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Miércoles 22de Mayo de 2019CORRIENTES17°Pronóstico Extendidoclima_nublado

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Por José Ceschi

¡Buen día! Hay momentos en la vida en que todo parece morir. Cuanto más grande la ilusión, más grande después la decepción. 
A uno entonces le vienen ganas de bajar los brazos y no levantarlos más. Es el fracaso.
Como bien decía Amado Nervo, “la mayor parte de los fracasos nos vienen por querer adelantar la hora de los éxitos”. 
Hay que saber esperar y hay que aprender a ser constantes: “El secreto del triunfo consiste en la constancia del propósito” (Disraeli).
Mientras tanto, es bueno recordar que, así como el éxito no dura siempre, tampoco el fracaso. Ya pasará. Vendrán tiempos mejores. No hay mal que dure cien años. 
Debemos confiar en Dios. Usted ya sabe que “las limitaciones del hombre son las oportunidades de Dios”. Además, como alguien escribió, “en la vida hay algo peor que el fracaso: no haber intentado nada”. Y, en definitiva, escuché por ahí, “el hombre de éxito es capaz de construirse una sólida base con las piedras que lo arrojan”.
Una religiosa paulina, Cecilia Prezioso, escribió para quien se siente derrotado estas pocas y sencillas líneas, cargadas de optimismo, a pesar de todo. Su título:

VUELVE A EMPEZAR
“Aunque sientas el cansancio.
Aunque el triunfo te abandone.
Aunque el error te lastime.
Aunque un negocio se quiebre.
Aunque una traición te hiera.
Aunque una ilusión se apague.
Aunque el dolor queme tus ojos.
Aunque ignoren tus esfuerzos.
Aunque la ingratitud sea la paga.
Aunque la incomprensión corte tu risa.
Aunque todo parezca nada...

Vuelve a empezar”.

¡Hasta mañana!

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Por José Ceschi

¡Buen día! Hay momentos en la vida en que todo parece morir. Cuanto más grande la ilusión, más grande después la decepción. 
A uno entonces le vienen ganas de bajar los brazos y no levantarlos más. Es el fracaso.
Como bien decía Amado Nervo, “la mayor parte de los fracasos nos vienen por querer adelantar la hora de los éxitos”. 
Hay que saber esperar y hay que aprender a ser constantes: “El secreto del triunfo consiste en la constancia del propósito” (Disraeli).
Mientras tanto, es bueno recordar que, así como el éxito no dura siempre, tampoco el fracaso. Ya pasará. Vendrán tiempos mejores. No hay mal que dure cien años. 
Debemos confiar en Dios. Usted ya sabe que “las limitaciones del hombre son las oportunidades de Dios”. Además, como alguien escribió, “en la vida hay algo peor que el fracaso: no haber intentado nada”. Y, en definitiva, escuché por ahí, “el hombre de éxito es capaz de construirse una sólida base con las piedras que lo arrojan”.
Una religiosa paulina, Cecilia Prezioso, escribió para quien se siente derrotado estas pocas y sencillas líneas, cargadas de optimismo, a pesar de todo. Su título:

VUELVE A EMPEZAR
“Aunque sientas el cansancio.
Aunque el triunfo te abandone.
Aunque el error te lastime.
Aunque un negocio se quiebre.
Aunque una traición te hiera.
Aunque una ilusión se apague.
Aunque el dolor queme tus ojos.
Aunque ignoren tus esfuerzos.
Aunque la ingratitud sea la paga.
Aunque la incomprensión corte tu risa.
Aunque todo parezca nada...

Vuelve a empezar”.

¡Hasta mañana!