El agua es el denominador común de los principales destinos de Formosa, en especial en el circuito de la Ruta 86, que corre paralela al fronterizo río Pilcomayo, con sus lagunas, esteros, bañados y arroyos que alimentan una frondosa vegetación, casi tan variada como la fauna que la habita.
Un recorrido por ese trazado, que nace en Clorinda y corre en diagonal sudeste-noroeste, lleva a variadas manifestaciones de paisajes acuáticos, como los de Laguna Blanca, en el Parque Nacional (PN) Pilcomayo, o el bañado La Estrella.
Recorridos
La base ideal para conocer estos atractivos, es la ciudad de Formosa, que concentra la mayor capacidad de hospedaje de la provincia y de donde parten las rutas correspondientes.
Las posibilidades dependen del tiempo disponible, ya que se pueden hacer salidas de una jornada, como para visitar Laguna Blanca, a unos 140 kilómetros de la capital provincial, o de varios días, para ir y volver al bañado La Estrella, a 300 kilómetros, y disfrutar de otros atractivos en el camino.
El primer tramo desde la ciudad de Formosa es por la Ruta Nacional (RN) 11 hasta Clorinda, a unos 120 kilómetros que, debido al buen estado del camino, se pueden completar en una hora y media.
En esa ciudad fronteriza -unida a Paraguay por un puente sobre el Pilcomayo- y segunda en importancia de Formosa, se debe tomar la RN 86. Existe otra opción, que es mediante un desvío desde la RN 11 por la Ruta Provincial 2, hasta Estero Poí, pero tiene algunos tramos en mal estado.
Especies protegidas
El Parque Nacional Río Pilcomayo, llamado por sus primeros habitantes satalik lateday, que en lengua toba significaría espejo de aguas claras, está situado hacia el noroeste de la provincia. El mismo fue instituido en 1951 como Parque Nacional Río Pilcomayo, con el objeto de proteger pastizales, esteros, cañadas, lagunas y selvas en galería típicos de la eco-región del chaco húmedo y oriental. A orillas del río que le da nombre y al límite con Paraguay, se extiende por 47.754 hectáreas y resalta entre la Lista de los Humedales de Importancia Internacional.
Pastizales y palmares de caranday cubren la mayor parte del territorio protegido sirviendo de hábitat a una amplia variedad de animales, y haciendo de este Parque Nacional un gran reservorio de especies. Así, la palma blanca es utilizada por cotorras y otras aves para hacer sus nidos; mientras su tronco es habitado por carpinteros cabeza pajiza y loros ñenday; y sirve, además, de refugio a murciélagos.
Por su parte, los montes de quebracho colorado chaqueño, lapacho y urunday, y las selvas del río Pilcomayo, son hábitat de tres especies de monos: el caí, el carayá y el mirikiná. Otros mamíferos de estos bosques son el oso melero, que se alimenta de los avisperos y termiteros de los árboles, y el coatí. También se encuentran numerosas aves como el surucuá, el trepador y la choca listada, destacándose este espacio protegido por la cantidad de carpinteros que pueden observarse.
El Parque Nacional Pilcomayo es hogar también de especies como el ñandú y la chuña de patas rojas; así como de ejemplares de aguará guazú y zorros, ambos en peligro de extinción. Su mayor cuerpo de agua, la Laguna Blanca (800 hectáreas), resguarda asimismo el yacaré overo y el negro, los dos en riesgo de desaparición. Se encuentran además diversos ofidios, como la boa curiyú y culebras acuáticas entre las que se destaca la ñacaniná; y en sus costas se desarrollan extensos pehuajozales y pirizales donde pueden verse carpinchos y nutrias.
Conociendo el parque
La intendencia del PN Río Pilcomayo se encuentra en la localidad de Laguna Blanca y cuenta, en el ingreso al parque, con una oficina de guardaparques y un centro de visitantes, donde también hay dos espacios para acampar, con parrillas y sanitarios y, más adentro, un observatorio de aves.
Una buena forma de recorrer el frondoso ambiente es mediante un sistema de pasarelas, con varios senderos pedestres, que corren entre palmares y bosques de lapachos, quebrachos y algarrobos, entre otros árboles que sobresalen de los pastizales.
Estas pasarelas también permiten internarse en bañados e isletas cubiertas de vegetación baja o flotante para observar yacarés, monos, carpinchos y coatíes, entre los animales de más fácil avistaje, además de las aves que se refugian en las copas de los árboles, entre enredaderas y plantas epífitas y parásitas. En el espejo de aguas claras que le da el nombre a la localidad se pueden hacer actividades acuáticas sin motor, recorrer los muelles o subir a la torre de observación, que ofrece buenas vistas panorámicas.
El pueblo de Laguna Blanca dispone de un hotel y otros hospedajes, además de estación de servicio, y es bueno tomarse allí un descanso y aprovisionarse si el viaje continúa hasta el bañado La Estrella, unos 150 kilómetros más adelante.
Éste es uno de los tres humedales más grandes de Sudamérica y constituye un inmenso reservorio de biodiversidad, con bellos paisajes lacustres ideales para recorrer en piragua.
La Estrella
Ciudad ubicada sobre la Ruta Nacional N° 81, Las Lomitas fue formándose a partir de la estación del ferrocarril. Constituye la puerta de entrada al circuito oeste, pues desde aquí se parte hacia el Bañado La Estrella, Laguna Yema y la Reserva Natural. Cuenta con un hotel en el centro de la ciudad, Hotel Las Lomitas y otro, Portal del Oeste, en las afueras. También se puede visitar a distintas comunidades aborígenes pilagás, por ejemplo, en el barrio La Toma.
El bañado La Estrella es un lugar adecuado para quienes gustan de las caminatas y cabalgatas o de interrelacionarse con pobladores autóctonos, tanto criollos como indígenas wichís, qom y pilagás, entre otros, que tienen mucho para transmitir de su cultura.
Se trata de espejo de traslúcidas aguas de tonalidades cambiantes que constituye uno de los tres humedales más grandes de Sudamérica; los otros dos son el Gran Pantanal de Brasil, y los Esteros del Iberá de Corrientes. Formado por los desbordes del Río Pilcomayo, este ambiente fluvio lacustre, da lugar a la existencia de un microclima que se inserta como un oasis de características subtropicales en el oeste semiárido. Su vegetación se compone por variedades de algarrobos y quebrachos, mistoles, guayanánes, palos blancos, chañares, duraznillos; mientras que su fauna presenta ejemplares de oso hormiguero, yacaré, carpincho, lobito de río, puma, diversas especies de garzas, tucán, mbiguá, etc.
Este es sólo uno de los itinerarios posibles desde la ciudad de Formosa, ya que desde esa capital hay otras opciones, como las lagunas Oca y La Herradura, a pocos kilómetros al sur por la RN 11, o por la RN 81 -que bordea el Bermejo- la Reserva Natural Formosa, a unos 450 kilómetros rumbo a Salta.
INFO ÚTIL
>> Cómo llegar
Se llega al Parque Nacional Río Pilcomayo, partiendo desde la ciudad de Formosa por Ruta Nacional Nº 11 que la une con Clorinda. Una vez en Clorinda, se debe tomar la Ruta Nacional Nº 86 y transitar por ella hasta dar con la localidad de Naick Neck. Desde aquí, recorrer unos 4 Kilómetros por un camino vecinal arribando finalmente al área recreativa y a la Seccional de Guardaparques Laguna Blanca.
La distancia entre la ciudad de Formosa y el área protegida es de unos 180 Kilómetros.
>> En la web
www.banadolaestrella.org.ar
www.formosa.gob.ar