Martes 06de Diciembre de 2022CORRIENTES38°Pronóstico Extendido

Dolar Compra:$168,0

Dolar Venta:$176,0

Martes 06de Diciembre de 2022CORRIENTES38°Pronóstico Extendido

Dolar Compra:$168,0

Dolar Venta:$176,0

/Ellitoral.com.ar/ Vivir Bien

Consejos para la alimentación durante la edad escolar

La ingesta de alimentos en esta etapa se torna irregular, al igual que el crecimiento, que es lento pero constante. Por ello, es necesario asegurar una alimentación suficiente y equilibrada que acompañe a este período. El alto consumo de grasas y azúcares diarios favorece el aumento de peso y la mala nutrición. Qué tener en cuenta a la hora de armar el menú diario y las viandas de la escuela. 

Según el Centro de Estudios sobre Nutrición Infantil (Cesni), 1 de cada 3 niños en edad escolar tiene sobrepeso u obesidad. Los especialistas coinciden en que la alimentación saludable debe ser un hábito constante. Tiene que ser variada, equilibrada y distribuida en cuatro comidas, agregando un snack saludable como colación.

La dieta de un niño en edad escolar debe incluir alimentos de los 5 grupos básicos. Si tenemos en cuenta que las deficiencias de nutrientes más comunes en esta edad son el hierro y el calcio; incrementar el consumo de estos alimentos, solos o en preparaciones variadas y atractivas, puede ser una buena opción.

La nutricionista Daniela Natale (M. N. 7424), miembro de la Sociedad Argentina de Nutrición hace un repaso sobre lo que tienen que contener las comidas en general y las viandas escolares. “Siempre que sea posible, deben contener frutas, verduras, cereales integrales y alguna porción de carne. En ocasiones, puede colocarse una porción de tarta de vegetales o algún sándwich bien completo. Siempre incluir una fruta de postre y una botella de agua”, aconseja.

La especialista indica que, para poder cubrir los requerimientos nutricionales, una de las comidas principales del día puede hacerse en base a algún hidrato de carbono, como pastas, arroz, u otros cereales como maíz o quinoa, y la otra a base de proteínas, como pescados, carne o pollo, siempre acompañadas de verduras.

Por su parte la especialista en nutrición pediátrica del Hospital Garrahan, Mariana Raspini, describió como "alarmante" el hecho de que más del 40 por ciento de la población en edad escolar en la Argentina tenga exceso de peso y dijo que la obesidad en niños y niñas se convirtió en un eje transversal al resto de las patologías pediátricas, "es una pandemia dentro de otra pandemia", advirtió.

Las principales consecuencias de la obesidad son las enfermedades crónicas no transmisibles, como la diabetes, la hipertensión, las enfermedades coronarias, las alteraciones del metabolismo en el colesterol, "son todas muy silenciosas y discapacitantes", agregó la pediatra. 

¿Es preocupante que

no desayune?

El desayuno es una de las comidas más importantes del día porque aporta la glucosa necesaria para el funcionamiento del cerebro y permite que el niño mantenga una atención constante en clase. Los almidones o hidratos de carbono (panes, galletitas, bananas, cereales) se transforman en glucosa en el organismo y es importante que estén incluidos en el desayuno.

¿Qué es aconsejable que lleven para comer en el colegio?

l Media mañana y/o media tarde

l Pochoclos salados

l 1 leche en envases individuales (tetrabrik) 

(Pasa a la página 34) 

(Viene de la página 33) 

l Jugo de frutas naturales sin azúcar o bebidas sin azúcar (no más de 5 % de azúcar).

l Barras de cereal sin azúcar o con bajo contenido de azúcar, con fibras

l 1 fruta natural (banana, manzana, etc.) o 10 / 15 unidades de frutas secas (maní, almendras, nueces, pistachos)

l Sándwich de pan integral con queso

l Copos de cereales con fibra tipo granola o muslix

l 4-5 galletitas integrales con frutas desecadas (tipo pasas de uva) o frutas secas (nueces, almendras, avellanas).

Almuerzo

l Tartas de verduras y queso, o ricota (zapallitos, calabaza, espinaca, brócoli, etc.) con masa con omega 9, o masa casera hecha con aceite.

l Sándwich de pollo o milanesa con tomate, lechuga y palta.

l Pizza integral con queso y tomate.

l Patitas de pollo caseras con puré mixto.

l Tortilla de papa y espinaca, o zapallitos, o arvejas.

l Milanesa de carne o pollo con verduras.

l Bocadillos de acelga con ensalada de tomate y huevo duro.

Actualmente, por diferentes razones, algunos niños, niñas y adolescentes crecen en un entorno que fomenta la ingesta calórica elevada y el sedentarismo. Los cambios en los tipos de alimentos que consumen, en su disponibilidad, asequibilidad, comercialización y marketing, y secundariamente el descenso en la actividad física, dado por un aumento del tiempo dedicado a actividades sedentarias, provocan un desequilibrio en el balance de grasa de reserva que predispone el desarrollo de sobrepeso y obesidad, según una publicación en el 2019 de la Fundación Interamericana del Corazón- Argentina (FIC) y Unicef (Argentina).  La ingesta calórica elevada se ha dado por el aumento en el consumo de alimentos y bebidas con cantidades excesivas de grasas, azúcares y con alto índice glucémico. La evidencia muestra que el consumo de bebidas azucaradas (incluido el jugo de fruta) es un importante contribuyente en el desarrollo de la obesidad en los niños.

En este sentido, las organizaciones recomiendan las siguientes líneas de acción estratégicas:

Mejorar el entorno escolar con respecto a la nutrición y la actividad física

Implementar políticas fiscales como un impuesto eficaz sobre las bebidas azucaradas

Difundir directrices nutricionales para toda la población

Regular la publicidad de alimentos y bebidas altos en grasas, azúcar y sal

Implementar un etiquetado en el frente de los envases de alimentos que sea fácil de interpretar.

¿Te gustó la nota?

Ocurrió un error