El fiscal general del Poder Judicial de Corrientes, César Sotelo, dispuso este lunes la reapertura del caso de la perra “Alita”. La decisión apunta a esclarecer el abuso denunciado como maltrato o crueldad animal, luego de que la investigación inicial fuera archivada.
La medida surge a partir de un pedido de revisión presentado por la abogada de la denunciante, quien cuestionó el cierre de la causa pese a la gravedad de los hechos. En su resolución, el fiscal Sotelo remarcó las lesiones que sufrió la perra y consideró que sí encuadran en la ley nacional de maltrato animal.
La investigación quedó ahora a cargo del fiscal Jorge Antonio Casarotto, titular de la UFIC N.º 9 de la ciudad. Anteriormente, la UFIC N.º 2, dirigida por Raúl Pasetto, había archivado la causa al sostener que la conducta denunciada (zoofilia) no estaba prevista expresamente en la Ley 14.346 sobre maltrato animal.
En cambio, Sotelo hizo una interpretación amplia de la ley y aclaró que el hecho denunciado puede constituir un acto de crueldad según el artículo 3 de la ley. Esa norma en particular sanciona el daño intencional a animales "causando torturas o sufrimientos innecesarios por perversidad".
El hecho
A fines de febrero, la dueña de "Alita" denunció que su perra había sido víctima de abuso por parte de su vecino, identificado como A. Centurión. El ataque fue captado en video.
Tras la denuncia, se realizó un operativo que permitió retirar a Alita de la zona y trasladarla a una veterinaria para recibir atención sanitaria.
La intervención se efectuó también para proteger a Laika, la hermana de Alita, y prevenir futuros riesgos. Vecinos del barrio señalaron que no fue la primera vez que el hombre atacaba a un animal.