ellitoral.com.ar
Domingo 15 de Diciembre de 2019 CORRIENTES24°Pronóstico Extendido clima_nublado

Dolar Compra: $58,00

Dolar Venta: $63,00

Domingo 15 de Diciembre de 2019 CORRIENTES24°Pronóstico Extendido clima_nublado

Dolar Compra: $58,00

Dolar Venta: $63,00

Ganó Valdés y celebró Cambiemos: histórico triunfo de ECO sobre el FPV

Con solo una mesa por escrutar, Encuentro por Corrientes se alzó ayer con el 60 por ciento de los votos. El kirchnerismo apenas superó el 19 por ciento. El Gobernador tendrá mayoría absoluta en ambas cámaras.
 

imagen_1

La alianza Encuentro por Corrientes se impuso ayer en las elecciones legislativas por una diferencia de 40 puntos sobre el kirchnerismo. Los guarismos resultaron históricos para el gobernador Gustavo Valdés que se hizo acreedor de un triunfo electoral que se celebró a gritos en el Gobierno nacional.
Valdés fue la cara visible de la campaña y él mismo anunció que estas elecciones eran un plebiscito a su gestión. Ganó en toda la provincia con el 60 por ciento de los votos. De lejos el Frente para la Victoria se alzó con casi el 20 por ciento, que apenas le alcanzó para 1 senador y 3 diputados. 
Mesurado, pese a la aplastante victoria, Valdés agradeció al Gobierno nacional y al intendente Eduardo Tassano, dos aristas que en campaña restaron más de lo que sumaron. 
El Gobernador radical legitimó su gestión y enfrenta ahora el desafío de tener todas las herramientas a su favor. Cuenta con mayoría absoluta en ambas cámaras legislativas, algo que no tendría antecedentes en la historia correntina. 
El oficialismo se quedó con 11 de las 15 bancas de diputados en juego. Y 4 de las 5 en el Senado. 
La oposición no recogió el guante. El peronismo o lo que queda de él fue el mejor socio de la alianza gobernante.
Los justicialistas no supieron construir unidad como desde hace 30 años. Proscribieron su propio sello y le sirvieron en bandeja al radicalismo una victoria como de las que no se tienen memoria. 
Lejos de hacer un mea culpa, el Frente para la Victoria, es decir Fabián Ríos y Martín Barrionuevo, culparon al sistema electoral vetusto que mantiene la maquinaria oficialista, con 41 boletas en el cuarto oscuro, donde 26 eran de los socios del Gobierno. Refunfuñaron por la prebenda política que se aceitó en estos 14 años. 
Maldijeron a los medios de comunicación. Pero nada señalaron respecto de la falta de estrategia política, ni mucho menos de la mezquindad de cada uno de sus candidatos, quienes se opusieron a romper sus alcancías para aportar a la campaña.
La otra cara de la moneda  es Gustavo Valdés. Exultante, con una sonrisa de oreja a oreja, como en la fotografía, no olvidó sus compromisos al revalidar el sueño de desarrollo y modernización con la receta Nación-Provincia y Municipio, que fue puesta en tela de juicio y hasta se devaluó tras las vergonzosas cifras del Indec.
A más de mil kilómetros, Rogelio Frigerio, Marcos Peña, Mauricio Macri y Cambiemos desbordaron de alegría por el primer triunfo electoral de un socio del Gobierno nacional, tras 9 derrotas consecutivas.
 Lo sucedido en otras provincias es inversamente proporcional a lo que sucedió en Corrientes, pero la tendencia es clara: se imponen los oficialismos.      

¿Te gustó la nota?
Comentarios
Logo

Ganó Valdés y celebró Cambiemos: histórico triunfo de ECO sobre el FPV

Con solo una mesa por escrutar, Encuentro por Corrientes se alzó ayer con el 60 por ciento de los votos. El kirchnerismo apenas superó el 19 por ciento. El Gobernador tendrá mayoría absoluta en ambas cámaras.
 

La alianza Encuentro por Corrientes se impuso ayer en las elecciones legislativas por una diferencia de 40 puntos sobre el kirchnerismo. Los guarismos resultaron históricos para el gobernador Gustavo Valdés que se hizo acreedor de un triunfo electoral que se celebró a gritos en el Gobierno nacional.
Valdés fue la cara visible de la campaña y él mismo anunció que estas elecciones eran un plebiscito a su gestión. Ganó en toda la provincia con el 60 por ciento de los votos. De lejos el Frente para la Victoria se alzó con casi el 20 por ciento, que apenas le alcanzó para 1 senador y 3 diputados. 
Mesurado, pese a la aplastante victoria, Valdés agradeció al Gobierno nacional y al intendente Eduardo Tassano, dos aristas que en campaña restaron más de lo que sumaron. 
El Gobernador radical legitimó su gestión y enfrenta ahora el desafío de tener todas las herramientas a su favor. Cuenta con mayoría absoluta en ambas cámaras legislativas, algo que no tendría antecedentes en la historia correntina. 
El oficialismo se quedó con 11 de las 15 bancas de diputados en juego. Y 4 de las 5 en el Senado. 
La oposición no recogió el guante. El peronismo o lo que queda de él fue el mejor socio de la alianza gobernante.
Los justicialistas no supieron construir unidad como desde hace 30 años. Proscribieron su propio sello y le sirvieron en bandeja al radicalismo una victoria como de las que no se tienen memoria. 
Lejos de hacer un mea culpa, el Frente para la Victoria, es decir Fabián Ríos y Martín Barrionuevo, culparon al sistema electoral vetusto que mantiene la maquinaria oficialista, con 41 boletas en el cuarto oscuro, donde 26 eran de los socios del Gobierno. Refunfuñaron por la prebenda política que se aceitó en estos 14 años. 
Maldijeron a los medios de comunicación. Pero nada señalaron respecto de la falta de estrategia política, ni mucho menos de la mezquindad de cada uno de sus candidatos, quienes se opusieron a romper sus alcancías para aportar a la campaña.
La otra cara de la moneda  es Gustavo Valdés. Exultante, con una sonrisa de oreja a oreja, como en la fotografía, no olvidó sus compromisos al revalidar el sueño de desarrollo y modernización con la receta Nación-Provincia y Municipio, que fue puesta en tela de juicio y hasta se devaluó tras las vergonzosas cifras del Indec.
A más de mil kilómetros, Rogelio Frigerio, Marcos Peña, Mauricio Macri y Cambiemos desbordaron de alegría por el primer triunfo electoral de un socio del Gobierno nacional, tras 9 derrotas consecutivas.
 Lo sucedido en otras provincias es inversamente proporcional a lo que sucedió en Corrientes, pero la tendencia es clara: se imponen los oficialismos.