Cardiopatía Congénita: la importancia de la detección temprana
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Cardiopatía Congénita: la importancia de la detección temprana

En la Argentina, nacen al año unos 7 mil niños y niñas con esta patología. Debido a la fragilidad de sus pulmones, tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones, como bronquiolitis o neumonía.
 

Especialistas de todo el mundo buscan concientizar sobre una problemática que, si se diagnostica precozmente, puede ser abordada a tiempo. Se trata de las cardiopatías congénitas (CC), es decir, malformaciones del corazón producidas durante la vida fetal, consideradas el defecto congénito más común del mundo. 
La CC es una anomalía en la estructura y el funcionamiento del corazón debido a una malformación del mismo órgano o de los vasos sanguíneos cercanos, durante el desarrollo embrionario. Esta afección debilita el sistema cardiopulmonar de los bebés, exponiéndolos a contraer severas infecciones respiratorias por el virus sincicial respiratorio (VSR), virus influenza, neumococo, bordetella pertussis y otros agentes infecciosos que afectan a la población general  y que se manifiestan a través de una neumonía o bronquiolitis. De este modo, y  a causa de estas infecciones, los bebés con problemas del corazón requieren más del doble de internaciones que las habituales por su afección cardíaca. La mayoría de las CC se presentan como un defecto aislado sin asociación con otras enfermedades. También pueden ser parte de diversos síndromes genéticos y cromosómicos (como el síndrome de Down).
Si bien para la mayoría de los defectos congénitos no se puede identificar una causa conocida, se sabe que el consumo de alcohol y de ciertas sustancias químicas durante el embarazo, como así también ciertas infecciones como la rubéola, pueden contribuir a su  desarrollo.
El Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) del Ministerio de Salud de la Nación es el encargado de coordinar la derivación, traslado, tratamiento y seguimiento de niños sin obra social que padecen cardiopatías congénitas en las 24 jurisdicciones del territorio nacional.
 
En números 
A través del PNCC, el Ministerio de Salud de la Nación realizó durante 2016 más de 1.800 cirugías gratuitas en todo el país a niños y niñas con cardiopatías congénitas sin cobertura formal de salud en los centros cardiovasculares tratantes para su resolución quirúrgica. 
•    En su totalidad, el número de casos registrados de cardiopatías congénitas llegó a 4.505 en 2016. Sumados a las estadísticas, completan un total de 26.309 desde 2010.
•    Uno de cada cien recién nacidos presenta alguna cardiopatía congénita, es decir, una malformación del corazón que se produce durante la vida fetal.
•    En la Argentina, nacen al año unos 7 mil niños y niñas con esta patología.
•    Alrededor del 50% de estos niños requieren cirugía en el primer año de vida y dos terceras partes son solucionables con diagnostico oportuno y tratamiento.
 Los niños cardiópatas son pacientes de alto riesgo frente a las enfermedades respiratorias. Hay trabajos en la Argentina que muestran que un 3% de la población pediátrica de 0 a 2 años tiene bronquiolitis en épocas de epidemia, y que la internación del grupo enfermo es del 3% en la población sin riesgo. El problema cambia cuando se habla de los niños de alto riesgo. Ademas las internaciones por VSR duplican a las producidas por otros virus. Y tiene más injerencias en aquellos pacientes con cardiopatías congénitas que causan insuficiencia cardíaca.
 
El impacto de una enfermedad por VSR puede ser también grave en otro sentido, ya que las dolencias no terminan cuando el bebé es dado de alta sino que pueden durar semanas. Los encargados del cuidado de estos niños con VSR han informado que su salud empeora considerablemente hasta dos meses después de haber sido dados de alta. Y lo que también es preocupante es que, para corregir el defecto congénito con el que nacen, muchos de estos niños requieren una o más cirugías en el primer año de vida; y una cirugía cardíaca realizada en un bebé con signos de infección respiratoria, en general, se asocia a un elevado riesgo de complicaciones post-operatorias. Por eso, a pesar de ser tan necesaria, muchas veces la cirugía se debe postergar sumando incertidumbre y angustia a la familia.
Más info en proyecto-salud.com.ar
 

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Cardiopatía Congénita: la importancia de la detección temprana

En la Argentina, nacen al año unos 7 mil niños y niñas con esta patología. Debido a la fragilidad de sus pulmones, tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones, como bronquiolitis o neumonía.
 

Especialistas de todo el mundo buscan concientizar sobre una problemática que, si se diagnostica precozmente, puede ser abordada a tiempo. Se trata de las cardiopatías congénitas (CC), es decir, malformaciones del corazón producidas durante la vida fetal, consideradas el defecto congénito más común del mundo. 
La CC es una anomalía en la estructura y el funcionamiento del corazón debido a una malformación del mismo órgano o de los vasos sanguíneos cercanos, durante el desarrollo embrionario. Esta afección debilita el sistema cardiopulmonar de los bebés, exponiéndolos a contraer severas infecciones respiratorias por el virus sincicial respiratorio (VSR), virus influenza, neumococo, bordetella pertussis y otros agentes infecciosos que afectan a la población general  y que se manifiestan a través de una neumonía o bronquiolitis. De este modo, y  a causa de estas infecciones, los bebés con problemas del corazón requieren más del doble de internaciones que las habituales por su afección cardíaca. La mayoría de las CC se presentan como un defecto aislado sin asociación con otras enfermedades. También pueden ser parte de diversos síndromes genéticos y cromosómicos (como el síndrome de Down).
Si bien para la mayoría de los defectos congénitos no se puede identificar una causa conocida, se sabe que el consumo de alcohol y de ciertas sustancias químicas durante el embarazo, como así también ciertas infecciones como la rubéola, pueden contribuir a su  desarrollo.
El Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas (PNCC) del Ministerio de Salud de la Nación es el encargado de coordinar la derivación, traslado, tratamiento y seguimiento de niños sin obra social que padecen cardiopatías congénitas en las 24 jurisdicciones del territorio nacional.
 
En números 
A través del PNCC, el Ministerio de Salud de la Nación realizó durante 2016 más de 1.800 cirugías gratuitas en todo el país a niños y niñas con cardiopatías congénitas sin cobertura formal de salud en los centros cardiovasculares tratantes para su resolución quirúrgica. 
•    En su totalidad, el número de casos registrados de cardiopatías congénitas llegó a 4.505 en 2016. Sumados a las estadísticas, completan un total de 26.309 desde 2010.
•    Uno de cada cien recién nacidos presenta alguna cardiopatía congénita, es decir, una malformación del corazón que se produce durante la vida fetal.
•    En la Argentina, nacen al año unos 7 mil niños y niñas con esta patología.
•    Alrededor del 50% de estos niños requieren cirugía en el primer año de vida y dos terceras partes son solucionables con diagnostico oportuno y tratamiento.
 Los niños cardiópatas son pacientes de alto riesgo frente a las enfermedades respiratorias. Hay trabajos en la Argentina que muestran que un 3% de la población pediátrica de 0 a 2 años tiene bronquiolitis en épocas de epidemia, y que la internación del grupo enfermo es del 3% en la población sin riesgo. El problema cambia cuando se habla de los niños de alto riesgo. Ademas las internaciones por VSR duplican a las producidas por otros virus. Y tiene más injerencias en aquellos pacientes con cardiopatías congénitas que causan insuficiencia cardíaca.
 
El impacto de una enfermedad por VSR puede ser también grave en otro sentido, ya que las dolencias no terminan cuando el bebé es dado de alta sino que pueden durar semanas. Los encargados del cuidado de estos niños con VSR han informado que su salud empeora considerablemente hasta dos meses después de haber sido dados de alta. Y lo que también es preocupante es que, para corregir el defecto congénito con el que nacen, muchos de estos niños requieren una o más cirugías en el primer año de vida; y una cirugía cardíaca realizada en un bebé con signos de infección respiratoria, en general, se asocia a un elevado riesgo de complicaciones post-operatorias. Por eso, a pesar de ser tan necesaria, muchas veces la cirugía se debe postergar sumando incertidumbre y angustia a la familia.
Más info en proyecto-salud.com.ar