ellitoral.com.ar

Lunes 25de Marzo de 2019CORRIENTES25°Pronóstico Extendidoclima_sol

Dolar Compra:$40,60

Dolar Venta:$42,60

EE.UU. inició la retirada de Siria

Bajo una gran confusión, Estados Unidos anunció este viernes el inicio del proceso de retirada de Siria, que paradójicamente va a suponer un incremento en el número de soldados desplegados para ayudar en la logística de la salida y proveer seguridad adicional. “Por motivos de seguridad operativa, no hablaremos de plazos específicos, ubicaciones o movimientos de tropas”, declaró el coronel Sean Ryan, portavoz de la coalición internacional liderada por Estados Unidos basada en Bagdad (Irak). Estados Unidos comenzó su despliegue en Siria en 2014, en el marco de una coalición internacional creada para combatir al grupo yihadista Estado Islámico (EI), entonces en su mayor apogeo. Actualmente, el Pentágono mantiene cerca de 2.000 soldados en aquel país.
La confirmación de los primeros movimientos encaminados a cumplir el anuncio del presidente Donald Trump del pasado 19 de diciembre de abandonar Siria llega rodeada de una gran confusión y temor por parte de los aliados, en concreto de las milicias kurdas YPG, conscientes de que Turquía está esperando la salida de las tropas norteamericanas para barrer del mapa a quienes Ankara considera terroristas. En una visita inesperada a las tropas turcas estacionadas cerca de la frontera siria este viernes por la mañana, el ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, reiteró su determinación a luchar contras estas milicias. “Cuando llegue la hora y el momento, los terroristas [en referencia a los kurdos] serán enterrados aquí, en las mismas trincheras que ellos mismos han excavado antes”.
Al teatro de las contradicciones en que se ha convertido la retirada de los soldados estadounidenses desplegados en Siria, el asesor de seguridad nacional de Trump añadió mayor desconcierto. A principios de semana, John Bolton declaraba en una gira por Oriente Próximo que la retirada estaría “condicionada” a diferentes circunstancias, y que se podría dejar a las fuerzas americanas en la región durante meses o años. Bolton declaró que Estados Unidos no se marcharía de Siria sin garantías previas por parte de Ankara de que no aprovechará la retirada militar para bombardear a los kurdos. Recep Tayyip Erdogan, el presidente turco, no tardó en reaccionar y declaró “inaceptable” que Washington pretendiera que su país proteja a las milicias kurdo sirias YPG, por ser una organización terrorista a ojos del régimen turco.
Esta semana Bolton se reunía en Ankara con el portavoz de Erdogan, Ibrahim Kalin. Al término de la reunión, Kalin explicó que la delegación turca se centró en pedir explicaciones sobre qué ocurrirá con la veintena de bases militares estadounidenses construidas en el norte de Siria y con las armas entregadas a las milicias kurdas, según informó Andrés Mourenza. 
Y aunque un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU. aseguró que el encuentro fue “constructivo”, lo cierto fue que Erdogan se negó a recibir a Bolton, según estaba previsto. 

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

EE.UU. inició la retirada de Siria

Bajo una gran confusión, Estados Unidos anunció este viernes el inicio del proceso de retirada de Siria, que paradójicamente va a suponer un incremento en el número de soldados desplegados para ayudar en la logística de la salida y proveer seguridad adicional. “Por motivos de seguridad operativa, no hablaremos de plazos específicos, ubicaciones o movimientos de tropas”, declaró el coronel Sean Ryan, portavoz de la coalición internacional liderada por Estados Unidos basada en Bagdad (Irak). Estados Unidos comenzó su despliegue en Siria en 2014, en el marco de una coalición internacional creada para combatir al grupo yihadista Estado Islámico (EI), entonces en su mayor apogeo. Actualmente, el Pentágono mantiene cerca de 2.000 soldados en aquel país.
La confirmación de los primeros movimientos encaminados a cumplir el anuncio del presidente Donald Trump del pasado 19 de diciembre de abandonar Siria llega rodeada de una gran confusión y temor por parte de los aliados, en concreto de las milicias kurdas YPG, conscientes de que Turquía está esperando la salida de las tropas norteamericanas para barrer del mapa a quienes Ankara considera terroristas. En una visita inesperada a las tropas turcas estacionadas cerca de la frontera siria este viernes por la mañana, el ministro de Defensa turco, Hulusi Akar, reiteró su determinación a luchar contras estas milicias. “Cuando llegue la hora y el momento, los terroristas [en referencia a los kurdos] serán enterrados aquí, en las mismas trincheras que ellos mismos han excavado antes”.
Al teatro de las contradicciones en que se ha convertido la retirada de los soldados estadounidenses desplegados en Siria, el asesor de seguridad nacional de Trump añadió mayor desconcierto. A principios de semana, John Bolton declaraba en una gira por Oriente Próximo que la retirada estaría “condicionada” a diferentes circunstancias, y que se podría dejar a las fuerzas americanas en la región durante meses o años. Bolton declaró que Estados Unidos no se marcharía de Siria sin garantías previas por parte de Ankara de que no aprovechará la retirada militar para bombardear a los kurdos. Recep Tayyip Erdogan, el presidente turco, no tardó en reaccionar y declaró “inaceptable” que Washington pretendiera que su país proteja a las milicias kurdo sirias YPG, por ser una organización terrorista a ojos del régimen turco.
Esta semana Bolton se reunía en Ankara con el portavoz de Erdogan, Ibrahim Kalin. Al término de la reunión, Kalin explicó que la delegación turca se centró en pedir explicaciones sobre qué ocurrirá con la veintena de bases militares estadounidenses construidas en el norte de Siria y con las armas entregadas a las milicias kurdas, según informó Andrés Mourenza. 
Y aunque un portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de EE.UU. aseguró que el encuentro fue “constructivo”, lo cierto fue que Erdogan se negó a recibir a Bolton, según estaba previsto.