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/Ellitoral.com.ar/ Opinión

La gran finalidad de la vida no es el conocimiento, sino la acción

Por M. Javier Arecco 

Profesor universitario, autor de varios libros y artículos sobre recursos humanos, liderazgo y cambio organizacional. Licenciado en Recursos Humanos, magister en Psicología Organizacional, coach internacional. Especial para El Litoral

Mi objetivo aquí es motivarte a incrementar tus habilidades. Las personas que prosperarán en el futuro serán aquellas que tengan la habilidad de responder al cambio rápida y efectivamente. Esto implica que los individuos necesitarán identificar un claro modelo para planear e instituir un cambio en la acción.  

En la actualidad las personas tienen que convivir con tres cambios ambientales:

El primero, consiste justamente en que el cambio es permanente y con una aceleración constante. Una primera tarea, entonces, consistirá en aprender a interpretar estos cambios acertadamente. Cuáles de estos atraen y cuales expulsan o desmotivan.

El segundo cambio es el clima de la organización en la que trabajas. Muchas personas no responden al mismo estilo de liderazgo y al mismo tipo de motivaciones con las que se identificaban los trabajadores de antes.

El tercer aspecto de este cambio ambiental es el impacto que provoca en la vida personal. Y por eso lo ideal es que pongas foco en el ambiente, no creyendo todo lo que ocurre ya que por lo general es absurdo.

Adaptarnos al cambio es difícil. Las personas generalmente lo evitan. Muchos nunca aprenden la importancia del cambio, excepto a través de la experiencia del ensayo y el error. Sin embargo, la experiencia no es suficiente para estos días. Uno tiene que hacerse cargo del cambio, la pregunta es ¿cómo hacerlo?

El elemento central de este proceso y el de adquirir la calidad de vida deseada, implica la toma de riesgo. El riesgo es el deseo que te empuja o que empujan tus ideas con una posibilidad de fracaso. Este elemento de fracaso o de pérdida en términos de tiempo, dinero, confort, ego, son elementos claves al tomar riesgos.

El pasado solo existe en nuestras mentes, lo que tenemos que cambiar es nuestra conversación presente al respecto de ese pasado, porque esa conversación no nos da poder. Nada podemos hacer ayer y nada podemos hacer mañana, si no aceptamos nuestra conversación sobre nosotros mismos hoy. Lo que importa es lo que podamos pensar, sentir, creer, decir, hacer en este momento; solo así estaremos habilitados y nos habremos dado el permiso para diseñar un futuro.

El autoconcepto o la imagen que uno tiene de sí es importante cuando se expresa el verdadero ser, cuando te sentís bien, efectivo, productivo y respondiendo a la gente de manera auténtica. Cuando haces lo que elegís, cuando elegís lo que te gusta hacer. La imagen positiva no debe confundirse con el egoísmo o egolatría, machismo feminismo o alguna actitud de superioridad, todas estas son maneras de esconder los sentimientos negativos que uno posee.

Es una elección propia el desarrollar mensajes con una imagen positiva dirigidos a vos mismo a los demás. Parece que es un trabajo difícil, pero no toma demasiado tiempo ni demasiada energía como lo es vivir con una imagen devaluada.

Siempre que estés en una situación que desees cambiar, podes seguir estas cuatro estrategias para manejar la situación. Leé atentamente lo siguiente, luego colocá una marca en cualquiera de las estrategias que parezcan ser apropiadas para tu situación.

Estrategia 1: 

Cambiar la situación

La primera estrategia es aquella en la cual tratas de cambiar la situación para que se asemeje más a la que te gustaría que fuese. Sin embargo, habiendo intentado hacer cambios sin ningún resultado, todavía te quedan algunas opciones. ¿Dependen de vos? ¿Las podés llevar a la práctica?

Estrategia 2: 

Renunciar

Podés salir de la situación, trabajo o problema. Por ejemplo, si querés cambiar alguna circunstancia de tu trabajo, muchas personas se quejan, pero siempre tienen a la mano renunciar, en cambio siguen quejándose y sufriendo, algunas se cuentan cuentos por los cuales no renuncian y tienen una capacidad muy importarte para aguantar. Renunciar siempre es una posibilidad antes de la queja.

Estrategia 3: 

Cambiar vos mismo

Quizás, si vos cambiás de ambiciones, actitud, comportamiento, estilo de vida, etc., tu situación podría mejorar, podemos ser ejemplo del cambio que queremos ver en el mundo. Ya que si tu forma de contactarte y con vos mismo cambia, el entorno puede cambiar. 

    

Estrategia 4: Vivir 

creativamente con el problema

Esto significa mucho más que simplemente vivir con él. Se requiere de una estrategia consciente para que puedas minimizar los aspectos indeseables de la situación y maximizar los deseables, significa ser creativo y proactivo. No tomarte tan en serio ni vos, ni al problema. O enfocar más hacia otras áreas de tu vida en este punto es solo tu elección. 

El último desafío es tomar el liderazgo de este proceso. Muchos de nosotros vamos por la vida sin tener en claro qué queremos. Pero todos tenemos sueños/metas. 

Los sueños o las visiones que tenemos de nuestra vida vienen en diversos grados de intensidad y en diferentes momentos. Nuestros sueños/metas cambian o se repiten de acuerdo con los eventos que vamos viviendo, al paso de los años y durante cada etapa de nuestra vida.

Las grandes dificultades de encontrar lo que queremos en la vida es, primero que nada, descubrir qué es lo que realmente queremos; en segundo lugar, ejecutarlo. Dar el primer paso. Al escribir nuestros sueños y nuestras metas, aprendemos qué es lo que queremos y cuál es la importancia que cada uno de estos tiene. Le damos una jerarquía de valor.

Enfrentémosla, la fantasía está siempre ahí. La ilusión es la que nunca debe morir. Todos hemos tenido fantasías alguna vez. Cuando niños soñábamos con viajar a lugares únicos y exóticos. El camino del crecimiento de ensayo y error nunca erradica por completo nuestros sueños. Estos sueños reviven nuestro espíritu.

Acciones

Propondría, en este punto, tomar un pequeño impulso y cambiar el entorno, qué cosas podemos hacer para mejorar las condiciones de trabajo, de vida, de la familia etc., qué podemos ordenar, limpiar, pintar, lavar, sacudir, ayudar. Qué cosas concretas simples pero que cambien el día a día. Les pido que cada uno de los miembros de esta comunidad de lectores elija una acción, que se refiera a poner en el mundo lo que acabamos de leer, no importa que sea algo muy transcendente grande o ambicioso, solo les pido que se concretó y fácil de hacer. Cada uno se compromete a hacerlo, hagan lo que los inspire a la acción. Que su ejemplo sirva para enrolar a otros. Les pido que sean ejemplo de acción en el mundo, que el cambio empiece acá y después de hacerlo se pregunten: ¿cómo me siento? 

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