Por su parte, la menor continuará alojada en la Comisaría de la Mujer y Asuntos Juveniles, donde es tratada por profesionales ya que aparentemente habría observado el macabro asesinato. Según se pudo saber, no fue visitada hasta el momento por su madre, quien desmintió los supuestos maltratos y abusos que declaró Oriana ante la Justicia.
La menor declaró en la Cámara Gesell ubicada por calle Carlos Pellegrini 917. Fuentes cercanas a la investigación confirmaron a El Litoral que existió una relación sentimental que unía a Oriana Caballero con Jorge Rodoni, quien hacía trabajos de mecánica y vivía en la parte trasera del comercio, situación que se habría iniciado tiempo atrás desde que trabajaba como ayudante en la verdulería. Según las fuentes, la menor comenzó a tener una amistad con Jorge Rodoni y le contaba de su vida personal.
En su declaración había dicho que “sufría de abusos físicos por parte de su hermana y concubino, que cuando era más niña fue violada por su cuñado y no tenía una buena relación con el entorno familiar, entre ellos habría nombrado a sus padres”, precisaron fuentes cercanas a la investigación.
En el día de la desaparición, Oriana Caballero se habría dirigido hasta la ciudad de Resistencia y el viaje lo realizó con Jorge Rodoni. “Se habrían alojado en un motel de la zona y dos días después la menor regresó sola a Corrientes, para luego dirigirse a Empedrado”, dijeron las fuentes.
Aparentemente el motivo de su fuga sería la mala relación que mantenía con los miembros de su familia y para la Policía, dicha fuga se había producido de manera voluntaria. El 20 de enero se fugó y llevó un bolso con ropas y su Documento Nacional de Identidad.
En su declaración ante la Cámara Gessell, la menor solicitó a las autoridades judiciales no ser entregada a sus familiares e ir a un Instituto de Menores, motivo por el cual aún permanece alojada en la Comisaría de la Mu-jer y Asuntos Juveniles, donde es asistida por psicólogos y demás profesionales.
También Oriana había pedido ser solamente visitada por tres personas por día, de las cuales quedaron descartadas la madre, el padre y algunos hermanos. Por ello es que la menor tras el crimen de Jorge Rodoni no quiere regresar a su vivienda ubicada en el barrio Fray José de la Quintana.