¿Quieres recibir notificaciones de alertas?

PUBLICIDAD

Diana Miqueri, cuando el amor a la kinesiología se hace arte

Por El Litoral

Jueves, 15 de julio de 2021 a las 01:00

Diana Miqueri es kinesióloga en el área de cuidados intensivos de pacientes críticos post-covid del Hospital Escuela de la capital correntina. Oriunda de la localidad de San Cosme, creció escuchando a su tío, el reconocido músico Salvador Miqueri, y como no podía ser de otra manera, por la portación de apellido y sangre, comenzó a cantar con la misma pasión con la que se formaba profesionalmente en las ciencias médicas. Catequista desde muy joven, y hasta el día de hoy, supo unir la kinesiología y el arte. 

“Amo mi carrera, no podría hacer otra cosa en mi vida”, dice la kinesióloga, que además es docente en la Unne, para continuar con su relato: “La terapia intensiva es un lugar muy difícil, es difícil, para la familia, para el paciente, y es muy difícil para el profesional que está ahí, médicos, enfermeros, radiólogos, personal de limpieza, maestranzas, kinesiólogos, y es muy difícil porque uno se roza con la muerte a diario, y por tal motivo uno puede correr el riesgo de perder la sensibilidad, de perder el respeto por la vida, y por ese ser que está cuidando. Yo siempre le pido a Dios que nunca me permita perder esa sensibilidad”. 

La artista y profesional de la salud explicó que existen estudios científicos que demuestran que hasta el paciente más dormido o más sedado percibe la cercanía humana, el contacto de la mano, el oído, “por eso le ponemos música cuando el paciente comienza a despertar de la terapia, como un estímulo sensorial. Y resulta que yo tengo la posibilidad de cantar, que heredé de mi familia, y siempre canté mientras trabajaba, era y es una manera de hacer mucho más agradable el lugar donde uno está trabajando”, relató. 

Diana Miqueri inició su carrera en el hospital de la localidad de Saladas, y contó con mucho orgullo: “Hace poco tiempo fui a llevar a mi mamá para unos estudios, y me encontré con quien era mi director, y él me preguntó: ¿le seguís cantando a tus pacientes mientras los atendés? Cosa que me emocionó mucho, porque está muy bueno que la gente te recuerde con una sonrisa por algo que hacés o que hiciste con toda tu alma y sinceridad. Yo siempre le canté a mis pacientes, no sé si con toda la conciencia de lo importante y todo lo que hace la música en el paciente, pero yo siempre lo hice de manera que ese contacto o encuentro que uno vive con su paciente, sea como más suave, más cálido, más cercano, más alegre y motivador”.   

Hace poco tiempo se viralizó un video donde le cantaba a un paciente: “El paciente me había escuchado cantar a otro paciente, entonces, cuando me acerque a él, me pidió que también le cantara, y me pidió un tango, porque a su papá, que ya no estaba entre nosotros, le gustaba mucho el tango, entonces esa música le hacía acordar a su papá, siendo que faltaba dos días para el día del padre, y cantamos juntos, fue muy motivador para el paciente y muy emocionante para mí. En ese momento, mi residente estaba frente a mi paciente y comenzó a grabar con su celular para luego subir a las redes sociales”, recordó.  

La profesional estuvo un año sin poder trabajar, debido a un cáncer que superó, pero desde ese momento su vida cambió porque vivió de manera personal esa ayuda emocional que todos necesitan en momentos difíciles de salud.

PUBLICIDAD

MÁS LEÍDAS

PUBLICIDAD

Últimas noticias

PUBLICIDAD