La sexta luna reunió a tres de las mujeres que marcaron la historia del chamamé
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La sexta luna reunió a tres de las mujeres que marcaron la historia del chamamé

Tras la reprogramación de la noche del martes, la Fiesta Nacional del Chamamé vivió el miércoles una velada de lujo. Además de las cantoras, estuvieron Luis Landriscina, Raúl Barboza, Antonio Tarragó Ros, Mateo Villalba, entre otros.
 

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Verónica Echezarraga
vechezarraga@ellitoral.com.ar

Ramona Galarza, Teresa Parodi y María Ofelia, tres de las mujeres que (hace décadas) supieron abrirse paso a nivel nacional y allanaron así el camino a muchas generaciones de chamameceras, estuvieron el miércoles en el escenario Osvaldo Sosa Cordero durante la quinta noche efectiva de la Fiesta Grande. La presencia de estas artistas emblemáticas convirtió a esta nueva luna en una de las más fuertes de la edición 2020. Otro de los grandes que pisó el anfiteatro en la misma jornada fue Raúl Barboza quien supo prestigiar aún más una grilla recargada debido a una reprogramación de emergencia. Antonio Tarragó Ros y Mateo Villalba también estuvieron entre los favoritos y Luis Landriscina volvió a la Fiesta con su humor sencillo e inteligente.
El aguacero del martes obligó a la organización de la Fiesta Nacional del Chamamé a reubicar a varios de los artistas que integraban la grilla en la que Teresa Parodi y Santiago  “el Bocha” Sheridan eran figuras centrales. Fue sin dudas esta reprogramación de emergencia la que dio a la nación chamamecera la posibilidad de escuchar en una misma noche a tres de las mujeres más importantes del género ya que el show de Teresa se pasó al miércoles, fecha en la que estaba anunciada la presencia de su amiga Ramona Galarza junto con la misionera María Ofelia.
La sexta luna de chamamé en el Cocomarola fue sin dudas muy particular, comenzó a las 19.30 con el ingreso (bajo una intensa lluvia) de la imagen peregrina de la Virgen de Itatí ya que aunque hubo quienes temieron por la continuidad de la jornada, el agua cesó pronto y dio paso a una de las más emotivas fechas de esta edición. 

El regreso
El 13 de enero del 2014 fue la última vez que Teresa Parodi estuvo en la Fiesta Nacional del Chamamé. En aquella oportunidad, la cantora correntina invitó al dúo Tonolec y la propuesta, aunque fue de calidad, había cosechado menos aplausos que los esperados. Tras bajar del escenario (y luego de algunas críticas del sector más purista del género), Parodi anunció que ya no volvería a cantar en la fiesta chamamecera y cumplió. Pero a fines del 2019 la autora de clásicos como Pedro Canoero, Bajo el cielo de Mantilla y A la abuela Emilia, fue homenajeada en Corrientes por la Universidad de la Cuenca del Plata, oportunidad en la que comenzó a gestarse su regreso.
“Después del homenaje, Eduardo Sívori (director de la Fiesta Nacional del Chamamé) me llamó y me invitó a participar de la 30ª edición”, contó Teresa y agregó que respondió que vendría. “Le dije ‘voy a ir, pero con mis nietos’, un poco a plantar la semilla pensé yo, no sé si es tan así... Ellos crecerán y harán su música, pero quería que vivieran la experiencia de venir a este fantástico escenario y a esta provincia donde el chamamé es una religión”, dijo luego del show donde primaron el talento, la emoción, la conexión y la calidez humana.
Fueron seis años en los que Teresa no estuvo. Pero no estuvo sólo físicamente porque sus composiciones jamás dejaron de sonar en el mítico Sosa Cordero y eso se debe a que sus letras ya forman parte de la historia viva del chamamé.
Su show comenzó quince minutos después de las 22 y el tema elegido para inaugurar este regreso fue El cielo del albañil, canción que compuso con Antonio Tarragó Ros y le siguió el erizante Apurate, José.
Tal y como se lo había anticipado a las autoridades de la Fiesta, el grupo de música que la acompañó estuvo integrado por sus nietos Ezequiel y Emilia (hijos de Camilo Parodi, quien también integró el equipo), mientras que Luciana la acompañó a cantar temas como Tarumba y A la abuela Emilia en una versión que emocionó a un auditorio que valoró este regreso escuchando cada una de las interpretaciones con el más profundo respeto. “Me di cuenta de que se escuchó con un gran respeto y un gran cariño todo lo que hicimos y eso es lo más importante”, reconoció. 

Históricos
El show de Teresa fue por lejos lo mejor de una noche, en la cual también se anunciaba la presencia de varios íconos regionales como Ramona Galarza, María Ofelia y el chaqueño Luis Landriscina.
“Ramona no se sentía bien de salud, pero aún así eligió venir a cantar con ustedes”, dijo María Ofelia durante la actuación que las unió el miércoles junto con Anibal Maldonado en el mayor escenario chamamecero del país.
Hablar de Ramona Galarza es hablar de pasión, de convicción y de amor al género y sus raíces. La artista, que llegó a Buenos Aires en los años 60 cuando el chamamé era marginado, supo abrirse paso y marcar la diferencia defendiendo a su música, defendiendo su ñandereko (modo de ser), y es por eso que no podía estar ausente en esta edición titulada “Nuestra manera de ser”. Quizás la del miércoles no fue la mejor de sus presentaciones, pero el nombre de la Novia del Paraná esta escrito con letras de oro en el libro del chamamé y su sola presencia prestigia cualquier escenario.
Otro de los históricos regionales que estuvo el miércoles en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola fue Luis Landriscina quien desde el respeto y la humildad se ganó un lugar en el corazón de los correntinos. Su humor tiene la sencillez del arte más elevado, esa sencillez de los que están de vuelta y es por eso que ni el tiempo ni las condiciones propias del ser humano pueden opacarlo. Los evidentes problemas de don Luis en la voz complicaron un poco su presentación en el Cocomarola, pero el auditorio hizo su mayor esfuerzo por garantizar el silencio que la ocasión requería para disfrutar de cuatro simpáticas historias.
El humorista chaqueño estuvo acompañado por el padre Julián Zini y el grupo Neike Chamigo, quienes brindaron un homenaje a los combatientes de Malvinas con el tema Los Ramones y un recitado de esos que al cura le salen de las vísceras.
Como si todo esto fuera poco, la noche del miércoles  el anfiteatro contó con la presencia del exquisito acordeonista Raúl Barboza, que deleitó a los amantes de la buena música con temas como La calandria y Llegando al trotecito, entre otros. Barboza es otro de esos artistas que tienen la capacidad de silenciar al público festivalero y dar a la Fiesta Nacional del Chamamé un espacio para el virtuosismo.

Noche intensa
La sexta noche chamamecera del Cocomarola no dio respiro a los amantes del género debido a la cantidad de músicos talentosos que reunió sobre el escenario Osvaldo Sosa Cordero, y sin dudas uno de ellos fue el ilustre guitarrista, autor y compositor Mateo Villalba, que en la oportunidad eligió invitar al escenario a los integrantes del grupo Amandayé, Pedro del Prado y Alejandro Aráoz, junto con quienes ofreció un espectáculo de lujo.
Hay artistas que tienen el don de hacer que cuando están en un lugar se note, y este fue el caso de Antonio Tarragó Ros, un chamamecero que jamás pasa desapercibido. Su presencia en los festivales siempre figura entre los números fuertes y este año no fue la excepción. Antonio a veces es polémico y otras, no, pero siempre da que hablar. En esta edición de la Fiesta Nacional del Chamamé, el curuzucuateño eligió usar el escenario para hacer un llamado a la toma de conciencia ecológica y para ello utilizó los temas de su disco Naturaleza. 
Aunque su presentación fue tarde en la madrugada, Verónica Noguera, una de las voces más refinadas del chamamé, fue otra de las artistas que deleitó al público. Lo mismo pasó con la pareja integrada por Luis Moulin y Belén Belcastro, quienes interpretaron canciones de su disco Cara con cara e hicieron un homenaje a don Salvador Miqueri. El chaqueño Coqui Ortíz fue otro de los grandes de la jornada del miércoles, oportunidad en la que también se lucieron lo brasileños Yangos y Matías Galarza junto con la Orquesta Chamamecera. Ayer, al cierre de esta edición, se anunciaba la presencia en el escenario chamamecero de Los de Imaguaré, Gicela Mendez Ribeiro y la acordeonista Milagros Caliva. Esta noche los números fuertes son Los Alonsitos, que se presentarán con Los Nocheros, y el baile estará a cargo de Juancito Güenaga.   

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La sexta luna reunió a tres de las mujeres que marcaron la historia del chamamé

Tras la reprogramación de la noche del martes, la Fiesta Nacional del Chamamé vivió el miércoles una velada de lujo. Además de las cantoras, estuvieron Luis Landriscina, Raúl Barboza, Antonio Tarragó Ros, Mateo Villalba, entre otros.
 

Verónica Echezarraga
vechezarraga@ellitoral.com.ar

Ramona Galarza, Teresa Parodi y María Ofelia, tres de las mujeres que (hace décadas) supieron abrirse paso a nivel nacional y allanaron así el camino a muchas generaciones de chamameceras, estuvieron el miércoles en el escenario Osvaldo Sosa Cordero durante la quinta noche efectiva de la Fiesta Grande. La presencia de estas artistas emblemáticas convirtió a esta nueva luna en una de las más fuertes de la edición 2020. Otro de los grandes que pisó el anfiteatro en la misma jornada fue Raúl Barboza quien supo prestigiar aún más una grilla recargada debido a una reprogramación de emergencia. Antonio Tarragó Ros y Mateo Villalba también estuvieron entre los favoritos y Luis Landriscina volvió a la Fiesta con su humor sencillo e inteligente.
El aguacero del martes obligó a la organización de la Fiesta Nacional del Chamamé a reubicar a varios de los artistas que integraban la grilla en la que Teresa Parodi y Santiago  “el Bocha” Sheridan eran figuras centrales. Fue sin dudas esta reprogramación de emergencia la que dio a la nación chamamecera la posibilidad de escuchar en una misma noche a tres de las mujeres más importantes del género ya que el show de Teresa se pasó al miércoles, fecha en la que estaba anunciada la presencia de su amiga Ramona Galarza junto con la misionera María Ofelia.
La sexta luna de chamamé en el Cocomarola fue sin dudas muy particular, comenzó a las 19.30 con el ingreso (bajo una intensa lluvia) de la imagen peregrina de la Virgen de Itatí ya que aunque hubo quienes temieron por la continuidad de la jornada, el agua cesó pronto y dio paso a una de las más emotivas fechas de esta edición. 

El regreso
El 13 de enero del 2014 fue la última vez que Teresa Parodi estuvo en la Fiesta Nacional del Chamamé. En aquella oportunidad, la cantora correntina invitó al dúo Tonolec y la propuesta, aunque fue de calidad, había cosechado menos aplausos que los esperados. Tras bajar del escenario (y luego de algunas críticas del sector más purista del género), Parodi anunció que ya no volvería a cantar en la fiesta chamamecera y cumplió. Pero a fines del 2019 la autora de clásicos como Pedro Canoero, Bajo el cielo de Mantilla y A la abuela Emilia, fue homenajeada en Corrientes por la Universidad de la Cuenca del Plata, oportunidad en la que comenzó a gestarse su regreso.
“Después del homenaje, Eduardo Sívori (director de la Fiesta Nacional del Chamamé) me llamó y me invitó a participar de la 30ª edición”, contó Teresa y agregó que respondió que vendría. “Le dije ‘voy a ir, pero con mis nietos’, un poco a plantar la semilla pensé yo, no sé si es tan así... Ellos crecerán y harán su música, pero quería que vivieran la experiencia de venir a este fantástico escenario y a esta provincia donde el chamamé es una religión”, dijo luego del show donde primaron el talento, la emoción, la conexión y la calidez humana.
Fueron seis años en los que Teresa no estuvo. Pero no estuvo sólo físicamente porque sus composiciones jamás dejaron de sonar en el mítico Sosa Cordero y eso se debe a que sus letras ya forman parte de la historia viva del chamamé.
Su show comenzó quince minutos después de las 22 y el tema elegido para inaugurar este regreso fue El cielo del albañil, canción que compuso con Antonio Tarragó Ros y le siguió el erizante Apurate, José.
Tal y como se lo había anticipado a las autoridades de la Fiesta, el grupo de música que la acompañó estuvo integrado por sus nietos Ezequiel y Emilia (hijos de Camilo Parodi, quien también integró el equipo), mientras que Luciana la acompañó a cantar temas como Tarumba y A la abuela Emilia en una versión que emocionó a un auditorio que valoró este regreso escuchando cada una de las interpretaciones con el más profundo respeto. “Me di cuenta de que se escuchó con un gran respeto y un gran cariño todo lo que hicimos y eso es lo más importante”, reconoció. 

Históricos
El show de Teresa fue por lejos lo mejor de una noche, en la cual también se anunciaba la presencia de varios íconos regionales como Ramona Galarza, María Ofelia y el chaqueño Luis Landriscina.
“Ramona no se sentía bien de salud, pero aún así eligió venir a cantar con ustedes”, dijo María Ofelia durante la actuación que las unió el miércoles junto con Anibal Maldonado en el mayor escenario chamamecero del país.
Hablar de Ramona Galarza es hablar de pasión, de convicción y de amor al género y sus raíces. La artista, que llegó a Buenos Aires en los años 60 cuando el chamamé era marginado, supo abrirse paso y marcar la diferencia defendiendo a su música, defendiendo su ñandereko (modo de ser), y es por eso que no podía estar ausente en esta edición titulada “Nuestra manera de ser”. Quizás la del miércoles no fue la mejor de sus presentaciones, pero el nombre de la Novia del Paraná esta escrito con letras de oro en el libro del chamamé y su sola presencia prestigia cualquier escenario.
Otro de los históricos regionales que estuvo el miércoles en el anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola fue Luis Landriscina quien desde el respeto y la humildad se ganó un lugar en el corazón de los correntinos. Su humor tiene la sencillez del arte más elevado, esa sencillez de los que están de vuelta y es por eso que ni el tiempo ni las condiciones propias del ser humano pueden opacarlo. Los evidentes problemas de don Luis en la voz complicaron un poco su presentación en el Cocomarola, pero el auditorio hizo su mayor esfuerzo por garantizar el silencio que la ocasión requería para disfrutar de cuatro simpáticas historias.
El humorista chaqueño estuvo acompañado por el padre Julián Zini y el grupo Neike Chamigo, quienes brindaron un homenaje a los combatientes de Malvinas con el tema Los Ramones y un recitado de esos que al cura le salen de las vísceras.
Como si todo esto fuera poco, la noche del miércoles  el anfiteatro contó con la presencia del exquisito acordeonista Raúl Barboza, que deleitó a los amantes de la buena música con temas como La calandria y Llegando al trotecito, entre otros. Barboza es otro de esos artistas que tienen la capacidad de silenciar al público festivalero y dar a la Fiesta Nacional del Chamamé un espacio para el virtuosismo.

Noche intensa
La sexta noche chamamecera del Cocomarola no dio respiro a los amantes del género debido a la cantidad de músicos talentosos que reunió sobre el escenario Osvaldo Sosa Cordero, y sin dudas uno de ellos fue el ilustre guitarrista, autor y compositor Mateo Villalba, que en la oportunidad eligió invitar al escenario a los integrantes del grupo Amandayé, Pedro del Prado y Alejandro Aráoz, junto con quienes ofreció un espectáculo de lujo.
Hay artistas que tienen el don de hacer que cuando están en un lugar se note, y este fue el caso de Antonio Tarragó Ros, un chamamecero que jamás pasa desapercibido. Su presencia en los festivales siempre figura entre los números fuertes y este año no fue la excepción. Antonio a veces es polémico y otras, no, pero siempre da que hablar. En esta edición de la Fiesta Nacional del Chamamé, el curuzucuateño eligió usar el escenario para hacer un llamado a la toma de conciencia ecológica y para ello utilizó los temas de su disco Naturaleza. 
Aunque su presentación fue tarde en la madrugada, Verónica Noguera, una de las voces más refinadas del chamamé, fue otra de las artistas que deleitó al público. Lo mismo pasó con la pareja integrada por Luis Moulin y Belén Belcastro, quienes interpretaron canciones de su disco Cara con cara e hicieron un homenaje a don Salvador Miqueri. El chaqueño Coqui Ortíz fue otro de los grandes de la jornada del miércoles, oportunidad en la que también se lucieron lo brasileños Yangos y Matías Galarza junto con la Orquesta Chamamecera. Ayer, al cierre de esta edición, se anunciaba la presencia en el escenario chamamecero de Los de Imaguaré, Gicela Mendez Ribeiro y la acordeonista Milagros Caliva. Esta noche los números fuertes son Los Alonsitos, que se presentarán con Los Nocheros, y el baile estará a cargo de Juancito Güenaga.