ellitoral.com.ar

Domingo 15de Septiembre de 2019CORRIENTES19°Pronóstico Extendidoclima_sol_noche

Dolar Compra:$54,25

Dolar Venta:$57,50

“Me siento obligado a construir la sociedad y el país que soñamos”

Sebastián Crismanich integra la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Argentino, lleva adelante un programa de detección de talentos, y presta ayuda comunitaria, entre las múltiples actividades que ahora realiza el ex taekwondista, campeón en Londres 2012. 
 

Legado. Retirado de la práctica del taekwondo, el correntino busca ir más allá de lo deportivo.
Ayuda. Crismanich junto con pares en una de las obras que lleva adelante el programa solidario.

Desde que tomó la dura decisión de abandonar la práctica del deporte, el correntino Sebastián Crismanich no se resignó. Reencauzó todas sus fuerzas en gestionar, transmitir conocimientos, utilizar su experiencia para captar nuevas figuras en el taekwondo, y participar junto con otros deportistas de su generación de un programa solidario.
Sebastián integra actualmente la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Argentino, lleva adelante un programa de detección de talentos, y presta ayuda comunitaria, entre las múltiples actividades que ahora realiza el campeón olímpico. 
“Desde la Comisión de Atletas buscamos aportar nuestras capacidades y experiencias para que cada nueva generación de deportistas sea mejor que la anterior y para que los jóvenes tengan un mejor pasar que nosotros en su carrera”, resalta Crismanich. 
El correntino también explica el programa de detección de talentos, que busca ser lo más nacional posible. “Rastreamos chicos con potencial para formar la mejor Selección. Con la ayuda del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard) y algunas gobernaciones hacemos campus en todas las provincias y regiones, buscando a los mejores, sin importar su lugar de origen o estrato social. Yo soy del interior, me crié allí, incluso tuve que abandonar mi provincia para poder entrenar como necesitaba (lo hizo por años en Córdoba). Sé que el sistema deportivo está muy centralizado, entonces queremos darles posibilidad a todos, viéndolos, buscando incentivarlos y capacitarlos. Deseamos que sientan que, aunque estén en un pueblito, pueden ser los héroes que sueñan”, agrega Sebastián acerca del programa, que va más allá de lo deportivo. “No sólo apuntamos a lo competitivo sino también a la contención y a la formación del ser humano”, aclara.
Con su palabra y hechos, el taekwondista que explotó en Londres 2012 intenta dejar un legado que vaya más allá de lo deportivo. “La idea es motivar, contagiar, inspirar, es algo mucho más profundo que armar un equipo. Lo siento como una obligación moral, poder ayudar a construir la sociedad y el país que muchos soñamos”, expresa. Pero, en el mientras tanto, impacta el compromiso social que desarrolla desde el programa solidario de Weber Saint Gobain que comparte con colegas olímpicos como Paula Pareto, “Jenny” Dalhgren, Germán Chiaraviglio, Delfina Merino, “Fede” Molinari y Braian Toledo, entre otros. “Es otra forma de trascender, porque me ha permitido no sólo ayudar sino también encontrarme conmigo mismo. Es de lo más trascendente que me pasó en estos años porque nos potenciamos entre todos”, asegura Seba, quien ha protagonizado ayuda comunitaria en dos proyectos en Chaco, a pocos kilómetros de su casa.
El primero fue la construcción de la Casa Garrahan en Resistencia. “El edificio se erigió gracias a la ayuda de mucha gente que colaboró desinteresadamente, y hasta levantó paredes. Y hoy su funcionamiento es clave, porque muchos chicos de estas zonas olvidadas del país ya no tienen que ir al Garrahan en Buenos Aires cuando sufren una enfermedad grave”, explica. Pero Seba siempre va por más. Hace un par de meses sumó otro proyecto, el del Centro de Enfermedades Raras en Barranqueras. Ambos son únicos en la región. “Hace un tiempo era difícil pensar que esto podía ser posible, pero con el empuje de todos se logró. Por eso me gusta ayudar, para contagiar y concientizar sobre lo importante que es que se sume más gente y así podamos seguir tejiendo alianzas para brindarles más derechos a los chicos de la región. Yo no pensé que podía tener este poder de transformación y hoy realmente me da mucho orgullo y satisfacción”, reconoce Crismanich.
La nota llega a su fin y el correntino deja su mensaje más importante. “Cada vez que ayudo a la gente revivo mi medalla de oro. Así lo siento”.

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

“Me siento obligado a construir la sociedad y el país que soñamos”

Sebastián Crismanich integra la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Argentino, lleva adelante un programa de detección de talentos, y presta ayuda comunitaria, entre las múltiples actividades que ahora realiza el ex taekwondista, campeón en Londres 2012. 
 

Desde que tomó la dura decisión de abandonar la práctica del deporte, el correntino Sebastián Crismanich no se resignó. Reencauzó todas sus fuerzas en gestionar, transmitir conocimientos, utilizar su experiencia para captar nuevas figuras en el taekwondo, y participar junto con otros deportistas de su generación de un programa solidario.
Sebastián integra actualmente la Comisión de Atletas del Comité Olímpico Argentino, lleva adelante un programa de detección de talentos, y presta ayuda comunitaria, entre las múltiples actividades que ahora realiza el campeón olímpico. 
“Desde la Comisión de Atletas buscamos aportar nuestras capacidades y experiencias para que cada nueva generación de deportistas sea mejor que la anterior y para que los jóvenes tengan un mejor pasar que nosotros en su carrera”, resalta Crismanich. 
El correntino también explica el programa de detección de talentos, que busca ser lo más nacional posible. “Rastreamos chicos con potencial para formar la mejor Selección. Con la ayuda del Ente Nacional de Alto Rendimiento Deportivo (Enard) y algunas gobernaciones hacemos campus en todas las provincias y regiones, buscando a los mejores, sin importar su lugar de origen o estrato social. Yo soy del interior, me crié allí, incluso tuve que abandonar mi provincia para poder entrenar como necesitaba (lo hizo por años en Córdoba). Sé que el sistema deportivo está muy centralizado, entonces queremos darles posibilidad a todos, viéndolos, buscando incentivarlos y capacitarlos. Deseamos que sientan que, aunque estén en un pueblito, pueden ser los héroes que sueñan”, agrega Sebastián acerca del programa, que va más allá de lo deportivo. “No sólo apuntamos a lo competitivo sino también a la contención y a la formación del ser humano”, aclara.
Con su palabra y hechos, el taekwondista que explotó en Londres 2012 intenta dejar un legado que vaya más allá de lo deportivo. “La idea es motivar, contagiar, inspirar, es algo mucho más profundo que armar un equipo. Lo siento como una obligación moral, poder ayudar a construir la sociedad y el país que muchos soñamos”, expresa. Pero, en el mientras tanto, impacta el compromiso social que desarrolla desde el programa solidario de Weber Saint Gobain que comparte con colegas olímpicos como Paula Pareto, “Jenny” Dalhgren, Germán Chiaraviglio, Delfina Merino, “Fede” Molinari y Braian Toledo, entre otros. “Es otra forma de trascender, porque me ha permitido no sólo ayudar sino también encontrarme conmigo mismo. Es de lo más trascendente que me pasó en estos años porque nos potenciamos entre todos”, asegura Seba, quien ha protagonizado ayuda comunitaria en dos proyectos en Chaco, a pocos kilómetros de su casa.
El primero fue la construcción de la Casa Garrahan en Resistencia. “El edificio se erigió gracias a la ayuda de mucha gente que colaboró desinteresadamente, y hasta levantó paredes. Y hoy su funcionamiento es clave, porque muchos chicos de estas zonas olvidadas del país ya no tienen que ir al Garrahan en Buenos Aires cuando sufren una enfermedad grave”, explica. Pero Seba siempre va por más. Hace un par de meses sumó otro proyecto, el del Centro de Enfermedades Raras en Barranqueras. Ambos son únicos en la región. “Hace un tiempo era difícil pensar que esto podía ser posible, pero con el empuje de todos se logró. Por eso me gusta ayudar, para contagiar y concientizar sobre lo importante que es que se sume más gente y así podamos seguir tejiendo alianzas para brindarles más derechos a los chicos de la región. Yo no pensé que podía tener este poder de transformación y hoy realmente me da mucho orgullo y satisfacción”, reconoce Crismanich.
La nota llega a su fin y el correntino deja su mensaje más importante. “Cada vez que ayudo a la gente revivo mi medalla de oro. Así lo siento”.