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La leyenda del jinete sin cabeza

Espectro. El jinete sin cabeza que aparece en Mendoza.
Lugar. Las vías del ferrocarril donde trabajaban los obreros.

Por Francisco Villagrán

villagranmail@gmail.com

Especial para El Litoral.

Cuenta la historia que fue un pagador del ferrocarril a quien asesinaron y decapitaron afirman numerosos testigos que en una encrucijada de caminos a los Andes, lugar donde habría ocurrido el hecho, se aparece un hombre montado a caballo y asusta a la gente con su propia cabeza en la mano. El extraño suceso en el que habría sido asesinado este hombre ocurrió en los años en que el ferrocarril estaba desarrollando sus ramales hacia la cordillera. Los testimonios que nombran a este jinete suelen repetir las mismas historias, aunque recrean de manera distinta al ser fantasmal que, en todos los casos se aparece a caballo sosteniendo su cabeza entre las manos. Coinciden en que se lo ve dispuesto a atropellar o a matar del susto a quien se interponga en su camino.

Comentan además que este personaje fue un empleado del ferrocarril que tenía a su cargo el tendido del ramal hacia Las Cuevas. Su trabajo era pagar los jornales a los obreros que trabajaban en las vías. Un buen día el solitario empleado llegó al campamento ferroviario con el fin de cumplir su cometido, pero una emboscada de ladrones terminó con su vida. Lo mataron para llevarse el dinero en efectivo de los salarios que debían pagarse. Fue decapitado, pero su cabeza nunca pudo ser hallada por más de que la buscaron en las inmediaciones. En aquellos momentos se barajó la hipótesis de que fueron los mismos jornaleros, quienes cansados de los abusos y malos tratos de este hombre, lo asesinaron e hicieron desaparecer su cabeza por algún ajuste de cuentas, pero lo cierto es que nada pudo ser comprobado. Desde entonces el Futre, como se lo llama, se aparece a quienes tienen alguna cuenta pendiente que pagar, principalmente con la justicia. Por ello se dice que no está entre la gente, sino en la conciencia sucia de bandidos y ladrones.

Con el paso del tiempo, el mito del hombre sin cabeza que cabalga fue tomando una dimensión inesperada. Los hombres de campo aseguran que hubo experiencias muy recientes y que sus apariciones son reales, no fruto de la imaginación de la gente. En cambio otros, que descreen de estos asuntos, estiman que esta leyenda fue importada a la provincia de Mendoza cuando llegaron por razones laborales los contingentes de trabajadores ingleses. Pero en vano resultan las explicaciones y los cálculos más racionales respecto de la existencia o no de este fantasma, cada vez que alguien asegura que el Futre está esperando en cualquier encrucijada del camino, los demás se persignan y rezan para no encontrarlo. Dicen que la espectral aparición se presenta vestida casi de etiqueta, montado en un brioso caballo y sosteniendo en la diestra su cabeza.

Origen de la leyenda

Quienes no creen en el fantasma, sostienen que el mito proviene de la creatividad de Washington Irving, autor de “La leyenda de Sleepy Hollow” es decir la leyenda del jinete sin cabeza, dadas las grandes similitudes que se registran entre ambas historias. Se presume que pudieron haberla hecho viajar con ellos los inmigrantes que llegaron a tierras mendocinas para trabajar primero en el tendido de rieles y luego en la instalación de los trenes. Y esta es una opción imposible de ser descartada, toda vez que se repite, con sus variantes, en numerosos pueblos de Latinoamérica, sobre todo en aquellos donde se trazaron y construyeron las vías del antiguo ferrocarril inglés. El relato literario original tuvo lugar en un asentamiento holandés en Valle Dormido, lugar de numerosas leyendas sobre fantasmas. Ichbod Crane era un profesor de escuela que se enamora de la joven Katrina Van Tassel y de su fortuna, a la que también pretende el joven y rudo Abraham Van Brunt. Mientras volvía a su hogar tras una fiesta en casa de la familia Van Tassel, el docente Crane es perseguido por el fantasma de un jinete sin cabeza, un soldado que perdió la vida con una bala de cañón durante la guerra de independencia. A la mañana siguiente sólo se encontró cerca de un puente el sombrero del profesor y los restos de una calabaza. De él ni rastros.

Características

Más allá de las manifestaciones con las cuales se hacen presentes los fantasmas, aquellos que dicen haber hecho contacto con algún ser fantasmal se lo describe como una silueta difusa o una sombra monocromática. Pueden tener algunas de estas características entre las más comunes: ser transparentes o nebulosas, flotar en el aire, emitir un ruido, emanar olores, pueden tener un cuerpo casi real, pero sin pies, bajar la temperatura del ambiente donde aparecen, pueden verse sólidos, mover cosas, etc. En cuanto a su vestimenta, puede ser la ropa que usaban al momento de morir  o la que le pusieron en el cajón, puede ser una especie de sábana o género blanco. El momento de la aparición también tiene sus particularidades: puede ser una fecha puntual, en la cual se aparecen todos los años, a la misma hora de su muerte, o de noche o de día, especialmente de noche, cuando hay luna llena. No se sabe bien el porqué de esta circunstancia. 

Lo que sí aseguran casi todas las leyendas es que siempre aparecen en las mismas circunstancias del hecho que les causó la muerte. Hay fantasmas que no interactúan con los vivos, y a veces se muestran agresivos, como en este caso del jinete sin cabeza. Algunos se muestran más cordiales y comunicativos a pesar de la distancia y tratan de dejar una señal o mensaje para los vivos. La aparición de un fantasma es breve y la persona que la presencia siente un escalofrío repentino, acompañado de una sensación de angustia. Muy pocas veces se muestran hostiles y agresivos, es como si sintiesen temor de enfrentarse con los seres vivos de la misma manera que un ser vivo siente miedo al encontrarse con una aparición fantasmal.

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