La gente está tan apurada y ansiosa como el verano. Recién el próximo sábado (8/D), cuando en todos los hogares se iluminen los arbolitos pese a los cortes de luz, estaremos realmente en la recta final de la Navidad que la ciudad ya comenzó a vivir en su peatonal, burlándose de este apresurado verano que le copó el final a la primavera y lo metió en el horno de sensaciones térmicas que ya no sorprenden a nadie, pero agobian a todos.
Estamos inmersos en un clima festivo que por ahora sólo pertenece a los estudiantes, pero que otros muchos se enancan distraídamente, entornan las puertas, y a media máquina ya están haciendo footing para el largo veraneo que les aguarda para gastar las energías que ahorraron durante todo el año.
Sólo el comercio afila sus uñas, ilumina sus vidrieras, actualiza sus precios, redobla sus ofertas y se frota las manos pensando en las ganancias que van a recaudar en el desmadre de un aluvión consumista que se supera todos los años, pese a las crisis de siempre.
Eso es lo que se ve en las calles. Pero en cada hogar (mundos totalmente diferentes) las cosas son distintas, se mueven a otros ritmos, con diferentes expectativas y ajustadas a limitados presupuestos.
¿Qué vamos a hacer en Nochebuena y Navidad?
Y ahí empieza un democrático debate donde todos opinan libremente, siempre a lo grande, pero sabiendo que al final se hace lo que se puede. Y todos contentos, igual.
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Los argumentos se repiten. “Nada de locuras como años anteriores. Bocados fríos y listo. Nada de platos para que nadie se deslome en la cocina”, bla-bla y patatín-patatán
Pero después se amontonan las cosas. ¿Y si no alcanzan las empanadas? “Doblá la remesa de sándwiches”. Así, hasta cubrir la mesa con una impresionante cantidad de cosas que después serán repetidas hasta el hartazgo en los días sucesivos hasta que llegue el Año Nuevo.
Por las dudas, el jefe de la casa (el que va a pagar los platos rotos y los que no se rompan también) silenciosamente hace sus cuentas y de ninguna forma le cierran. Cada vez que se acerca al equilibrio, una nueva moción lo coloca al borde del default, y hundiéndose en su sofá, se parece a la fragata Libertad: está varado en un mar de problemas y sin guita...
Mudo pero sabio testigo, desde un rincón, el arbolito (el mismo de siempre, requintado con adornos nuevos) les mandaba guiños luminosos como semáforos tratando de ordenar la cordura y el sentido común: vamos... vamos... A no enloquecerse. Basta la salud y gracias por ello...
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De pronto empecé a ver una lucecita al final del túnel. La lista de la canasta navideña oficial. Tiene algunos atractivos... pero también un misterio que no pude descifrar...
Sidra, budín, mayonesa, arroz, arvejas...Carne no figura, pero por allí me encuentro con la sorpresa de un misterio: “Garrapiñadas”.
Confieso mi ignorancia. Siempre giro en torno del maní, pororó, almendra, nuez, mortadela, choripán y pará de contar. Pero ¿garrapiñada?
Para evitar papelones con comensales desconocidos, decidí instruirme.
Si el tema está en la canasta más barata, ¡no puedo ignorarlo!
En los diccionarios que consulté, no figura. Fui al Google: el término garrapiñada puede hacer referencia a 1) garrapiñada, snack dulce elaborado con maní, azúcar y esencia de vainilla. 2) Almendra garrapiñada. Almendras a la que se les añade un recubrimiento de caramelo”.
Por las dudas, por si no quedaba satisfecho, el Google se despachó: “Esta página de desambiguación cataloga artículos en cuyos títulos o reducciones existe ambigüedad”. (¿Qué te parece, Google?)
Lo que es más de lo mismo. O peor. O sea que sigo sin entender si la garrapiñada es maní, almendra, pato, gallareta, buitre o carancho. Porque tiene una conformación sospechosa: “garra” para empezar y “rapiñada”, para concluir.
Y los buitres y caranchos no son bienvenidos en Navidad, ni nunca.
¿Serán las altas temperaturas las que nos hacen divagar?
No. No nos olvidemos que el pan es tan bueno que no necesita azúcar para ser pan dulce. Basta con tenerlo. (Por las dudas, por si alguien pide, que en la mesa también haya garrapiñadas. ¿Vendrán en frasco, bolsitas, pastillas, inyectables...?)
Nos vemos.