenemos que rescatar microempresas, eso es muy importante porque son el futuro. Y para las grandes empresas, como las aerolíneas, podemos pensar en un rescate, pero tenemos que poner condiciones”, afirmó. Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL)

Qué pasó con el PIB en Agentina?

El aislamiento causó serios deterioros económicos. Aún así justificar por ello el estado en que están las cuentas públicas,  es no  profundizar en el análisis, cuando la única manera formal de alivianar la crisis estaría en  evitarla ordenando el Estado. 

Olvidar la situación en que se encuentra la economía y solo poner la mirada en la cantidad de enfermos y contagios, a pesar de ser esto positivo,  como  estrategia productiva y social sostenible,  no deja de ser lo único y necesario.

 Existen aumentos de los gastos corrientes por encima de la recaudación no ligados directamente al COVID-19. 

El déficit primario (antes del pago de intereses) pasó de 1% a 8% del PBI, o sea aumentó en 7 puntos del PBI respecto del mismo período del año anterior.

Qué hacer? Reducir gastos. Sincerar el retraso de las tarifas públicas, reformar el sistema previsional, cerrar los programas nacionales que se superponen con funciones provinciales y eliminar la coparticipación para sustituirla por un fondo más sustentable El aumento del déficit fiscal, el 56% se explica por transferencias extraordinarias a las familias, los trabajadores, al sector salud y a las provincias por el COVID-19.El 44% restante corresponde a gastos por encima de la recaudación.

Fuente: Oficina de Presupuesto del Congreso .Elaborado por IDESA                                

Cisnes negros. Rinocerontes grises, etc.:

Dos símiles animales para explicar la aparición de la COVID-19 y otros desastres «imprevistos». La pandemia COVID-19 sería para algunos (en especial para los responsables de combatirla) un cisne negro, algo que nadie había previsto. Produce un impacto enorme, alguien ha dicho que «la pandemia causada por el coronavirus no es el fin del mundo, pero sí el fin de este mundo» opinan comunicadores sobre el tema.

Fuente: El Cisne Negro.Nassim Nicholas Taleb. Un cisne negro, hace dos mil años, era una rara avis: solo se conocían los cisnes blancos, europeos; cuando, siglos después, se descubrieron cisnes negros (endémicos de Australia), ya no hubo manera de modificar el significado de cisne negro, que todavía se interpreta como una cosa muy extraña

 

La teoría del cisne negro o teoría de los sucesos del cisne negro es una metáfora que describe un suceso sorpresivo (para el observador), de gran impacto socioeconómico y que, una vez pasado el hecho, se racionaliza por retrospección (haciendo que parezca predecible o explicable, y dando impresión de que se esperaba.Y a citado aquí en notas anteriores.

Rinocerontes que atacan, serían problemas que se presentan de repente, y que se tienen que abordar rápidamente; necesitamos saber a qué velocidad se desplazan y qué daño podrán hacer. 

 

Finalmente, están los rinocerontes no identificados, que son aquellos que impiden d entrever cuál es realmente el problema. Se señalan los cambios que la inteligencia artificial provocará en muchos ámbitos, por ejemplo. Lo que no está claro es que hacer ante cualquier tipo de rinoceronte gris. Entendiendo que lo peor que se puede hacer es no hacer nada.

El problema es que estas aproximaciones para liberarnos de problemáticas futuras, (que, insisto, no todas son tan claras, hay cisnes negros y rinocerontes grises), suelen salir de los seminarios universitarios y académicos sin mucho testeo. Los autores. Eso sí, hacen libros de gran difusión que nos ilustran sobre estos futuros posibles. Aún así: ¿Los tienen en cuenta a los políticos?

Estos oficiales públicos de todos los colores, que podrían aprender algo, suelen ser alérgicos a plantear escenarios y adoptar estrategias que vayan más allá de los cuatro años que durará su actividad. Si solo son contados los que tienen asesores científicos permanentes, ¿cómo queréis que tengan algún interés en hacer caso de aquello que les puedan decir grupos de expertos en un montón de temas sobre los cuales los políticos tendrán que legislar? Estos comentarios son de aplicación a todo tipo de gobiernos, de todo el mundo, y no solo a los de aquí.

Una acción rápida y decidida es fundamental. Los líderes deben generar confianza y comunicarse con honestidad. Esto significa ser abiertos y colaborar con los asociados y las comunidades para ayudar a las personas a responder a la pandemia y tomar las precauciones necesarias.

La crisis presenta una oportunidad para mejorar la calidad y el alcance de los servicios esenciales, la atención de la salud y también de protección social, por ejemplo, con los pagos digitales para llegar a poblaciones vulnerables que trabajan en la economía informal o carecen de acceso a cuentas bancarias.

Cambiar la estrategia de desarrollo. No hay tiempo para distracciones.

 El crecimiento de la producción y el empleo es imprescindible tanto como nuevas tecnologías: eficiencia y productividad.

La crisis aceleró también el uso de la tecnología y la digitalización, lo que es motivo de esperanza de un futuro más próspero para todos.

Urge un  pacto social y fiscal para alcanzar un Estado de bienestar. Esto es reforzamiento y expansión de los esquemas de integración productiva regional, e implementar una estrategia para superar las debilidades estructurales de las economías y sociedades en nuestro país.

 

 

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