Creyentes de diferentes religiones, con cada una de sus particularidades, este año se reúnen de manera virtual para celebrar una de las fechas más importantes que dan sentido a su fe: la Pascua. Por un lado, los judíos desde el miércoles hasta este jueves conmemoran el Pésaj y hoy los cristianos vivirán el Domingo de Resurrección.
Para comprender más de esta fecha, como también los acontecimientos históricos que marcan a la festividad, El Litoral habló con el rabino Marcelo Wajcer, el vicario epicospal de Educación, Ariel Weimann; el pastor de la iglesia adventista, Walter Melero, y el pastor de la iglesia evangélica, Ignacio Telechea.
En primer lugar, el Pésaj comenzó a celebrarse desde el miércoles pasado con la aparición de la primera estrella y se extenderá hasta la tarde de este jueves. “Es una de las pocas festividades donde toda la liturgia se traslada prácticamente a los hogares, que se convierten en un santuario y la mesa en altar, a través de los signos característicos de la festividad, principalmente el maztá o pan ácimo. El alimento de nuestros antepasados cuando fueron rescatados de la esclavitud, porque conmemoramos la liberación del pueblo de Israel. Luego de 400 años de ser esclavos del faraón en Egipto, Dios los libera con mano fuerte y brazo extendido, y los conduce hacia la tierra de la promesa: Israel”, explicó a El Litoral el rabino Wajcer. Además, señaló que “por la situación que nos toca vivir, la festejamos en un núcleo más pequeño de nuestros hogares, pero lo principal es poder conmemorar juntos”.
Con ese mismo sentido de unión, el cristianismo celebra hoy la Pascua con diferentes misas y cultos que se realizarán de manera online. En ese sentido, el sacerdote Ariel Weimann manifestó a El Litoral: “Hoy conmemoramos el acontecimiento más importante de la vida cristiana, es decir, la Resurrección de Cristo. Tenemos que aprovechar la oportunidad que nos da la tecnología, para poder celebrar esta buena noticia desde nuestras casas”.
A su vez, el pastor de la Iglesia Adventista del Séptimo Día, Walter Melero, hizo énfasis en los momentos históricos que dieron sentido a la Pascua cristiana.
“Basándonos en la Biblia, recordamos todas las plagas que trataban de convencer al duro faraón, que no quería liberar a los judíos, pero que finalmente se doblegó ante Dios luego de aquella matanza de niños primogénitos. Curiosamente, fueron pasados por alto aquellos hogares donde se sacrificó el cordero (que simboliza al mesías) y cuya sangre se usó para pintar los dinteles de la puerta. En esa noche tan difícil, Dios abrió las puertas al pueblo de Israel que fue liberado. Jesús toma esos elementos y los convierte en la Pascua, porque él es el cordero que quita el pecado del mundo. Hoy nosotros somos liberados de la peor esclavitud que es el pecado y nos abre un camino para alcanzar la salvación eterna”, precisó a El Litoral el pastor.
En relación al acontecimiento bíblico, el pastor de la iglesia Jesús Vive, Ignacio Telechea, dijo a El Litoral: “Hoy hacemos memoria del sacrificio que hizo nuestro Señor Jesucristo en la cruz del calvario, y recordar que él vino con el propósito de salvar a la humanidad del pecado y de la separación que el pecado generó entre Dios y el hombre. Jesús se presentó como sacrificio perfecto que quitó el pecado y por sus llagas fuimos todos sanados y curados”.
Mensaje
Tras detallar el significado de la celebración, cada uno de los sacerdotes dejó un mensaje pascual para este período tan particular por el avance del coronavirus.
Por un lado, el vicario episcopal Weimann expresó: “Jesús nos deja tres noticias que son de gran alegría. La primera es que el bien triunfó por encima del mal. En segundo lugar, el mensaje de que todo no termina con la muerte, porque él nos abrió pasó a una vida más plena.
Además, en la Pascua vemos que nuestros dolores tienen un sentido, los padecimientos de Cristo lo tenían, él tuvo que pasar por la muerte para resucitar. Esto permitió que no estemos más solos, porque ahora tenemos un Dios que nos comprende y nos dice que todo va a estar bien”.
En esa misma línea, el pastor Melero destacó que “Dios está a nuestro lado, si bien no nos prometió que no tendríamos dificultades, nos asegura que no estamos solos. Además, Jesús puede hacer que la tormenta pase, tenemos que dejarlo que tome el timón de nuestras vidas”. En relación a la crisis sanitaria en el mundo, el pastor Telechea destacó que “hoy tenemos la sangre de Cristo para cubrir nuestra casa de todo coronavirus y espíritu de muerte. Aprovechemos esta Pascua de Resurrección para que nos encuentre a todos reconciliados y restauremos nuestra amistad con Dios”.
Para cerrar, el rabino Wajmar sintetizó: “A pesar de la cuarentena, nos tenemos que aferrar a la libertad que tenemos, ese don precioso que ahora aprendimos a valorar. En esta época muy particular, aprovechemos para ocuparnos en lo que la vida nos ofrece, en lo maravilloso que es aprender a vivir, amar, ser felices, respetar la naturaleza, abrazarnos cuando podamos y ser sensibles con el dolor del otro. Ser solidarios con el prójimo es estar cerca de él y después, cuando esta crisis pase, que nos permita pegar un salto en nuestra calidad de vida para aprender a ser libres. Este es el mensaje para el Pésaj. Felices Pascuas y feliz Pésaj”. (MS)