ellitoral.com.ar

Lunes 18de Noviembre de 2019CORRIENTES20°Pronóstico Extendidoclima_parcial_noche

Dolar Compra:$57,50

Dolar Venta:$62,50

“No fue una catástrofe, había poco personal para responder a la contingencia”

imagen_1

“El corte que se presenta como si fuese una catástrofe es un defecto formal del sistema, no está ninguna central fuera de servicio, no se incendió ni cayó ninguna línea”, aclaró de entrada el ingeniero eléctrico Héctor Rodríguez Salas, sobre el apagón que afectó ayer a millones de argentinos y habitantes de países cercanos. 
Explicó que los fines de semana y feriados, “andan solamente las centrales que no producen gastos” que son justamente las hidráulicas, en contraposición con las térmicas que consumen el dos tercio del gas del país. 
El especialista hizo hincapié en el hecho de que el personal de las centrales hidroeléctricas  “aprovechan estos fines de semana largo para irse de vacaciones y queda poca gente para responder cuando hay una contingencia. Ahora se produjo el domingo, Día del Padre, a las 7 de la mañana”, afirmó. 
“No fue un accidente ni catástrofe. Es una maniobra que se produce de forma normal, cuando ocurre que una línea queda a tierra”, explicó. 
Remarcó que el apagón no fue producto de un corto circuito, ni un problema interno de la máquina, “lo único que existió fue una falla externa, impredecible y temporal”. 
Consultado sobre por qué afectó a todo el país, el ex profesor de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) respondió señalando que la energía tiene la velocidad de la luz. “300 mil kilómetros por segundo, por eso cómo haces para solucionar algo que tiene tal velocidad”.
“Las máquinas salen en un segundo y hay que volver a reponerlas, y todo tiene una secuencia de reposición. Además no había la gente necesaria para que haga las maniobras”, explicó. 
Dijo también que generalmente cuando se presenta este tipo de percance, está presente el personal adecuado y la solución es mucho más rápida.
“No estaban activos, porque era feriado y no hay tanta demanda. Es distinto cuando pasa eso un día de semana y están todos trabajando. Se saca la máquina que tuvo un problema, y se pone otra”, enfatizó. 
Indicó que, a su entender, después de trabajar muchos años en Agua y Energía de la Nación “el sistema funciona bien”. 
Como en otras oportunidades, el ingeniero Salas aprovechó la ocasión para exponer su postura crítica respecto a las centrales térmicas y nucleares, que funcionan en el territorio nacional, y como favorecería al país apostar a las centrales hidráulicas, como lo hace Brasil. Volvió a asegurar que el sistema “monopólico con mercado cautivo” genera una tarifa que condice con los verdaderos costos. 

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

“No fue una catástrofe, había poco personal para responder a la contingencia”

“El corte que se presenta como si fuese una catástrofe es un defecto formal del sistema, no está ninguna central fuera de servicio, no se incendió ni cayó ninguna línea”, aclaró de entrada el ingeniero eléctrico Héctor Rodríguez Salas, sobre el apagón que afectó ayer a millones de argentinos y habitantes de países cercanos. 
Explicó que los fines de semana y feriados, “andan solamente las centrales que no producen gastos” que son justamente las hidráulicas, en contraposición con las térmicas que consumen el dos tercio del gas del país. 
El especialista hizo hincapié en el hecho de que el personal de las centrales hidroeléctricas  “aprovechan estos fines de semana largo para irse de vacaciones y queda poca gente para responder cuando hay una contingencia. Ahora se produjo el domingo, Día del Padre, a las 7 de la mañana”, afirmó. 
“No fue un accidente ni catástrofe. Es una maniobra que se produce de forma normal, cuando ocurre que una línea queda a tierra”, explicó. 
Remarcó que el apagón no fue producto de un corto circuito, ni un problema interno de la máquina, “lo único que existió fue una falla externa, impredecible y temporal”. 
Consultado sobre por qué afectó a todo el país, el ex profesor de la Universidad Nacional del Nordeste (Unne) y de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) respondió señalando que la energía tiene la velocidad de la luz. “300 mil kilómetros por segundo, por eso cómo haces para solucionar algo que tiene tal velocidad”.
“Las máquinas salen en un segundo y hay que volver a reponerlas, y todo tiene una secuencia de reposición. Además no había la gente necesaria para que haga las maniobras”, explicó. 
Dijo también que generalmente cuando se presenta este tipo de percance, está presente el personal adecuado y la solución es mucho más rápida.
“No estaban activos, porque era feriado y no hay tanta demanda. Es distinto cuando pasa eso un día de semana y están todos trabajando. Se saca la máquina que tuvo un problema, y se pone otra”, enfatizó. 
Indicó que, a su entender, después de trabajar muchos años en Agua y Energía de la Nación “el sistema funciona bien”. 
Como en otras oportunidades, el ingeniero Salas aprovechó la ocasión para exponer su postura crítica respecto a las centrales térmicas y nucleares, que funcionan en el territorio nacional, y como favorecería al país apostar a las centrales hidráulicas, como lo hace Brasil. Volvió a asegurar que el sistema “monopólico con mercado cautivo” genera una tarifa que condice con los verdaderos costos.