La crisis sobre el transporte urbano en la ciudad de Corrientes no da tregua. Este miércoles se llevó adelante una reunión clave entre la Unión Tranviarios del Automotor (UTA), la Secretaría de Trabajo y las empresas nucleadas en Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap), en medio de un conflicto por la suspensión de 23 choferes sin goce de haberes. Fijaron una nueva audiencia para el próximo miércoles a las 10.
Durante el encuentro, las empresas sostuvieron que la medida se enmarca dentro de un procedimiento preventivo de crisis, en el cual se contemplaba la posibilidad de suspender trabajadores en caso de no lograr una recomposición del sector.
Qué dijo la UTA
Sin embargo, desde el gremio rechazaron estos argumentos y cuestionaron tanto la intervención de la Secretaría como la legalidad de las decisiones adoptadas. “Hasta el momento las empresas no han demostrado dicha crisis como indica la ley, por lo que pedimos la reincorporación automática de los compañeros suspendidos”, remarcaron.
En esa línea, señalaron que las suspensiones se concretaron antes de que existiera una comunicación formal sobre la supuesta crisis, lo que —afirman— vulnera los procedimientos legales vigentes. Además, denunciaron que las medidas no respetaron el orden de prioridad ni los tiempos de notificación correspondientes.
Según indicaron, varios trabajadores recibieron las cartas documento una vez iniciada la suspensión, e incluso uno de los afectados se encontraba con licencia médica al momento de ser alcanzado por la medida.
Por otra parte, el gremio solicitó a las empresas que presenten el diagrama de vacaciones, francos y feriados ante la Secretaría de Trabajo, al advertir que las suspensiones generaron que algunos trabajadores quedaran sin su período de descanso correspondiente.
La audiencia pasó a un cuarto intermedio y se fijó un nuevo encuentro para el próximo miércoles 6 a las 10, donde se espera avanzar en una posible solución al conflicto.