Los estibadores de 14 grandes puertos de Estados Unidos se declararon en huelga en la madrugada del martes tras el fracaso de las negociaciones de última hora entre su sindicato y la Alianza Marítima por cuestiones salariales. Se trata del primer paro de estibadores desde 1977, afecta a más del 43 % del comercio marítimo del país y podría costar más de 2.000 millones de dólares al día.
La huelga en el puerto de Virginia, una de las instalaciones afectadas, empezó en el primer minuto del martes, según anunció el puerto en su página web. Las negociaciones entre la Alianza Marítima de Estados Unidos (USMX), que representa a la patronal, y el sindicato ILA "están estancadas", aseguraron.
El sindicato anunció que "cerró (actividades en) todos los puertos desde Maine a Texas a las 00.001 AM del martes". "Estamos dispuestos a luchar el tiempo que sea necesario (...) para obtener los salarios y las protecciones contra la automatización (del trabajo) que nuestros miembros de ILA merecen", afirmó el martes el presidente del sindicato, Harold Daggett, en un comunicado.
A casi un mes de las elecciones presidenciales en las que se miden la oficialista Kamala Harris y Donald Trump, el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, instó a patronal y sindicatos a "sentarse a la mesa y negociar de buena fe, de forma justa y rápida", informó la Casa Blanca.
El conflicto representa un gran desafío para el gobierno, y en especial para la vicepresidenta Kamala Harris, quien aspira a suceder a Biden, toda vez que ambos buscan cimentar una imagen favorable a los sindicatos antes de la elección presidencial de noviembre.
El lunes por la noche, las dos partes anunciaron que habían reanudado las negociaciones, iniciadas en mayo y estancadas en torno a los salarios y la automatización del trabajo. Hasta ahora el mandatario ha descartado una intervención federal en este contexto de tensión.