El Jefe del distrito Corrientes de Vialidad Nacional, Daniel Flores se refirió ayer a la Autovía de la Ruta 12 e informó que están en marcha las negociaciones con la empresa encargada de la construcción y estiman que la obra pueda comenzar antes de fin de año. “La finalización se estima en 20 meses”, remarcó.
A más de cinco años del inicio de las obras y luego de que el Gobernador Gustavo Valdés anticipó que la Provincia pedirá terminar la Autovía de la Ruta 12 dado el estado de abandono actual, ayer Flores en diálogo con Radio Continental indicó que “se han realizado modificaciones del proyecto para abordar temas como la inflación y la mejora del tránsito”.
“Las negociaciones con la empresa encargada de la construcción están en marcha y se espera que la obra pueda comenzar antes de fin de año”.
Consultado por los plazos que demandará la obra, el funcionario nacional dijo que “estiman que en 20 meses finalizará la obra”.
En este marco, vale recordar que a mediados de octubre, el gobernador Gustavo Valdés anticipó que “si no arreglan la autovía, vamos a esperar terminar con las obras de Ruta 5, y voy a iniciar una demanda penal a Nación por las obras no terminadas en Autovía 12”.
“Hay una desidia absoluta y realmente no se puede creer lo que pasó”, había expresado Valdés, de visita a los estudios de Radio Dos, en el programa La Tarde.
“Voy a realizar las denuncias que correspondan por incumplimiento de los deberes de funcionarios públicos, y a quien sea", aseguró.
“Voy a pedir es que se nos faculte y autorice para que la Provincia tome ese tramo de la autovía. Como no pueden hacerlo, que nos den a nosotros. Y vamos a terminar", insistió.
"La presentación la vamos a presentar en la Corte, o donde sea", aseveró en esa oportunidad el mandatario correntino.
Los trabajos comenzaron en el 2018, pero ante la fecha incierta de reanudación de las obras, la Autovía en Corrientes parecería que se demoraría unos años más.
La preocupación por el abandono de la obra que está a cargo de Vialidad Nacional ya generó pedidos de informes en el Congreso Nacional e incrementa la preocupación en todo el sector empresarial de Corrientes que asegura que están afrontando pérdidas millonarias por el estancamiento del proyecto.
La obra no solo suma más demoras sino también quejas y preocupación ante lo difícil que se torna transitar por la zona. Con el correr de los años en la zona se producen accidentes de tránsito ante la falta de iluminación y señalización, además los conductores aseguran que pasar sobre la ruta requiere un esfuerzo emocional y nervios de acero para esquivar autos, motos, carteles y pozos.
En Corrientes no se recuerda una obra que haya demorado tanto tiempo por solo 12 kilómetros de recorrido.
Segundo Puente
Luego de que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó para Argentina una Línea de Crédito para Proyectos de Inversión de USD 700 millones y un primer préstamo individual de USD 345 millones, linea que financiará la construcción del segundo puente Chaco Corrientes, ayer Flores destacó que “este proyecto ha sido posible gracias a un trabajo conjunto entre los equipos técnicos del Ministerio de la República de la Nación y la colaboración interdisciplinaria con las municipalidades de ambas orillas y entes de control.
“Esto subraya la importancia de la cooperación y la coordinación en la realización de proyectos de esta magnitud”, remarcó.
Comentó que el proyecto se divide en dos partes: la obra principal y las obras complementarias necesarias para mitigar el impacto social y ambiental. Ambas están contempladas y se ha estimado un monto total de alrededor de 1,000 millones de dólares. Además existen dos variantes que se financian con el Fondo del Tesoro Nacional, incluyendo las conexiones con las rutas que ya están en proceso de adjudicación.
El programa financiará la construcción de una nueva vía interurbana de dos carriles de circulación por sentido como alternativa ubicada a 9 km del puente General Manuel Belgrano. Esta nueva vía incluirá un puente atirantado de 772 m de longitud sobre el río Paraná, 5,6 km de viaductos y 28,2 km de autopista en terraplén de acceso. La nueva vía conectará las rutas nacionales 11 y 12, ofreciendo una solución a los desafíos de conectividad.
Con la obra serán beneficiados casi 870.000 habitantes en la zona de influencia directa del programa. En particular, se beneficiarán 88.000 personas por día que serán usuarias directas de la nueva infraestructura. Además, serán beneficiarios indirectos 9.500.000 habitantes, de los cuales 51% son mujeres y 49% hombres.
La infraestructura de conectividad terrestre es fundamental para el desarrollo socioeconómico e integración de la región del noreste argentino, que se encuentra dividida por el río Paraná. Actualmente, esta región dispone de un solo punto de conexión terrestre, el puente General Manuel Belgrano, que conecta las ciudades de Resistencia y Corrientes, que se ve fuertemente limitado por su capacidad vial, las restricciones de peso y el tráfico urbano que enfrenta. Esto la convierte en un cuello de botella para la conectividad urbana y la logística regional.