A 150 KM/H
El accidente de Monzón se produjo en la localidad del paraje Los Cerrillos, a unos 40 km de la ciudad de Santa Fe, aproximadamente a las 18, cuando el ex púgil manejaba su auto a una altísima velocidad, cercana a los 150 km por hora. En esa circunstancia intentó pasar a otro auto, pero mordió la banquina y salió despedido, desnucándose en forma inmediata, siendo arrojado fuera de su automóvil. Monzón tenía 52 años y estaba cercano a salir en libertad en forma definitiva.
CONSECUENCIAS
También sus acompañantes, un hombre, que también murió, y una mujer, que resultó herida pero se repuso, fueron despedidos del auto, que recorrió a los tumbos unos 50 metros hasta que quedó totalmente destruido.
Los restos de Monzón, que quedó tendido cara al cielo en medio del campo, fueron encontrados por un productor rural de la zona que pasaba por allí y trasladó a las víctimas hasta un centro asistencial, pero los dos hombres ya estaban muertos.
Las pericias comprobaron posteriormente que el auto Renault 19 iba a una velocidad superior a los 150 km por hora para llegar a tiempo a la cárcel, donde Monzón cumplía la condena por el crimen de su esposa Alicia Muñiz, y debía reintegrarse al penal.
“LIBERTAD”
El ex campeón gozaba de la libertad desde las 20 de los viernes hasta las 20 de los domingos y estaba esperando que en el mes de febrero se cumplas las tres cuartas partes de su condena para salir ya libre, aunque en libertad condicional.
Pero el destino le pasó factura, por lo que fue su vida. Murió como vivió, a toda velocidad y quemando algunas etapas. Sus restos fueron velados en la Municipalidad de Santa Fe, ante el dolor de todo el mundo del deporte, del boxeo en especial.
OTROS CAMPEONES
Al parecer el boxeo argentino es una disciplina signada por la mala suerte y la tragedia. Otro de los grande campeones argentinos que murió en un accidente automovilístico fue el ex campeón de los medio pesados, Víctor Emilio Galíndez, que falleció en una competencia automovilística en la localidad bonaerense de 25 de Mayo en 1989.
Tampoco podemos olvidar la forma trágica en que murió Oscar “Ringo” Bonavena, asesinado en el Mustang Ranch,de Las Vegas, donde estaba desarrollando su campaña, un 22 de mayo de 1976.
Otro de los grandes ídolos del boxeo argentino, fue el “Mono” José María Gatica, que murió bajo las ruedas de un colectivo cuando volvía de vender muñequitos en la cancha de Independiente, allá por 1963.
Pareciera que en todos los órdenes de la vida, la fama (que dicen es puro cuento) se cobra con creces la buena vida y el buen pasar que brindó a algunos, ya sean deportistas, cantantes, o artistas, que tarde o temprano deben pagar con su precoz desaparición todas las mieles del triunfo, la gloria y la fama, que se cobran muy alto precio.
Hay otros casos también, no tan célebres.
REPERCUSION
La desaparición de Monzón tuvo una tremenda repercusión a nivel mundial, porque el santafesino era una figura muy conocida, tanto sus ex rivales, como managers y deportistas en general, se mostraron muy consternados por la trágica e inesperada desaparición de uno de los últimos grandes ídolos del deporte argentino, por muchos considerado como el más grande boxeador argentino de todos los tiempos.
(Nota Especial, por Francisco Villagrán)