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Campeones con una enseñanza para la localía

Por El Litoral

Lunes, 19 de diciembre de 2022 a las 01:00

La selección logró coronarse campeona del Mundial de Qatar 2022. Todo es fiesta y celebración de un pueblo que hoy es más feliz que ayer.  Pero la victoria Argentina invita a reflexionar y en los medios de todo el país se comenzó a hilar un relato que la propia Scaloneta inició: si te caes te vuelves a levantar, lo intentas hasta que funcione. Parece algo que lo sabemos todos, pero Argentina desde hace 200 años intenta superar sus problemas estructurales, sus divisiones, sus grietas. Tal vez este llamado de los ídolos de la pelota ayude a reflexionar a los líderes, quienes deben asumir las consecuencias de que el país intente alcanzar el desarrollo y no lo logre, y de las frustraciones del pasado y del presente.
Lo dijeron ellos, los jugadores, “unidos podemos lograr lo que sea” y prometieron venir  a celebrar con el pueblo.  También dejaron en claro que si no se sufre no sirve y a las pruebas me remito. Parece contradictorio que en el país del Papa Francisco, de Diego Armando Maradona, de los premios nobeles: Bernardo A. Houssay; Luis Leloir y Cesar Milstein, aún no se haya podido superar la crisis inflacionaria, la pobreza, el déficit habitacional y otros males que por hoy es mejor dejar de lado. 
La alegría demora la muerte, fueron otras de las frases que se escucharon y leyeron ayer en esa euforia mundialista. Se dijo también en reiteradas ocasiones que el pueblo vota con bronca, enojado, tal vez, con este triunfo el pueblo pueda votar con otras perspectivas, aunque para eso falta mucho.
El país está feliz y gran parte del mundo también, por Messi, por ese personaje que genera tanta empatía en otros y logra eternizar esa visión de ídolo, de hombre que conquista el mundo pese a las adversidades. Pero en el país las adversidades llevan más de 200 años, los desencuentros son moneda corriente y la economía se va por el caño en barrios sin infraestructura básica. Se sueña con el primer mundo cuando millones de argentinos ni siquiera tienen cloacas o agua potable. Cuando la inflación devora los escasos ingresos y los especuladores de siempre le sacan rédito al llanto argentino. Que esos especuladores y vendepatrias de siempre no saquen rédito de este triunfo, que el árbol no nos tape el bosque. El país necesita políticas claras, seguridad social y un nuevo pacto social para afrontar todas las reformas que desde hace años se esperan para de una vez por todas volver a ser lo que alguna vez fue el país: la esperanza de los desdichados, de esos inmigrantes que huían de la guerra, la hambruna y la pobreza y que lograron ser felices en este bendito suelo. 
Unidos todo lo podemos lograr. Es hora de definir un rumbo para adueñarnos del destino que nos corresponde: ser una de las naciones que motoriza el mundo, que incide en la realidad de todos.
Hoy el país celebra. Pero en meses más deberá decidir que rumbo toma por los próximos cuatro años. 
Es hora de dar ese paso, de creer en las políticas de largo plazo, de tener un sueño e insistir una y otra vez hasta volverlo realidad, como la Scaloneta.
Pero hoy sigamos celebrando, cantando y bailando. Mañana habrá que decidir qué hacer con los problemas del país. Pero la sonrisa y ser los mejores del mundo potencian cada sensación.

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