Veinte años, dos décadas de verano mezcladas con el tamborileo de las comparsas en pleno escenario carnestolendo, dieron inicio al tradicional baile de disfraces en la Quinta Tomasella, un clásico que lleva la firma de su creador Carlos Tomasella, quien junto a su esposa Pelusa estará mañana recepcionando los más de 2500 invitados que ya cuentan con su entrada vip.
La fiesta “Quilmes Tomasella 2006” irrumpe en la noche correntina a campo traviesa, ya que en inmediaciones del Puente Pexoa (camino a San Cayetano) tendrá lugar el mayor baile de disfraces que viene a revivir aquella época gloriosa donde el Club “San Martín”, lideraba en la década del 50’ las manifestaciones populares en el marco carnavalero de la capital correntina.
Este año “Quilmes”, como en otras ediciones, auspicia el mega evento donde el camuflaje de un traje no esconde la particular alegría que significa el “encuentro con amigos” que la firma promociona a través de sus slogans publicitarios.
El espacio propone buena música, diversión sin restricciones, excelente cobertura en cuanto a seguridad (vehicular y personal), invitados especiales de Corrientes y Resistencia, reinas de comparsas y pasistas, escuelas de samba con la percusión a pleno, mucha incógnita detrás de los disfraces y el estilo que hizo de esta fiesta un clásico correntino.
“Quilmes Tomasella 2006” invita a la degustación y coctel de sus afamados productos, se recreará publicidad que hizo historia y se dejará constancia del por qué de una elección doblemente compartida: Quilmes-Tomasella y un año para vivir intensamente.