El Parlamento británico aprobó ayer una ampliación de las medidas para contener el coronavirus ante la variante Ómicron, en una decisión que expuso la rebelión interna dentro del oficialismo con muchos legisladores votando en contra de los planes impulsados por el primer ministro, Boris Johnson.
Unos 96 diputados conservadores se opusieron a exigir de forma obligatoria el certificado Covid para ingresar a clubes nocturnos o eventos masivos en Inglaterra, aunque la iniciativa recibió el visto bueno de la Cámara de los Comunes por 396 frente a 126 votos.
En menor medida, la rebelión interna también se notó a la hora de decidir los otros proyectos que también fueron aprobados y que incluyen la obligatoriedad del uso de tapabocas en la mayoría de los espacios públicos cerrados.
El órgano legislativo también autorizó permitir que las personas completamente vacunadas que entran en contacto con un caso positivo se realicen pruebas diarias durante siete días, en lugar de autoaislarse, y la inmunización obligatoria para el personal de primera línea de la salud pública desde principios de abril, informó la cadena BBC.
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