Cámara hiperbárica: una alternativa para diversos males
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Cámara hiperbárica: una alternativa para diversos males

El tratamiento con oxígeno hiperbárico consiste en que el paciente respire O2 en alta concentración. Se realiza en cámaras especiales. Luciana Repetto, directora del centro especializado BioBárica, explicó los usos médicos de este sistema. 
 

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La medicina hiperbárica es el uso médico del oxígeno a presiones por encima de la presión atmosférica que permite un mayor transporte de él a todos los tejidos del cuerpo. Entre los beneficios del tratamiento con oxígeno hiperbárica se pueden mencionar a los efectos antiinflamatorios, la aceleración y eficiencia en el proceso de cicatrización de heridas, la regeneración ósea, estimulación de células madres, formación de nuevos vasos sanguíneos, entre otros.
Según explicó a El Litoral la directora del centro especializado BioBárica en Corrientes, Luciana Repetto, el tratamiento hiperbárico radica en que cuando se respira oxígeno al ciento por ciento en una atmósfera con presión dos o tres veces por encima de lo habitual, el oxígeno llega hasta los lugares más recónditos del organismo. Así, respirando oxígeno puro a alta presión (la presión se mide en bares y de ahí el nombre de hiperbárica), se consiguen niveles altísimos de oxigenación de los tejidos. “El tratamiento no tiene riesgos, el paciente puede llegar a sentir presión en los oídos mientras está en la cámara hiperbárica, pero pueden destaparse al salir de la cámara”, expresó Repetto.

Usos modernos
Si bien la medicina hiperbárica tiene una historia de casi tres siglos, se la comenzó a aplicar en Europa para tratar enfermedades como la tuberculosis y el cólera, en realidad se impuso como terapia de elección para el tratamiento de los accidentes que pueden sufrir los buzos por efecto de la descompresión al emerger a la superficie, especialmente los buzos de profundidad, que realizan inmersiones por debajo de los 20 metros y durante más de 20 minutos. Sin embargo, por su alta capacidad de oxigenación de los tejidos, la medicina hiperbárica también está indicada para tratar otras afecciones.
Está indicada en intoxicaciones por monóxido de carbono (puede quitar este peligrosísimo gas de la sangre en 23 minutos y salvar a una persona de la muerte), intoxicación por cianuro y ácido cianídrico, gangrenas (los gérmenes que la producen son anaeróbicos y el oxígeno los aniquila), quemaduras, úlceras y heridas de difícil cicatrización, tales como las de los diabéticos; en pacientes politraumatizados (en especial cuando existe compromiso de irrigación y circulación) en osteorradionecrosis (que se produce como consecuencia de la radioterapia oncológica cuando los rayos dañan la zona periférica de la aplicación).
También puede utilizarse en síndromes hipóxicos agudos (como el accidente cerebrovascular isquémico), cistitis radiológica (producida por la aplicación de radioterapia en afecciones ginecológicas y prostáticas, cuando es dañado el tejido de la vejiga), osteomielitis (mejora las infecciones óseas que produce la enfermedad).

Tratamientos
Repetto comentó que el tratamiento dependerá de la patología del paciente, el tiempo inicial son 10 sesiones de 60 minutos, “la médica evaluará como se seguirá y si el paciente requiere más tiempo”, aclaró. “En Corrientes tenemos en la mayoría, pacientes diabéticos, deportistas con lesiones y algunos casos derivados de los hospitales, como por ejemplo tuvimos el caso de un niño con una quemadura importante en el brazo, que fue efectivo el tratamiento”, comentó Repetto. Cabe destacar que los tratamientos con estas cámaras contribuyen a disminuir el dolor y la inflamación, aceleran la cicatrización, disminuyen las complicaciones y logran una mejor evolución de los implantes necesarios en pacientes quemados.
Por otro lado, Repetto aclaró que “el fin es trabajar con conjunto con el médico de cabecera del paciente, así acompañar al tratamiento para acelerar el proceso de curación. Nuestro objetivo es que el paciente venga derivado. En el centro se analiza su caso y se verán los pasos a seguir”. 


El dato

El centro de cámara hiperbárica en Corrientes está dirigido por el especialista en Traumatología Carlos Magno González y la médica que realiza los seguimientos es Carolina Unger, especialista en Medicina Hiperbárica y Subacuática y Medicina Regenerativa.

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Cámara hiperbárica: una alternativa para diversos males

El tratamiento con oxígeno hiperbárico consiste en que el paciente respire O2 en alta concentración. Se realiza en cámaras especiales. Luciana Repetto, directora del centro especializado BioBárica, explicó los usos médicos de este sistema. 
 

La medicina hiperbárica es el uso médico del oxígeno a presiones por encima de la presión atmosférica que permite un mayor transporte de él a todos los tejidos del cuerpo. Entre los beneficios del tratamiento con oxígeno hiperbárica se pueden mencionar a los efectos antiinflamatorios, la aceleración y eficiencia en el proceso de cicatrización de heridas, la regeneración ósea, estimulación de células madres, formación de nuevos vasos sanguíneos, entre otros.
Según explicó a El Litoral la directora del centro especializado BioBárica en Corrientes, Luciana Repetto, el tratamiento hiperbárico radica en que cuando se respira oxígeno al ciento por ciento en una atmósfera con presión dos o tres veces por encima de lo habitual, el oxígeno llega hasta los lugares más recónditos del organismo. Así, respirando oxígeno puro a alta presión (la presión se mide en bares y de ahí el nombre de hiperbárica), se consiguen niveles altísimos de oxigenación de los tejidos. “El tratamiento no tiene riesgos, el paciente puede llegar a sentir presión en los oídos mientras está en la cámara hiperbárica, pero pueden destaparse al salir de la cámara”, expresó Repetto.

Usos modernos
Si bien la medicina hiperbárica tiene una historia de casi tres siglos, se la comenzó a aplicar en Europa para tratar enfermedades como la tuberculosis y el cólera, en realidad se impuso como terapia de elección para el tratamiento de los accidentes que pueden sufrir los buzos por efecto de la descompresión al emerger a la superficie, especialmente los buzos de profundidad, que realizan inmersiones por debajo de los 20 metros y durante más de 20 minutos. Sin embargo, por su alta capacidad de oxigenación de los tejidos, la medicina hiperbárica también está indicada para tratar otras afecciones.
Está indicada en intoxicaciones por monóxido de carbono (puede quitar este peligrosísimo gas de la sangre en 23 minutos y salvar a una persona de la muerte), intoxicación por cianuro y ácido cianídrico, gangrenas (los gérmenes que la producen son anaeróbicos y el oxígeno los aniquila), quemaduras, úlceras y heridas de difícil cicatrización, tales como las de los diabéticos; en pacientes politraumatizados (en especial cuando existe compromiso de irrigación y circulación) en osteorradionecrosis (que se produce como consecuencia de la radioterapia oncológica cuando los rayos dañan la zona periférica de la aplicación).
También puede utilizarse en síndromes hipóxicos agudos (como el accidente cerebrovascular isquémico), cistitis radiológica (producida por la aplicación de radioterapia en afecciones ginecológicas y prostáticas, cuando es dañado el tejido de la vejiga), osteomielitis (mejora las infecciones óseas que produce la enfermedad).

Tratamientos
Repetto comentó que el tratamiento dependerá de la patología del paciente, el tiempo inicial son 10 sesiones de 60 minutos, “la médica evaluará como se seguirá y si el paciente requiere más tiempo”, aclaró. “En Corrientes tenemos en la mayoría, pacientes diabéticos, deportistas con lesiones y algunos casos derivados de los hospitales, como por ejemplo tuvimos el caso de un niño con una quemadura importante en el brazo, que fue efectivo el tratamiento”, comentó Repetto. Cabe destacar que los tratamientos con estas cámaras contribuyen a disminuir el dolor y la inflamación, aceleran la cicatrización, disminuyen las complicaciones y logran una mejor evolución de los implantes necesarios en pacientes quemados.
Por otro lado, Repetto aclaró que “el fin es trabajar con conjunto con el médico de cabecera del paciente, así acompañar al tratamiento para acelerar el proceso de curación. Nuestro objetivo es que el paciente venga derivado. En el centro se analiza su caso y se verán los pasos a seguir”. 


El dato

El centro de cámara hiperbárica en Corrientes está dirigido por el especialista en Traumatología Carlos Magno González y la médica que realiza los seguimientos es Carolina Unger, especialista en Medicina Hiperbárica y Subacuática y Medicina Regenerativa.