Lunes 15de Agosto de 2022CORRIENTES30°Pronóstico Extendido

Dolar Compra:$133,0

Dolar Venta:$141,0

Lunes 15de Agosto de 2022CORRIENTES30°Pronóstico Extendido

Dolar Compra:$133,0

Dolar Venta:$141,0

/Ellitoral.com.ar/ Especiales

¿A dónde van las banderas argentinas cuando termina el Mundial?

Por Marcos Moncada

Especial para El Litoral

Argentinos, ¿qué nos pasa solo para esa ocasión, se nos desboca el corazón de patriótico fervor? Puños cerrados en alto; ¡Argentina, Argentina! Lágrimas, abrazos con los que nunca lo hubiéramos hecho.

Balcones, mástiles de todo tipo, en antenas de radio o televisor en los autos, hasta en bicicleta. 

En las esquinas, los vendedores de la insignia patria no dan abasto.

Las fábricas que las construyen hasta doble turno hacen para cumplir con la demanda. Hoy por razones turísticas las fechas ciertas y hechos memorables han ido cambiando. Los fines de semana largos son lo más importante, ¡Sí, fue hoy! Pero se trasladó al lunes próximo. 

“Se gual”, diría el querido Minguito. “Qué falta de respeto, qué atropello a la razón”, Discépolo ya lo anticipó en su “Cambalache” ¿Qué nos pasa argentinos?

Cuando un político de fuste tenga que dirigirse a sus compatriotas, en algún memorable discurso, como nos tienen acostumbrados, y con voz trémola repitiera: “Padre nuestro que estás en el bronce”.

¿De qué bronce  me habla, si no hay placa que haya quedado si a todas se las robaron? No sabemos quiénes estaban sobre ese pedestal ni por qué. Ya se habla a nivel internacional que nuestro país está compitiendo en el mercado de dicho metal con notable éxito.

Al no saber quién es ese héroe montado ni su sable a dónde apunta, es el momento de usarlo publicitariamente, y con picardía, que nos sobra y es patrimonio del ser nacional. 

El sable nos dice “a tres calles un súper chino abrió”. Lo precios cuidados se respetan, y se desmiente con vasta razón que la luz corten de noche por razón de economía.

Y ese sable que no está más y que tantas glorias nos trajo, nos dice “los viernes precios de ocasión” ¿Qué nos pasa, argentinos?

Y a qué pedestales en gran número han quedado vacíos, de sus ilustres dueños, nuevos héroes modernos y frases memorables el vacío ha de reemplazar. 

El primero el “Gran Diego” y la estremecedora frase “la pelota no se mancha” al pie. Eso sí, en aerosol, para que se salve de la barbarie

“Bustos, placas, que partieron a la fundición en canillas han de volver”.

Don Manuel Belgrano, el que a orilla del río Juramento, la hizo jurar y defenderla hasta morir, reconocería que todos no tienen ese mismo sentimiento cuando la creó y que por esa tela celeste cielo y blanco puro, abanderados cayeron en el campo del honor.

Destrozada muchas veces por la metralla y manchada por la sangre del que la portaba. Otro guerrero la levantaba y sin temor, a paso redoblado, al frente seguía. ¡Viva la patria!, se escucha con un fuerte ¡carajo!

Disculpe, Don Manuel, cómo somos los argentinos ahora, pero las cosas han ido cambiando. Respeto por los símbolos, el Himno Nacional, se lo canta con diferentes ritmos, falta que se lo haga con ritmo de cumbia.

El compromiso se cerraba con un apretón de manos, no se necesitaba escribano. Hoy se resalta la honestidad de un funcionario o un político como si fuera algo a resaltar. El hombre de bien no necesita que le digan lo que es de cuna.

Si yo alguna vez fuera funcionario, diputado o senador (sé que esto no va a pasar) haría dos leyes (si tuviera quorum).

La primera: la bandera que no se arríe del mástil nunca ¿Por qué cuando se pone el sol se la baja? Si ella nos protege de día, ¿por qué no ha de ser de noche, cuando más se la necesita? 

Para que cuando llegue el sol ya esté. Es tan hermosa cuando los primeros rayos le dan y la brisa mañanera la hace flamear, el sol que ella tiene en su centro le pueda decir al Astro Rey: “Yo madrugué antes que vos”, y aquel se pondría rojo de vergüenza. 

La segunda: todo ciudadano argentino que enarbole su bandera cuando el Mundial, tiene que dejarla desplegada aunque este termine y con más razón, si somos derrotados.

¡El viento, la lluvia, el rigor de la naturaleza han de ser sus adversarios! Y cuando sea jirones su tela es el momento de arriarla con respeto y emoción. Ella se lo ganó.

En la municipalidad de cada ciudad o pueblo, en una urna se irán poniendo todos los restos de la insignia patria. Y en ese sencillo acto estaremos más juntos los argentinos, que mucho lo necesitamos. ¡Y no solo por un grito de gol!

Don Manuel, tengamos un poco de paciencia, a lo mejor en poco tiempo... ¡Viva la patria, carajo! se vuelva a escuchar.

¿Te gustó la nota?

Ocurrió un error