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Bolaños

Por José Ceschi

 ¡Buen día! “Con San Francisco Solano es Bolaño la figura más eminente de los misioneros andaluces en Indias. Es más, su talla de misionero y explorador aventaja mucho al santo de Montilla”, escribía el padre Sebastián García.
La afirmación es exagerada, si pensamos que Fray Luis Bolaños –en expresión de un historiador jesuita– “es la persona a quien se debe más en la enseñanza de la lengua de los indios, por ser el primero que la ha reducido a arte y vocabulario, y traducido en ella la doctrina, confesionario y sermones”. Tal es la importancia de su catecismo guaraní, que la Constitución sinodal 2º del Concilio del Río de la Plata del año 1603 determina: “Ordenamos y mandamos que la doctrina y catecismo se han de enseñar a los indios en lengua guaraní… y todos los que se nombrasen para curas de indios, sepan por lo menos en lengua guaraní, para poder administrar los sacramentos y tengan la doctrina y catecismo que hizo el padre Fray Luis Bolaños, el cual sepan de memoria”. Se sabe también que este santo misionero franciscano, junto con Fray Alonso de San Buenaventura, fueron los primeros en predicar el evangelio en lengua guaraní.
A Bolaños se debe el invento de las reducciones aborígenes, que consistían en agrupar a los indios en poblaciones creadas a tal efecto. ¿Con qué fin? Con el de defenderlo especialmente de los maltratos y de las explotaciones a que eran sometidos por los encomenderos. Cada reducción estaba dirigida por un misionero, pero gobernada por un cabildo, elegido por las bases. Otra característica de las reducciones es que en ellas los indios no sólo empleaban su idioma propio, sino también trabajaban en forma comunitaria, repartiendo luego el producido según las necesidades de cada familia y destinando una parte al fondo común. 
Los jesuitas tomaron contacto personal con el padre Bolaños y se inspiraron en su obra para defender a los indios y predicarles el mensaje de Jesús.

¡Hasta mañana!

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Bolaños

Por José Ceschi

 ¡Buen día! “Con San Francisco Solano es Bolaño la figura más eminente de los misioneros andaluces en Indias. Es más, su talla de misionero y explorador aventaja mucho al santo de Montilla”, escribía el padre Sebastián García.
La afirmación es exagerada, si pensamos que Fray Luis Bolaños –en expresión de un historiador jesuita– “es la persona a quien se debe más en la enseñanza de la lengua de los indios, por ser el primero que la ha reducido a arte y vocabulario, y traducido en ella la doctrina, confesionario y sermones”. Tal es la importancia de su catecismo guaraní, que la Constitución sinodal 2º del Concilio del Río de la Plata del año 1603 determina: “Ordenamos y mandamos que la doctrina y catecismo se han de enseñar a los indios en lengua guaraní… y todos los que se nombrasen para curas de indios, sepan por lo menos en lengua guaraní, para poder administrar los sacramentos y tengan la doctrina y catecismo que hizo el padre Fray Luis Bolaños, el cual sepan de memoria”. Se sabe también que este santo misionero franciscano, junto con Fray Alonso de San Buenaventura, fueron los primeros en predicar el evangelio en lengua guaraní.
A Bolaños se debe el invento de las reducciones aborígenes, que consistían en agrupar a los indios en poblaciones creadas a tal efecto. ¿Con qué fin? Con el de defenderlo especialmente de los maltratos y de las explotaciones a que eran sometidos por los encomenderos. Cada reducción estaba dirigida por un misionero, pero gobernada por un cabildo, elegido por las bases. Otra característica de las reducciones es que en ellas los indios no sólo empleaban su idioma propio, sino también trabajaban en forma comunitaria, repartiendo luego el producido según las necesidades de cada familia y destinando una parte al fondo común. 
Los jesuitas tomaron contacto personal con el padre Bolaños y se inspiraron en su obra para defender a los indios y predicarles el mensaje de Jesús.

¡Hasta mañana!