Delivery: los llamados se incrementaron, pero la ganancia sigue siendo la misma
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Delivery: los llamados se incrementaron, pero la ganancia sigue siendo la misma

Los motomandados informaron que, si bien al inicio de la cuarentena el servicio registró una mayor demanda, las medidas preventivas que se fueron implementando limitaron su capacidad de acción, ya que un envío que realizaban en 20 minutos ahora implica casi una hora.
 

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Mediante consultas que realizó El Litoral a diferentes locales que prestan el servicio de delivery en la ciudad, pudo saberse que, si bien la cantidad de llamados se incrementó, con el correr de los días y las restricciones de circulación y acceso a los supermercados, farmacias y otros comercios, la concreción de un pedido lleva mucho más tiempo ahora, lo cual complica la actividad. 
Al inicio del tiempo de aislamiento obligatorio por la amenaza del coronavirus, y tras un relevamiento que realizó El Litoral a las firmas locales que prestan el servicio de motomandados, se pudo conocer que la demanda del sector en compras a los supermercados y farmacias se duplicó. Ahora, desde el sector de los trabajadores informaron que las restricciones establecidas en la circulación y en los accesos a supermercados, farmacias y otros comercios limitaron la actividad, hacen que los plazos para cumplir con los pedidos se extiendan y en consecuencia no pueden responder a toda la demanda.  
Y en este contexto, El Litoral consultó ayer a los encargados de varios motomandados sobre la demanda, quienes indicaron que al inicio de la cuarentena comenzaron a recibir muchos llamados e incluso duplicaron la cantidad de pedidos, pero cumplir con todos ellos se complicó por las restricciones. “Ahora estamos trabajando igual que antes porque un pedido de supermercado, que en su momento te llevaba 20 minutos, ahora implica 45 minutos o hasta una hora y 20 minutos poder hacerlo. Por las restricciones dejan ingresar entre 10 y 12 personas por vez, pero cuando uno observa ellos están paseando como si fuera un día de shopping y salen a la media hora, ese tiempo el motomandado está afuera esperando. En cambio, un cadete ya conoce las góndolas entra y no tarda más de cinco minutos en obtener los productos y llegar a la caja”, comentó uno de los trabajadores. 
“Y si bien hay que reconocer que nosotros por lo menos tenemos más llamados, no podemos muchas veces tomar todos los pedidos por el tiempo que demanda ir hoy al supermercado o a la farmacia”, agregó. 
Mientras que desde otras dos agencias informaron que también presentan los mismos inconvenientes, y que a las demoras de los ingresos a los lugares que proveen comida también se suman los controles en la vía pública. “Una mañana, uno de los muchachos tardó casi dos horas en ir hasta el supermercado y llevar la mercadería al domicilio. Después comentó que tenía como 20 personas delante de él, y que después le pidieron los papeles en dos controles”, manifestó a El Litoral otro de los trabajadores del sector. 
En cuanto a las ganancias, desde las firmas consultadas informaron a El Litoral que el ingreso se mantiene, ya que el servicio se cobra por distancia y no por tiempo, lo que implica que incluso en algunos casos los trabajadores vuelvan a sus hogares con menos dinero que en épocas normales. 
En este sentido, también vale resaltar que en su mayoría, las firmas locales también coincidieron en que hay servicios que dejaron de prestar ya que por lo general trabajaban en instituciones que hoy están cerradas, donde no sólo hacían mandados oficiales, sino que también cumplían con pedidos personales de los trabajadores. 
En cuanto a las medidas de higiene, comentaron que todos los trabajadores cuentan con barbijo, guantes y alcohol en gel, tanto personal como así también en las agencias.  
Por último, desde las firmas destacaron que muchos vecinos felicitan a los chicos que recorren la ciudad cumpliendo con los pedidos a pesar de los riesgos en esta grave emergencia sanitaria por covid-19. 
(MNR)

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Delivery: los llamados se incrementaron, pero la ganancia sigue siendo la misma

Los motomandados informaron que, si bien al inicio de la cuarentena el servicio registró una mayor demanda, las medidas preventivas que se fueron implementando limitaron su capacidad de acción, ya que un envío que realizaban en 20 minutos ahora implica casi una hora.
 

Mediante consultas que realizó El Litoral a diferentes locales que prestan el servicio de delivery en la ciudad, pudo saberse que, si bien la cantidad de llamados se incrementó, con el correr de los días y las restricciones de circulación y acceso a los supermercados, farmacias y otros comercios, la concreción de un pedido lleva mucho más tiempo ahora, lo cual complica la actividad. 
Al inicio del tiempo de aislamiento obligatorio por la amenaza del coronavirus, y tras un relevamiento que realizó El Litoral a las firmas locales que prestan el servicio de motomandados, se pudo conocer que la demanda del sector en compras a los supermercados y farmacias se duplicó. Ahora, desde el sector de los trabajadores informaron que las restricciones establecidas en la circulación y en los accesos a supermercados, farmacias y otros comercios limitaron la actividad, hacen que los plazos para cumplir con los pedidos se extiendan y en consecuencia no pueden responder a toda la demanda.  
Y en este contexto, El Litoral consultó ayer a los encargados de varios motomandados sobre la demanda, quienes indicaron que al inicio de la cuarentena comenzaron a recibir muchos llamados e incluso duplicaron la cantidad de pedidos, pero cumplir con todos ellos se complicó por las restricciones. “Ahora estamos trabajando igual que antes porque un pedido de supermercado, que en su momento te llevaba 20 minutos, ahora implica 45 minutos o hasta una hora y 20 minutos poder hacerlo. Por las restricciones dejan ingresar entre 10 y 12 personas por vez, pero cuando uno observa ellos están paseando como si fuera un día de shopping y salen a la media hora, ese tiempo el motomandado está afuera esperando. En cambio, un cadete ya conoce las góndolas entra y no tarda más de cinco minutos en obtener los productos y llegar a la caja”, comentó uno de los trabajadores. 
“Y si bien hay que reconocer que nosotros por lo menos tenemos más llamados, no podemos muchas veces tomar todos los pedidos por el tiempo que demanda ir hoy al supermercado o a la farmacia”, agregó. 
Mientras que desde otras dos agencias informaron que también presentan los mismos inconvenientes, y que a las demoras de los ingresos a los lugares que proveen comida también se suman los controles en la vía pública. “Una mañana, uno de los muchachos tardó casi dos horas en ir hasta el supermercado y llevar la mercadería al domicilio. Después comentó que tenía como 20 personas delante de él, y que después le pidieron los papeles en dos controles”, manifestó a El Litoral otro de los trabajadores del sector. 
En cuanto a las ganancias, desde las firmas consultadas informaron a El Litoral que el ingreso se mantiene, ya que el servicio se cobra por distancia y no por tiempo, lo que implica que incluso en algunos casos los trabajadores vuelvan a sus hogares con menos dinero que en épocas normales. 
En este sentido, también vale resaltar que en su mayoría, las firmas locales también coincidieron en que hay servicios que dejaron de prestar ya que por lo general trabajaban en instituciones que hoy están cerradas, donde no sólo hacían mandados oficiales, sino que también cumplían con pedidos personales de los trabajadores. 
En cuanto a las medidas de higiene, comentaron que todos los trabajadores cuentan con barbijo, guantes y alcohol en gel, tanto personal como así también en las agencias.  
Por último, desde las firmas destacaron que muchos vecinos felicitan a los chicos que recorren la ciudad cumpliendo con los pedidos a pesar de los riesgos en esta grave emergencia sanitaria por covid-19. 
(MNR)