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La campaña, pero desde afuera

Las elecciones presidenciales de la Argentina son seguidas de cerca por el resto del mundo, en especial por el sector financiero, sobre todo por cómo seguirá el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional a partir del 10 de diciembre, pero también por la incertidumbre que plantea un posible retorno de Cristina Kirchner a la Casa Rosada, aunque esta vez desde la vicepresidencia.
Una de las publicaciones más prestigiosas en ese rubro, la británica Financial Times (FT), realizó un balance de los cuatro años de gestión de Mauricio Macri y planteó como interrogante si Alberto Fernández, quien encabeza la boleta del Frente de Todos, podrá capitalizar “los errores” del Presidente.
El artículo del periódico británico (repuesto por Infobae) pone el foco en dos cuestiones que ponen en peligro la reelección de Macri: su fracaso en reducir la pobreza, que fue una de las promesas de campaña, y la crisis económica -recesión y alta inflación- que lo obligó a acudir al FMI por un préstamo de 56 mil millones de dólares.
“Argentina es un caso único en la historia moderna sobre cómo un país que era uno de los diez más ricos del mundo hace un siglo se convirtió en un país en desarrollo”, sentenció el Financial Times.
A pesar de esto, el diario inglés menciona que la decepción que hay en gran parte de la sociedad por la gestión de Macri no quita que gran parte de la responsabilidad sea de lo realizado durante los gobiernos kirchneristas: “La última década se describe como 'la década perdida' por el mínimo crecimiento económico y muchos se preguntan si los próximos diez años serán mucho mejores”.
Como contrapartida, el artículo cita declaraciones de Guillermo Nielsen, parte del equipo económico de Alberto Fernández y a quien el FT ubica como posible ministro de Economía: “Hoy Argentina no es una economía confiable. Macri infligió una pérdida enorme a tenedores de bonos y accionistas”.
Las acusaciones de corrupción y la insistencia del Gobierno en mostrarse diferente al kirchnerismo también están reflejados. Por ejemplo, menciona la inauguración del Paseo del Bajo, donde Macri se arrodilló y tocó el asfalto para destacar que era real: “Fue un mensaje hacia las sospechas que pesan sobre Cristina Kirchner ya que muchos argentinos la culpan por no finalizar múltiples obras de infraestructura, en especial en Santa Cruz, donde muchas nunca fueron siquiera comenzadas”.
También describe que esta obra y otras inauguraciones son un intento de Cambiemos de desviar la atención sobre la imposibilidad de bajar la pobreza en estos cuatro años: “Los índices se mantienen casi iguales a cuando asumió, cerca del 32%. Algunos analistas sostienen que exageró en su promesa y no pudo cumplir”. “Macri dijo que tenía el mejor equipo de los últimos 50 años y si bien le dio algunos éxitos en su primer año, ahora todas las estadísticas macroeconómicas son decepcionantes: la inflación alcanza el 57% y la economía se contrajo un 4,1% en el mismo período”, sostiene. 
El FT reproduce la respuesta de quienes apoyan al Gobierno para justificar estos números: la herencia de una economía ya debilitada. Y menciona que la Argentina estaba en una crisis en su balance de pagos, con las reservas del Banco Central casi vacías. También que la política de subsidios del kirchnerismo generó un gran déficit fiscal y que la inflación era tan alta que la administración anterior dejó de publicar los datos del Indec. 
Si bien el artículo se basa en gran parte en datos duros, también hay un párrafo en el que parece adherir al argumento del Gobierno sobre la “mala fortuna” con respecto a cómo le impactó lo que pasó en el resto del mundo: “Sufrió la peor sequía en medio siglo y cuando los inversores comenzaron a retirar fondos de los mercados emergentes debido a la suba de tasa por parte de los Estados Unidos, la Argentina fue particularmente golpeada debido a que dependía mucho de los préstamos internacionales. Sin estos factores, la crisis económica se podría haber evitado”.
Sobre un futuro gobierno, la publicación plantea que los mercados ven con preocupación que un retorno del peronismo sea “una mala noticia para la economía”, en especial si significa “un retorno al gasto desmesurado con el objetivo de mantener el apoyo electoral en zonas como la provincia de Buenos Aires. Esto podría echar a perder el acuerdo con el FMI o, peor, generar otro default”.  

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La campaña, pero desde afuera

Las elecciones presidenciales de la Argentina son seguidas de cerca por el resto del mundo, en especial por el sector financiero, sobre todo por cómo seguirá el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional a partir del 10 de diciembre, pero también por la incertidumbre que plantea un posible retorno de Cristina Kirchner a la Casa Rosada, aunque esta vez desde la vicepresidencia.
Una de las publicaciones más prestigiosas en ese rubro, la británica Financial Times (FT), realizó un balance de los cuatro años de gestión de Mauricio Macri y planteó como interrogante si Alberto Fernández, quien encabeza la boleta del Frente de Todos, podrá capitalizar “los errores” del Presidente.
El artículo del periódico británico (repuesto por Infobae) pone el foco en dos cuestiones que ponen en peligro la reelección de Macri: su fracaso en reducir la pobreza, que fue una de las promesas de campaña, y la crisis económica -recesión y alta inflación- que lo obligó a acudir al FMI por un préstamo de 56 mil millones de dólares.
“Argentina es un caso único en la historia moderna sobre cómo un país que era uno de los diez más ricos del mundo hace un siglo se convirtió en un país en desarrollo”, sentenció el Financial Times.
A pesar de esto, el diario inglés menciona que la decepción que hay en gran parte de la sociedad por la gestión de Macri no quita que gran parte de la responsabilidad sea de lo realizado durante los gobiernos kirchneristas: “La última década se describe como 'la década perdida' por el mínimo crecimiento económico y muchos se preguntan si los próximos diez años serán mucho mejores”.
Como contrapartida, el artículo cita declaraciones de Guillermo Nielsen, parte del equipo económico de Alberto Fernández y a quien el FT ubica como posible ministro de Economía: “Hoy Argentina no es una economía confiable. Macri infligió una pérdida enorme a tenedores de bonos y accionistas”.
Las acusaciones de corrupción y la insistencia del Gobierno en mostrarse diferente al kirchnerismo también están reflejados. Por ejemplo, menciona la inauguración del Paseo del Bajo, donde Macri se arrodilló y tocó el asfalto para destacar que era real: “Fue un mensaje hacia las sospechas que pesan sobre Cristina Kirchner ya que muchos argentinos la culpan por no finalizar múltiples obras de infraestructura, en especial en Santa Cruz, donde muchas nunca fueron siquiera comenzadas”.
También describe que esta obra y otras inauguraciones son un intento de Cambiemos de desviar la atención sobre la imposibilidad de bajar la pobreza en estos cuatro años: “Los índices se mantienen casi iguales a cuando asumió, cerca del 32%. Algunos analistas sostienen que exageró en su promesa y no pudo cumplir”. “Macri dijo que tenía el mejor equipo de los últimos 50 años y si bien le dio algunos éxitos en su primer año, ahora todas las estadísticas macroeconómicas son decepcionantes: la inflación alcanza el 57% y la economía se contrajo un 4,1% en el mismo período”, sostiene. 
El FT reproduce la respuesta de quienes apoyan al Gobierno para justificar estos números: la herencia de una economía ya debilitada. Y menciona que la Argentina estaba en una crisis en su balance de pagos, con las reservas del Banco Central casi vacías. También que la política de subsidios del kirchnerismo generó un gran déficit fiscal y que la inflación era tan alta que la administración anterior dejó de publicar los datos del Indec. 
Si bien el artículo se basa en gran parte en datos duros, también hay un párrafo en el que parece adherir al argumento del Gobierno sobre la “mala fortuna” con respecto a cómo le impactó lo que pasó en el resto del mundo: “Sufrió la peor sequía en medio siglo y cuando los inversores comenzaron a retirar fondos de los mercados emergentes debido a la suba de tasa por parte de los Estados Unidos, la Argentina fue particularmente golpeada debido a que dependía mucho de los préstamos internacionales. Sin estos factores, la crisis económica se podría haber evitado”.
Sobre un futuro gobierno, la publicación plantea que los mercados ven con preocupación que un retorno del peronismo sea “una mala noticia para la economía”, en especial si significa “un retorno al gasto desmesurado con el objetivo de mantener el apoyo electoral en zonas como la provincia de Buenos Aires. Esto podría echar a perder el acuerdo con el FMI o, peor, generar otro default”.